Piden «justicia» para un «fracaso social» que se podría haber evitado
La comunidad senegalesa de Hondarribia, en una concentración y posterior manifestación, pidió «justicia» tras la muerte de Babacar Welle, vecino de la localidad con problemas mentales, abatido a tiros por la Policía Municipal el lunes por la tarde. Según la versión oficial, intentó agredir a una ertzaina con un arma blanca.
Gara, , 30-09-2026Una concentración organizada por la comunidad senegalesa de Hondarribia reclamó ayer «justicia» para Babacar Welle, compatriota con problemas psiquiátricos que murió el lunes por la noche tiroteado por un policía municipal cuando intentaba atacar con un cuchillo a una agente de la Ertzaintza, según la versión oficial.
Decenas de vecinos respaldaron esta convocatoria, que sirvió también para trasladar a la familia y allegados del fallecido el pesar de los asistentes por la muerte de este hombre de 46 años, que llevaba unos quince años residiendo en Gipuzkoa. Pasadas las 17.00, los congregados, muchos de los cuales portaban carteles con una fotografía de Welle, desplegaron una pancarta en la plaza Martxoak 8 con las frases ’Todos somos Babacar. No más crímenes’’, en euskara y en idioma wólof, propio de Senegal, junto a una gran bandera de este país africano.
Durante la concentración, a la que asistieron el cónsul de Senegal y una representación de la Corporación municipal, tomaron la palabra una decena de personas, entre las que se encontraba el hermano del fallecido. A continuación, varios de ellos se dirigieron en manifestación hasta la rotonda en la que se produjeron los hechos, donde llevaron a cabo una sentada, guardaron un minuto de silencio y depositaron unas flores, además de entonar varios rezos. Poco antes del final del acto, se produjo un momento de tensión cuando un conductor se bajó de su vehículo para reprochar a los participantes que no pudiera pasar por el lugar, lo que derivó en una refriega.
Para este próximo sábado está convocada otra manifestación, dado que la gran mayoría de la comunidad senegalesa se encuentra faenando entre semana.
TRES DISPAROS
Según informó el Departamento de Seguridad de Lakua, los hechos sucedieron en la calle San Pedro, cuando un hombre amenazó con un arma blanca a algunas personas que se encontraban en un establecimiento hostelero. Hasta el lugar se desplazaron varias dotaciones policiales, tanto de la Policía Local como de la Ertzaintza, que intentaron «sin éxito que el hombre depusiera su actitud», precisó la citada fuente.
En vídeos difundidos en redes sociales se aprecia a Babacar Welle caminando descalzo con un cuchillo en su mano derecha y desplazándose hasta la rotonda que conecta Itsasargia kalea con Zuloaga, donde fue abatido. En ese lugar y en un momento, el varón, según la versión oficial, intentó herir con el arma blanca a una de las agentes, miembro de la Ertzain-etxea de Irun, señaló Seguridad. Un agente de la Policía Local hizo «uso de su arma reglamentaria para repeler dicha agresión contra la agente». Le disparó tres veces.
La víctima, según precisó el Departamento de Seguridad, «contaba con 12 detenciones previas y 10 investigaciones anteriores». La Ertzaintza indicó que, «atendiendo al protocolo de competencias y transparencia», se ha hecho cargo de la investigación.
DUDA CIUDADANA
Entre la ciudadanía de Hondarribia flota la duda de si no se podía haber aplicado otra solución. Quienes conocían al fallecido señalaron que se trataba de una persona afable cuando se encontraba tratada médicamente, pero que en ocasiones se volvía violenta por sus problemas mentales. En este sentido, reclamaron mayor atención para este tipo de casos e intervenciones policiales acordes a dicha casuística, sin tener que llegar al resultado de muerte.
El alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, reconoció que tenía «la sensación de fracaso» social e institucional. En declaraciones a Radio Euskadi, transmitió su «profundo pesar y tristeza» por lo ocurrido y opinó que, además de investigar los hechos, es necesario hacer una «reflexión», ya que, a su juicio, es una muerte que «probablemente» se podía haber evitado. «Tengo la sensación de que no hemos sido capaces las instituciones de abordar esta situación de una manera eficiente. Considero que si hubiésemos trabajado en común con anterioridad era una situación que probablemente se podía haber evitado», asumió.
Ahondando en ello, admitió que tenía la sensación de que «no se llegó a dar a esta persona los recursos necesarios para evitar situaciones desagradables» que anteriormente ya se habían producido en el municipio como consecuencia de sus problemas de salud mental. «No fuimos capaces de darle los recursos necesarios a esta persona para que pudiera curarse», recalcó.
Tras solidarizarse con los familiares y allegados de la víctima, el alcalde explicó que el fallecido vivía en Hondarribia y era usuario desde hace más de un año de los servicios sociales del Ayuntamiento, que se habían coordinado a su vez con los de la Diputación y también con el Departamento de Salud en el ámbito de la salud mental.
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