El fracaso en Palestina y la crisis del multilateralismo desgasta a la ONU
La clausura de la sesión de apertura de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas fue, de nuevo, un llamamiento de la mayoría de países a rescatar el multilateralismo ante la imposición de la fuerza sobre el derecho internacional mientras EEUU se jactaba de romperlo en Irán, Venezuela o Palestina,.
Gara, , 29-09-2026Durante los seis días de discursos de la apertura de la 81ª sesión plenaria de la Asamblea General de la ONU, los mandatarios de los casi 200 países representados –sobre todo los menos influyentes– aludieron mayoritariamente a la soberanía, la crisis de multilateralismo, los problemas del Consejo de Seguridad y la reforma de la organización, así como a la inteligencia artificial (IA), que este año desplazó al debate sobre el cambio climático, y a la situación en varios conflictos, como Palestina, Ucrania, Sudán y Siria.
En el pleno que concluyó ayer, casi todos los países demandaron un impulso del multilateralismo ante la creciente imposición de la fuerza, sobre todo por parte de Estados Unidos, cuyo presidente se jactó, además, de ello. El martes, Donald Trump defendió su visión de EEUU como una potencia militar al margen de las normas internacionales.
Así, instó a los países a abandonar la Corte Penal Internacional, creada para juzgar crímenes de guerra e insistió en que EEUU no participaría en la regulación global de la inteligencia artificial.
También elogió el control estadounidense sobre el petróleo venezolano, tras el derrocamiento del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su secuestro, junto a su esposa, Cilia Flores, por las fuerzas de EEUU. Incluso amenazó de nuevo con «aniquilar» Irán.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, denunció que «quienes son terroristas, entrenan y protegen a otros terroristas, nos tachan de tales. Nosotros solo nos hemos defendido», y recordó que EEUU e Israel comenzaron la guerra y no han respetado ninguna ley internacional. Aseguró que la ONU está fracasando en una de sus principales misiones: «liberar a la humanidad del flagelo de la guerra».
Frente a la proclama de la ley de la fuerza, y al igual que casi todos los intervinientes, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, también pidió respeto por los principios del derecho internacional, y abogó por la cooperación entre las potencias mundiales en materia de IA.
Pero tras su discurso, Trump confirmó que prioriza la amenaza sobre la cooperación con la firma del acuerdo con Dinamarca sobre Groenlandia, que condiciona a los deseos de Washington las inversiones y defensa de la isla.
Genocidio palestino
Sobre la conciencia global pesa la inacción, cuando no complicidad en el genocidio palestino, que ha vuelto a ser la sombra que ha perfilado la incapacidad de la ONU. Guterres denunció que «la violencia, los desplazamientos de población y la expansión de los asentamientos en Cisjordania ocupada» por parte de Israel están generando «el espectro de la limpieza étnica», pero insistió en la fórmula de la solución de dos Estados, muerta hace años.
Gaza estuvo presente en los discursos de muchos líderes políticos, pero también en los gestos. Buena parte de las delegaciones abandonaron el pleno ante la intervención de Benjamin Netanyahu, quien, reclamado por el TPI, no tuvo problemas en intervenir.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, opinó que «existe dentro de la comunidad internacional un claro reconocimiento de que lo que está haciendo Israel es inconcebible», lo que hizo que hablaran expresamente de «genocidio» y «limpieza étnica».
Pero las palabras y los gestos no se traducen luego en sanciones ni ruptura con el Estado israelí, ni en la detención de Netanyahu.
«El problema en este momento es que Netanyahu puede hablar, pero Mahmud Abbas no puede hacerlo en la ONU», denunció Callamard. El Gobierno de Trump denegó el visado al presidente de la Autoridad Palestina para entrar en EEUU y tuvo que intervenir por videoconferencia, una imagen del «apartheid» llevada al pleno de la Asamblea General de la ONU.
La representante adjunta de EEUU ante la Naciones Unidas, Jennifer Locetta, insistió ayer ante el Consejo de Seguridad en reiterar este veto a la Autoridad Palestina y la OLP.
Por otro lado, el presidente de Brasil, Lula da Silva, quien advirtió sobre la injerencia extranjera en la campaña electoral a favor del candidato de extrema derecha Flavio Bolsona- ro, lamentó que el pasado año se alcanzara el mayor número de conflictos armados desde 1945 y pidió a los miembros del Consejo de Seguridad que actúen «con responsabilidad y sentido de la urgencia».
Entre estas guerras que ejemplifican el fracaso de la ONU, se encuentra la de Ucrania, cuyo presidente, Volodimir Zelenski, se presentó de nuevo ante la Asamblea para pedir más apoyo en armamento, sobre todo miles Patriot, y acabar con los ingresos de Rusia. Deseó que la guerra termine «antes del invierno».
