La policía desaloja el asentamiento en la playa ceutí de Benítez, próxima a la desalinizadora
Los agentes trasladan a los inmigrantes a una explanada cercana porque todavía no hay un espacio para acogerlos
El País, , 28-09-2026Desde las ocho de la mañana de este domingo, un centenar de efectivos de Policía han desalojado en Ceuta la playa Benítez, próxima a la desalinizadora. Según indica la Policía Nacional, con el desalojo se pretendía garantizar la seguridad del acceso a dicha instalación y evitar riesgos para los migrantes después de que la consejería de Medio Ambiente de la ciudad requiriera a la delegación del Gobierno el levantamiento de ese asentamiento. Se han retirado las tiendas de los migrantes hasta la zona del espigón y los bloques de hormigón junto al mar.
La playa, vecina a Trampolín, ha sido dividida por una cinta policial, separando las tiendas y chabolas que serán desalojadas hoy de las que retirarán mañana. Según los efectivos, unos 250 migrantes han sido realojados en el Guano, una explanada al final de Trampolín, en la recta final del asentamiento. Han sido trasladados a pie de un punto a otro, custodiados por la policía.
De momento, los centros que están construyéndose en la ciudad para acogerles aún no están listos, así que tendrán que esperar en este área hasta que abran las nuevas instalaciones. Todos, salvo los 50 migrantes para los que han encontrado plaza en el centro de acogida de El Puerto de Ceuta, en una instalación oficial. Ellos han sido trasladados en grupos de ocho en ocho, y subidos en furgones policiales para su traslado. La selección del grupo ha generado confusión en el asentamiento, porque los migrantes no entendían cuál era el criterio de selección, ni por qué unos eran trasladados a la explanada y otros a un centro de acogida. A diferencia de anteriores traslados, en esta ocasión no se ha incluido ningún intérprete en el operativo, generando confusión entre los migrantes, cuyas preguntas nadie podía responder.
Afectivos de policía retiran las tienda de campaña y las precarias construcciones de la playa.
Joaquín Sánchez
A las diez de la mañana, la mitad de la playa ya había sido trasladada, en concreto las construcciones lindantes con el humedal y el espigón. Los agentes destruyeron las tienda de campaña y precarias construcciones de dos centenares de migrantes, dejando un reguero de cartones, basura y enseres de toda clase. Los efectivos de limpieza han tardado varias horas en retirar los restos del asentamiento, que a primera hora de la tarde aún lucía cubierta de basura.
La operación se ha desarrollado sin incidentes. Los migrantes han acogido la llegada de los efectivos policiales a primera hora de la mañana con esperanza, pensando que les trasladaban a un centro de acogida. Cuando la mayoría han comprendido que la operación les dejaría de nuevo al raso, pero unos metros más allá, el disgusto ha sido evidente. “¿Ahora otra tienda? ¿A construir otra vez?“, decía Mohamed, sosteniendo lo restos de una silla, descalzo sobre los residuos de lo que había sido su hogar los pasados dos meses.
Paso previo al realojo
La misma zona que ha sido desalojada este domingo por la mañana ya vivió una operación similar el pasado 16 de septiembre. En esa ocasión, la policía desalojó el pasillo que conectaba la playa Benítez y Trampolín, precisamente en la instalación de la desalinizadora. El pasillo quedó limpio de tiendas y chabolas, y el operativo actual ha retirado a los migrantes que dormían sobre los bloques de hormigón, pero sin techo. Precisamente en esa ubicación muchos menores no acompañados dormían en grupo, ante la imposibilidad de encontrar plaza libre en ninguno de los centros de menores. Ellos han sido los primeros en ser despertados el domingo para el realojo, pero los agentes no les han dado ninguna alternativa de dónde ir. “Podéis ir a la Jefatura, pero no creo que haya plazas libres, si es que ya sabéis lo que hay”, les respondía un efectivo.
Según indican fuentes del operativo, este desalojo parcial de Benítez se encaja en una fase preparatoria para los realojos que tendrán lugar esta misma semana en Ceuta, con la apertura de nuevas instalaciones y la ampliación de las que ya están en funcionamiento. Está proyectado que la ubicada en el antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería sea la primera en abrirse, a la que seguirá la ampliación de Loma Colmenar, con otras 400 plazas. Se busca fusionar los asentamientos de Benítez y Trampolín en un mismo espacio, para que cuando se produzca el traslado a los centros no se repitan las imágenes de caos que se vivieron con el traslado a las instalaciones del Puerto hace unas semanas.
Los inmigrantes son trasladados a una explanada cercana, este domingo.
