La Guardia Civil frena una decena de intentos de asalto a la valla de Ceuta

Varios grupos de subsaharianos intentaron aprovechar el fuerte dispositivo en la frontera para entrar en la ciudad autónoma por otros puntos del vallado

ABC, Borja Méndez, 25-09-2026

La Guardia Civil ha frenado en las últimas horas una decena de intentos de asalto a la valla de Ceuta por parte de varios grupos de subsaharianos, según han informado fuentes policiales a ABC. El fuerte dispositivo de seguridad establecido en la frontera del Tarajal ha propiciado que los inmigrantes busquen otros puntos más alejados de esta zona para tener éxito en sus movimientos.

La presión migratoria no cesa en Ceuta. Ni un día con tranquilidad. Esta es la conclusión que emiten a ABC varios miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La alarma del 23 de septiembre que no se consolidó fue solo una anécdota en su vorágine diaria donde tienen que apagar multitud de ‘incendios’ para mantener el orden público en la ciudad autónoma.
La Guardia Civil tuvo otro día ajetreado durante la mañana de este jueves. Los agentes del Instituto Armado frenaron una decena de intentos de asalto en la valla de Ceuta. Los protagonistas eran grupos de subsaharianos. En total, consiguieron interceptar más de una quincena de personas que buscaban aprovecharse de la crisis migratoria e intentar pasar inadvertidos entre los inmigrantes que accedieron durante la invasión del pasado 30 y 31 de julio.
Fuentes policiales explican a ABC que estas intervenciones se produjeron en las tres zonas que hay en el perímetro fronterizo por la zona Bravo y Charlie. No obstante, estas fuentes recalcan que estos intentos de entrada se producen a diario y que cada vez son más violentos por la actitud de las personas que intentan conseguir su objetivo como sea y cueste lo que cueste.

Cuarenta segundos en saltar la valla
Los inmigrantes ya se han aprendido la lección y tardan menos de 40 segundos en saltar los dos vallados. Desde que quitaron las concertinas y se colocaron los peines invertidos tienen más fácil logar estas entradas. Los agentes tienen ese tiempo para detectar y llegar al punto.

Estos efectivos de la Guardia Civil denuncian a ABC que tienen que hacer su trabajo con coches que se «caen a pedazos». «Con problemas de dirección, tracción, averías de motor con años diciendo las deficiencias y sin hacer caso de nada», lamentan uno de los componentes del dispositivo.
A pesar de que en las últimas jornadas no se han producido asaltos masivos, los agentes del Instituto Armado han tenido que lidiar con los grupos de subsaharianos y con los nadadores. Y es que la rotura de la boya flotantes que instaló el Ministerio del Interior también ha incrementado el número de los inmigrantes que intentan acceder por mar.

Otro de los puntos críticos que vigilan los guardias civiles es la zona del puerto de Ceuta. Cada día interceptan cerca de una decena de inmigrantes que se esconden para acceder a la Península. Una de las dinámicas que más emplean es la compra de documentación de otras personas. Pagan una cantidad determinada por obtener pasaportes y DNI de españoles para cruzar la frontera. Los agentes de Policía Nacional y de Guardia Civil están muy pendientes de esta práctica para pillarles antes de que consigan su objetivo.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se preparan para nuevos traslados de las masas de personas que aún están en la playa de Benítez y en la de El Trampolín. Los agentes trabajan a conciencia en otro delicado operativo para poder despejar la arena de estos dos lugares. En los últimos días ya han establecido un control absoluto sobre los mercadillos ilegales que han montado.

Algunos de estos inmigrantes están revendiendo las ayudas como pan o galletas que les proporcionan las organizaciones asentadas en la ciudad autónoma. También hacen negocio con la ropa que dejan sus compañeros como si de unos manteros se trataran. Estas dos vías ahora están completamente vigiladas por Policía Local. Una manera de invitarles a que abandonen las playas y se dirijan a las zonas habilitadas para ellos.

De igual forma, sigue el goteo constante de abandonos voluntarios. En los últimos días estas cifras se han incrementado bastante. El traslado a los campamentos ha convencido a muchos de ellos para volverse a Marruecos. Y es que algunos creían que con este traslado se abría las puertas a regularizar su situación en España y en la Unión Europea. Sin embargo, se han dado cuenta de que estas zonas simplemente son puntos de espera mientras se resuelve unos expedientes administrativos que, en su mayoría, serán rechazados y expulsados de Ceuta.

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