Los bomberos destapan un “asentamiento ilegal” bajo el Sarchal: galerías reventadas, campamentos clandestinos y la verdadera ruta de salida de los inmigrantes

Un incendio revela un entramado subterráneo convertido en refugio, desmontando rumores y mostrando cómo permanecían ocultos decenas de inmigrantes

La Razón, , 24-09-2026

Lo que comenzó como una llamada por humo terminó convirtiéndose en una de las

intervenciones más duras

registradas en el Sarchal. Los Bomberos, alertados por un incendio en las galerías subterráneas que conectan la playa con los bajos del edificio 54, accedieron al interior y se encontraron con un

asentamiento ilegal

que llevaba tiempo funcionando sin ser detectado.

Según imágenes difundidas por

El Faro de Ceuta

, el lugar era un escenario de degradación extrema: basura acumulada, colchones quemados, restos de comida, heces, prendas rotas y botellas llenas de orines. Un submundo insalubre donde decenas de inmigrantes se ocultaban durante días antes de aparecer en asentamientos exteriores, alimentando la teoría popular de los “túneles secretos”.

Durante semanas, la ciudadanía había especulado con la existencia de pasadizos usados para entrar en Ceuta sin ser vistos, recordando los antiguos túneles vinculados al tráfico de hachís. Sin embargo, tanto Policía Nacional como Guardia Civil insistían en que no existía constancia de entradas subterráneas activas.

Este hallazgo desmonta el rumor y confirma que la ocultación se producía

dentro de la propia ciudad

, en estructuras abandonadas que habían sido tapiadas en repetidas ocasiones y que volvían a ser reventadas para crear rutas internas de ocultación.

Un fenómeno que vuelve a situar en primer plano el debate sobre la

ocupación clandestina de infraestructuras

y la

gestión de zonas degradadas.

Un campamento completo bajo tierra: agua de las rocas, barcas hinchables y habitaciones convertidas en baños

La intervención del SEIS fue especialmente complicada por las condiciones insalubres del entorno. Todas las galerías estaban ocupadas. Los inmigrantes recogían agua que caía de las rocas con cubos y botellas, improvisando un sistema de supervivencia dentro de un espacio que nunca estuvo diseñado para albergar personas.

Entre los restos hallados había

barcas hinchables

, una

tabla de surf

, montones de colchones quemados y habitaciones improvisadas que funcionaban como baños. El incendio, focalizado en una zona donde había comida acumulada, destapó la magnitud del asentamiento y la organización interna que había surgido en la oscuridad.

Miles siguen acampados en las playas de Ceuta

Reduan

Agencia EFE

Las galerías comunican directamente el Sarchal con los bajos del 54, y aunque habían sido tapiadas en anteriores ocasiones, el acceso había sido destrozado de nuevo. No es la primera vez que ocurre un incendio en esta estructura, pero sí la primera en la que se confirma la existencia de un campamento tan amplio y estructurado.

La escena explica por qué tantos inmigrantes aparecían sin que nadie los hubiera visto llegar: no entraban por túneles transfronterizos, sino que

se ocultaban en un entramado subterráneo dentro de Ceuta

, invisible para la ciudadanía.

El hallazgo que desmonta el mito de los túneles

La aparición de este asentamiento ilegal bajo tierra encaja con los episodios recientes en los que inmigrantes surgían de zonas donde no se había detectado movimiento previo. La Policía y la Guardia Civil habían negado la existencia de túneles activos, pero sucesos como este revelan que la explicación estaba en estructuras abandonadas, rotas y reutilizadas como refugio.

Este tipo de hallazgos vuelve a abrir el debate sobre la necesidad de

reforzar la vigilancia

en espacios degradados y sobre la

detección de asentamientos ocultos

que pueden permanecer invisibles durante meses.

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