Una mezcla explosiva
Entre mieles regionales, rituales chamánicos fallidos, xenofobia, campamentos subterráneos y dramas familiares con toque mafioso, uno acaba deseando un buen café para entender qué está pasando
La Razón, , 27-09-2026Esta semana en España –y también en el resto del mundo – , parece que vivimos una mezcla explosiva más rara que un concurso de tapas con flamenco y sushi. Veamos, el ministro Torres ha decidido que las joyas regaladas a Zapatero son tan típicas en Arabia Saudí como un tarrito de miel en La Alcarria. O sea, que si te regalan unas joyas brutales dignas de una zarina rusa es como que te están diciendo: “Aquí tienes un regalito muy local, en Arabia somos muy de alhajas” No sé si Zapatero estaba encantado, que yo creo que sí, nunca se había visto en otra, o pensó que se las habían comprado en un zoco, pero digno de mención es. Y hablando de cosas que no cuajan, un arquitecto catalán nos deja la lección de que la vida no es un ritual espiritual. Resulta que su novia se creyó chaman por un día y en vez de llamar a urgencias, se puso a hacer mantras y encantamientos, olvidando que la medicina es mejor que los rituales, sobre todo cuando hay una emergencia, que lo más sensato es llamar al Samur. La ignorancia es muy atrevida, y ocurre que a veces estos referentes espirituales y prácticas yoguísticas obnubilan las mentes y las alejan de la realidad, porque no quisiera pensar que estemos hablando de un homicidio intencionado, que también pudiera ser…
Mientras tanto, y a propósito de ignorantes, la ministra de Sanidad se enfrenta a un debate que parece sacado de una novela de fantasmas: la xenofobia en pleno siglo XXI. Algunos dicen que los inmigrantes traen enfermedades, y ella responde que eso no solo es falso sino que alimenta el odio y el miedo injustificado. Es más, se ha destapado un campamento subterráneo en Ceuta con hasta cinco mil personas hacinadas en condiciones insalubres, donde las enfermedades se propagan más rápido que un meme viral. Todo un caldo de cultivo que nadie quiere porque, claro, no es deseable vivir ahí, pero tampoco desean ser devueltos a su país de origen, que es donde se deben resolver los problemas personales de cada uno, que bastante tenemos nosotros con los propios, como por ejemplo el del desahucio de Mari Carmen, que se ha convertido en la cortina de humo perfecta para que Sánchez y sus líos familiares queden en segundo plano. Porque, claro, cuando hay mafia de por medio y juezas amenazadas por investigar al hermano del presidente en Extremadura, uno ya no sabe si está viendo una serie de suspense o las noticias de cada día. Lo de Mata – Hari Leire intentando pagar a una banda de narcos para cargarse a quien investigaba a David Sánchez entra ya en el capítulo de la novela negra, buena base para el colectivo Carmen Molas, mágicos a la hora de crear situaciones de intriga, extorsiones y hasta asesinatos.
En resumen, esta semana España es como ese plato donde echas un poco de todo y no sabes si sale pollo, pescado o una ensalada misteriosa. Entre mieles regionales, rituales chamánicos fallidos, xenofobia, campamentos subterráneos y dramas familiares con toque mafioso, uno acaba deseando un buen café para entender qué está pasando.
CODA. Me ha decepcionado Brad Pitt en San Sebastián. Va fachoso y poco atractivo. Me quedo con su imagen de “Malditos bastardos”, donde el actor se mostraba en estado puro y no con la destetada Inés de Ramón. Y recuerdo también con nostalgia la pareja ideal que formaba con Jennifer Aniston.
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