Ningún militar puede llevar una camiseta de un partido neonazi

La agresión en Berriozar del 19 de julio se desencadenó, al parecer, porque uno de los presentes llevaba una camiseta de Núcleo Nacional. Posteriormente, los medios publicaron que se trataba de miembros del Ejército, pero los militares tienen prohibido lucir una camiseta así.

Gara, Aritz Intxusta , 24-09-2026

El pasado martes se detuvo a ocho personas por la agresión sucedida en Berriozar el 19 de julio en la terraza de un bar. Varios de los registros se efectuaron de madrugada y tirando la puerta abajo. Aunque la causa está bajo secreto sumarial, la hipótesis principal es que el detonante fue que una de las personas del grupo lucía una camiseta de Núcleo Nacional, un partido político neonazi.

Los agredidos son militares del Regimiento América 66, acuartelado en Aizoain o, al menos, así se ha dado por hecho en los medios de comunicación como ‘El País’, ‘El Mundo’ o ‘ABC’ y parece corroborarlo el hecho de que varias asociaciones militares (AUME, ATME y UMT) se hayan personado como acusación particular.

La persona que lleva una camiseta de Núcleo Nacional no puede ser un militar o, de serlo, estaría incumpliendo la ley. Y, además, esto supondría un escándalo para el citado acuartelamiento, pues permite inferir que allí se instruye en el manejo de armas a un neonazi –o un grupo de ellos– que después puede utilizar esos conocimientos para ejecutar acciones propias o transmitírselos a terceros.

La Ley Orgánica 9/2011 de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas establece en su artículo 7 que deben mantenerse en la «neutralidad política» por lo que les bloquea su afiliación a partidos y sindicatos. De ahí que las organizaciones de militares que se suman a la acusación particular estén inscritas como «asociaciones».

Esta norma concreta un poco más, y señala que «el militar no podrá pronunciarse públicamente ni efectuar propaganda a favor o en contra de los partidos políticos, asociaciones políticas, sindicatos, candidatos a elecciones para cargos públicos, referendos, consultas políticas o programas u opciones políticas».

Núcleo Nacional pasó de asociación a partido político y los militares tienen expresamente prohibido manifestarse en favor de este tipo de formaciones.

Esta es una ley que no va dirigida contra aquellos que profesan y exhiben una ideología filonazi, sino que afecta a todos los partidos políticos. Núcleo Nacional se inscribió como tal en febrero de este año por parte de Enrique Lemus, bajo la denominación Noviembre Nacional, pero manteniendo el logo de la doble N entrelazada y coronada por una cruz. Su sede se fijó en Valladolid.

La citada norma no incluye cómo se sanciona un acto así por parte de un militar. Hay que bajar a la Ley Orgánica 8/2014 para encontrarlo, pues ahí se describe el régimen disciplinario. Allí, en el Artículo 7.32 se precisa que se tipifica como falta grave «efectuar con publicidad manifestaciones o expresar opiniones que supongan infracción del deber de neutralidad política».

La ideología de Núcleo Nacional como peligro

Núcleo Nacional no es un partido cualquiera, sino una formación de inspiración nazi surgida al calor de las protestas de Ferraz en 2023-2024, en las que se sucedieron los incidentes con las Fuerzas se Seguridad del Estado. Este grupo ha hecho llamamientos a la práctica de la violencia utilizando máscaras para no ser reconocidos.

La Guardia Civil abrió una investigación contra ellos tras un vídeo publicado en marzo de 2025 en el que llamaban a otros grupos violentos a la «defensa activa» de las calles contra la población migrante, a los que calificaron como invasores. El atestado fue remitido a Fiscalía por un presunto delito de odio.

Fotograma del vídeo que motivó acciones legales contra el grupo. (EP)
Un periodista de ‘Diario Red’ denunció haber sido objeto de amenazas de muerte por miembros de este grupo después de que revelara la identidad real de su cúpula: David e Iván Rico Olivares y Enrique Rico Pérez. Estas amenazas, según indicó este medio, incluían fotos de su familia y de una vivienda cercana a la suya.

Un periodista denunció amenazas de muerte por revelar la identidad de los dirigentes del grupo.

Otro de sus responsables públicos es Isabel Peralta, que recaló en este grupo desde Bastión Frontal. Esta portavoz fue condenada a un año de prisión por el TSJM por unas declaraciones realizadas cuando lideraba Bastión Frontal, previas a su adhesión a Núcleo Nacional.

