“La vivienda es el tema más importante de nuestra sociedad”
Este sociólogo está al frente del Colegio de Sociología y Politología de Navarra, dos profesiones minoritarias pero importantes ante los desafíos democráticos actuales
Diario de Noticias, , 26-09-2026Javier Espinosa (Tudela, 1978), sociólogo de formación y consultor social de profesión, es el decano delColegio de Sociología y Politología de Navarra, tras sustituir aManuel Rodríguezal frente del mismo. Un espacio colaborativo que busca poner en valor ambas profesiones y promover los intereses de sus profesionales, más de un centenar colegiados en la Comunidad Foral.
Necesitamos del aporte de sus profesiones. –Un buen analista y político es el que toma decisiones en frío, no en caliente. En Sociología no tienes que llegar a conclusiones por lo que ves en la calle. Debes intentar abstraerte y analizar qué está pasando desde un punto de vista mucho más objetivo, con técnicas científicamente validadas. Eso requiere tiempo y dedicación, y la sociedad adolece de ambas cosas, porque las noticias, tal y como va la realidad, cada vez son más rápidas. Parece que ha pasado un mundo del verano a ahora. Su empresa, Humaro, le permite ejercer como sociólogo.–Es consultoría social, estratégica y cultural, como proyecto propio desde hace una decena de años. Fundamentalmente hago trabajos a la administración pública, no solo al Gobierno de Navarra, sino a muchos ayuntamientos que necesitan conocer su realidad y planificar cómo mejorarla. También trabajo para el sector privado. Saque el termómetro social. ¿Qué marca?–Es un momento muy complicado. Depende cómo te informas te vas creando una realidad. Si solo lo haces a través de medios que generan polarización, dopamina y noticias alarmantes negativas, acabas contaminándote de eso. A todo el mundo de alguna manera nos ha pasado. Una cosa es lo que te vas generando y otra la realidad. Luego están nuestras relaciones sociales. En tu entorno de iguales se te va creando una opinión. Por ejemplo…–El mantra de que los inmigrantes viven de las ayudas. Si esto se lo inculcas continuamente genera un efecto independientemente de la realidad. ¿Cuánta publicidad tienes, por ejemplo, sobre alarmas? La sensación de miedo, de vértigo o de pérdida es algo que mueve muchísimo a esta sociedad, y es un recurso económico o político.¿Entonces?–Todo requiere de análisis, no es tan simple y tiene sus aristas. La migración no es buena per se. Y parece que solamente nos ponemos en uno de los lados, a favor o en contra de los inmigrantes. El mantra de la necesidad, para trabajar en cosas que no las queremos nosotros, es un mensaje que para la población migrante, aunque lanzado en positivo, resulta duro. “Hasta 2008 las hipotecas nos vendieron una aspiración y caímos en eso y nos lo comimos con patatas”¿Repunta la sociedad de clases y sus tensiones?–Sí, hubo unos años en los que en toda España aspiracionalmente hablando empezaron a desaparecer las clases, la gente aspirábamos a ser algo más. La desindustrialización tuvo mucho que ver con eso. Usted se acordará del momento previo al crack de Lehman Brothers.Lo recuerdo perfectamente. –Con hipotecas que te vendían ser mucho más de lo que realmente eras. Y caímos en eso, y los que no lo hicimos fue por suerte, no por ser más listos que los demás. Te daban una hipoteca de un 130% para que te compraras un coche y te fueras de vacaciones.Como una consagración de supuesta prosperidad.–Eso es. Nos estaban vendiendo la aspiración, y nos lo comimos con patatas. Esa clase media que parecía consolidada de repente se preguntó qué era. Mucha gente finiquitó parte de su vida pagando una hipoteca a unos precios locos. Tenías acceso a la vivienda, porque se construyó muchísimo en los años previos a 2008 y se hicieron las grandes promociones de protección oficial. Hasta en los pueblos se hacía vivienda protegida, algo casi impensable ahora en Navarra por las rentabilidades…Y 18 años después ahí está la cuestión habitacional.–Es tremendo lo que está pasando, Y ahora por razones de todo tipo la vivienda es el tema más importante que tiene nuestra sociedad, porque es la base de la vida. Si no tienes un sitio digno donde vivir no tienes nada.La propiedad ha sido aspiración.–Sigue habiendo un sesgo cultural enorme en cuanto a eso, pero no quiere decir que nos tengamos que comer ahora con patatas que una persona de 35 o 40 años tenga que compartir piso. Eso es un modelo de supervivencia.La sociología estudia también la evolución generacional global.–Siempre ha habido brecha generacional, porque la población joven entiende la realidad de una manera diferente. Incluso nosotros en nuestra vida pasamos por etapas generacionales en las que la entendemos de manera diferente. Quizás pensábamos que esa brecha sería menor.–Yo creo que en parte lo es, lo que pasa es que hay más generaciones. Me explico: ¿Qué es la Tercera Edad ahora? Hace décadas empezaba pronto y acababa pronto. ¿Ahora? Dile a una persona de 65 años que está ahí si se encuentra más o menos bien físicamente. Eso supone nuevos retos. –La población joven, especialmente, se ha socializado de manera totalmente diferente que el resto de generaciones, con la digitalización, que ha influido en un momento de la vida mucho más crucial.“Antes la Tercera Edad empezaba pronto. Tú ahora dile a una persona de 65 años que está ahí…”¿Generamos distancia en Pamplona con respecto al sur o al norte?–La diversidad de Navarra a todos los niveles es jugosa desde el punto de vista sociológico. El polo de Pamplona y comarca lo fagocita todo, pero no tiene que ser culpable. Su centralidad es muy potente pero también beneficia al resto de Navarra y hace que el resto de la comunidad se desarrollo. Eso no está reñido con que hay un desequilibrio territorial potentísimo que tendría que equilibrarse en muchas cuestiones. Con tal diversidad se crea un cierto negativismo hacia Pamplona, pero no lo veo así. Es complejo, pero Navarra es lo que es.Ahora otro tema estrella es ‘la polarización’. –Tenemos poca reflexión por todas las partes en torno a la política, que no es fútbol. Si no tienes capacidad de reflexión como sociedad estás perdiendo un poco el norte como si todo fuera estar a favor o en contra. ¿Qué va a suponer la IA en sus profesiones?–No lo sabemos. Tiene tantas dimensiones…. A nivel práctico ha arrasado con todo y todo el mundo la utiliza. Es tan cómoda que nos está restando capacidad de análisis, porque entendemos que todo lo puede hacer. Y ya tenemos un montón de puestos de trabajo que hace un año y pico parecía utópico que fueran a desaparecer.
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