Joaquín Sánchez
Traslado de menores
Tras finalizar el realojo, medio centenar de menores se agolpaban en el extremo contrario de la playa, junto al paseo. Muchos de ellos dormían en los bloques de hormigón, pero la gran mayoría de ellos ha acudido al advertir las luces azules del dispositivo policial, deseosos de que la operación fuera para trasladarles a ellos a un centro. No ha sido así.
Se calcula que aproximadamente 800 menores aún continúan durmiendo en las calles de Ceuta, vagando en busca de una plaza libre. En los últimos días algunos de ellos han sido alojados en los centros como las naves del Tarajal o Piniers, que van lentamente ampliando sus plazas. Este mismo sábado, en torno a las seis de la tarde, la Policía se desplegó sin previo aviso en plena playa del Trampolín, para llevarse a cien menores a estos centros. Pero se repitió la misma escena que en traslados anteriores: los menores que acudieron sobrepasaban, con mucho, esas cien plazas. Los efectivos policiales los organizaron en dos grupos, sentados en el suelo a pleno sol. Tras más de una hora de espera, un autobús se llevó a los cien primeros camino a los centros y se comunicó a los doscientos restantes que abandonaran el lugar. Muchos de estos menores, de edades entre 14 y 17 años, repetían rechazo. Ayman y Zakariya, dos amigos de 16, cerraron el sábado con otro fracaso. El tercero en la última semana. “¿Por qué abren plazas para los adultos y para nosotros no? ¿Eso es que nos van a devolver a Marruecos?“, decía, agotados, este domingo.
Las menores migrantes, las más vulnerables
N.J.
El vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, se refirió este domingo a la presunta violación de una menor en Ceuta, pero sin aludir al origen de la víctima. “Hemos conocido que las agresiones sexuales siguen aumentando y en el día de ayer hubo una agresión de dos invasores hacia una menor con circunstancias muy duras porque las fuerzas de seguridad tuvieron que reanimarla. El Gobierno tiene que dar una respuesta. Lo que piden los ceutíes es siempre lo mismo: el retorno de todos lo que han entrado de manera irregular. Es difícil de entender por qué no se ha producido o que el Gobierno haga un real decreto ley para ayudar a la gente de Ceuta y destine más recursos a los que han invadido Ceuta que al ciudadano de a pie”.
Bravo insistió en que “aunque al Gobierno no le guste”, los ceutíes tienen miedo y las “madres y las niñas llevan botes de gas pimienta”. “En los colegios no hay seguridad. Los profesores nos cuentan la ansiedad de los niños”, añadió. La pasada semana, la diputada del PP Ana Vázquez fue expulsada del hemiciclo por exhibir un bote de gas pimienta para denunciar que las ceutíes tienen que llevarlo para protegerse desde la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio. En un principio aseguró que estaba vacío, pero posteriormente se descubrió que se lo había entregado a un trabajador del PP precisamente para que lo vaciara. Al hacerlo en los baños de la Cámara baja hubo que precintar parte del edificio y varias personas resultaron afectadas por el gas una está de baja. El PP omite en su discurso que las más vulnerables son las niñas inmigrantes que aún permanecen en las playas y carecen de protección casi dos meses después de la entrada masiva a Ceuta. Corresponde al Ministerio del Interior su filiación y al gobierno ceutí su tutela y protección. La Fiscalía ha registrado más de 20 agresiones sexuales cometidas contra migrantes en Ceuta desde finales de julio. La oficina del Defensor del Pueblo ya mostró el pasado agosto su preocupación por las denuncias de agresiones sexuales a menores que no estaban bajo el sistema de protección y solicitó información tanto a la Fiscalía General del Estado como a la ciudad autónoma de Ceuta sobre las actuaciones que habían emprendido para proteger a los menores extranjeros no acompañados.
Según el atestado policial, adelantado por la Cadena SER, los agentes que acudieron el sábado a la playa del Trampolín alertados por varias personas que indicaron que había menores gritando en la zona, encontraron a una chica de 17 años “semiinconsciente”, lo que consideran “compatible con la ingesta de algún tipo de sustancia inhibidora” y tuvieron que reanimarla. La menor tenía cortes en la pierna y la cara y sangraba por los genitales, según fuentes policiales. Dos marroquíes de 42 y 21 años fueron detenidos y trasladados a comisaría como presuntos autores y la víctima, trasladada al Hospital Universitario de la ciudad autónoma. Según El Faro de Ceuta, fueron puestos en libertad al día siguiente después de que una amiga de la víctima que declaró como testigo asegurara que no habían sido ellos los agresores.
El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, calificó el caso de la joven violada en la playa del Trampolín como “estremecedor”. “Si Marruecos está dispuesto a recibir a todos los que entraron en la avanlancha y el Gobierno de Sánchez dijo que los iba a devolver, ¿A qué espera? Es vital acabar ya con la situación que se vive en Ceuta”, declaró en un tuit.
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