Presión sobre Ormuz y aeropuertos
El ministro de Exteriores de Irán, Abas Araqchi, aseguró que Teherán «está preparado para la diplomacia y para la guerra», después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, rechazara la propuesta de paz persa la semana pasada.
En el marco de la Asamblea General de la ONU, Irán planteó una propuesta para la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días y reanudar las conversaciones nucleares, a cambio de que Washington levante el bloqueo naval de los puertos iraníes, suspenda las sanciones a su crudo y restablezca el alto el fuego. Trump la rechazó y continúa exigiendo concesiones en materia nuclear, pero ayer seguían los contactos indirectos.
Por su parte, EEUU celebró el éxito de sus sanciones contra el sector de la aviación iraní, afirmando haber paralizado la mayoría de sus aviones mientras Irán presentaba una protesta formal ante la agencia de aviación de la ONU y una queja ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya, pero afirmaba que sigue operando vuelos a unos treinta destinos internacionales solo desde Teherán.
Según datos de Flightradar24, un total de 41 vuelos despegaron o aterrizaron en el aeropuerto de la capital iraní el domingo, la mitad que los días previos a las sanciones. Pekín pidió levantar de inmediato las sanciones impuestas por Washington, y los aviones de Mahan Air siguen aterrizando allí, al igual que en Pakistán y Rusia. Iran Air y otras líneas más pequeñas siguen aterrizando en ciudades turcas. Las sanciones tampoco se aplican en Armenia, Afganistán, Bielorrusia y Malasia. En cambio, los países del Golfo, Azerbaiyán, Georgia e Irak han suspendido los vuelos iraníes.
Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Palestina. (Ryan MURPHY/GETTY IMAGES-AFP)
Informe sobre la limpieza étnica
El coordinador especial adjunto de la ONU para la paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, condenó ante el Consejo de Seguridad el desplazamiento de palestinos en Cisjordania, aunque con tibieza en sus conclusiones. «Comunidades enteras han sido desplazadas, en algunas ocasiones varias veces, lo que puede suscitar inquietudes sobre una posible limpieza étnica», apuntó Alakbarov en una sesión del Consejo sobre la cuestión palestina.
Alakbarov presentó el último informe del secretario general de la ONU, António Guterres, sobre la aplicación de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad, adoptada en 2016, que insta a Israel a cesar las colonias israelíes en territorio palestino ocupado. Entre el 13 de junio al 18 de septiembre, las autoridades israelíes han impulsado o aprobado la construcción de casi 4.570 viviendas en la Zona C de Cisjordania y de 3.515 en Jerusalén Este. En total, las demoliciones y confiscaciones de 536 viviendas de palestinos derivaron en el desplazamiento de 736 personas, de las cuales 347 eran niños.
El diplomático también recordó las crecientes denuncias de ataques de colonos en las zonas B y A de Cisjordania, a menudo con el apoyo o la aquiescencia de las fuerzas de seguridad israelíes. «La impunidad arraigada constituye un factor clave de esta violencia», aseveró.
Durante ese periodo, 360 palestinos murieron en Gaza y más de 1.600 gazatíes resultaron heridos en ataques diarios por parte de Israel, que no ha dejado de violar el alto el fuego de 2025. Alakbarov recurrió a la equidistancia para pedir el cese de los ataques palestinos a israelíes.
Argelia y Sáhara
El ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Ahmed Attaf, reafirmó ante la Asamblea General de Naciones Unidas el respaldo de su país a la libre determinación de Sáhara Occidental. «La descolonización termina cuando se permite a los pueblos el ejercicio de sus derechos», afirmó.
China y Cuba
El vicepresidente de China, Han Zheng, reclamó ante la ONU el levantamiento del bloqueo contra Cuba. Pekín añadió que, «por muchos cambios que se produzcan en el panorama internacional, siempre seguirá apoyando a Cuba en la exploración de un desarrollo socialista acorde con sus condiciones nacionales».
Corea del Norte y EEUU
Corea del Norte denunció ayer ante la Asamblea General de la ONU estar sufriendo una amenaza militar «sin precedentes» liderada por Estados Unidos, junto a Japón y Corea del Sur, que se han convertido en «un bloque militar agresivo» y cada vez «más ofensivo».
Netanyahu y EAU
El servicio de inteligencia interior de Israel, el Shin Bet, demandó al Canal 12 por una «grave violación de la censura», después de que la cadena informara de que Benjamin Netanyahu viajó a Emiratos Árabes Unidos y se reunió con su presidente, Mohamed bin Zayed. Según «Haaretz», Netanyahu pidió a Bin Zayed que desmintiera públicamente la información que desveló que éste le había advertido sobre el ataque del 7 de octubre.
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