En imágenes de las sedes de este grupo se han encontrado fotografías de Hitler, emblemas de la SS y diverso material de culto al nazismo. Además, recibió en su sede a líderes neonazis europeos como Matthias Fischer, de la formación alemana Tercera Vía (Dritte Weg), según informaron ‘El Plural’ y ‘Público’. El encuentro sucedió a finales de 2025.

En Burgos, 17 colectivos de la ciudad denunciaron a miembros de Núcleo Nacional como responsables de una paliza por parte de 25 neonazis a una persona simplemente por su aspecto en una acción coincidente con la apertura de una sede del partido político en la localidad.

Según ‘ElDiario.es’, diez integrantes de este partido político filonazi fueron detenidos tras protagonizar altercados en la manifestación del 8M de Madrid de este año.

La sede más conocida del grupo es la conocida como El Nido, por la que ‘Newtral’ estimó que deberían pagar al menos un alquiler de más de 4.000 euros al mes, sembrando así dudas sobre la procedencia de su financiación. Incluye gimnasio y en las imágenes difundidas aparecían retratos de Hitler.

Precedentes de infiltración de neonazis en el Ejército

El propio acuartelamiento de Aizoain no es ajeno a polémicas por tener miembros afectos a la ultraderecha. El diario Público, en 2015, reveló la presencia de diverso material ensalzando a la División Azul en lugares visibles del campamento. Posteriormente, se supo que esta simbología fue colgada por un teniente y tolerada por sus superiores.

Fotograma del vídeo que mostraba enaltecimiento a la División Azul en Aizoain. (NAIZ)
Más cercano en el tiempo es el precedente de Cartagena. El colectivo Ciudadanos de Uniforme elaboró varios dossieres que documentaban cómo varios militares eran miembros activos de grupos de ultraderecha.

Según lo recogido por ‘El Salto’, mantenían vínculos con ‘Lo Nuestro’ —organización fascista con estructura en Cartagena y delegaciones en Murcia, Elche, Alicante y Alcoy que se define como «asociación identitaria que pretende auxiliar a los españoles»—, Hogar Social, el Frente Atlético, España 2000 o Hammerskin-España».

A diferencia de lo que sucede en el Estado español, otros países europeos han actuado con mayor decisión ante la presencia de ultraderechistas en el Ejército, aunque la OTAN no tiene un protocolo claro al respecto, solo pautas de «buenas prácticas».

Alemania empleó a sus servicios de contrainteligencia para limpiar a su ejército de soldados radicalizados.

Así, Alemania disolvió una de las cuatro compañías de combate de una unidad de élite, el KSK, después de que su Servicio de Contrainteligencia Militar (MAD) hallara a 20 extremistas entre la tropa.

Esto sucedió en un contexto en el que el MAD localizó a 600 neonazis infiltrados en el Ejército, el Bundeswehr.

Al ver que en la citada compañía del KSK la proporción de ultras era mucho mayor, Alemania decidió suprimir la unidad para evitar que los conocimientos sobre armas, técnicas y explosivos cayeran en manos de grupos violentos.

En el Estado francés, una investigación del grupo aliado de NAIZ Mediapart desveló que una decena de militares exhibían en redes su «adhesión a la ideología neonazi», investigación que se amplió después hasta encontrar a 50 individuos.

Manifestación de Núcleo Nacional en Madrid con tintes supremacistas blancos. (Fernando SÁNCHEZ | EP)
El escándalo motivó preguntas parlamentarias y el Ministerio hubo de pronunciarse y reconocer que «los elementos planteados por la investigación de Mediapart son muy graves». No obstante, aseguró que eran «casos aislados».

Qué se enseña en Aizoain

En Aizoain se instruye a los «boinas verdes» del Ejército español. Allí está acuartelado el Regimiento de Infantería América 66, de Cazadores de Montaña, unidad especializada en combate en alta montaña.

Este cuerpo aprende a manejar armamento individual y colectivo, como fusiles de asalto (HK G36 con calibre 5,56 mm), ametralladoras, lanzacohetes (C90-CR) y morteros ligeros. Su instrucción en explosivos es menos profusa, porque esta es una especialidad de los cuerpos de zapadores.

En Aizoain se intruye en el uso de fusiles, ametralladoras y lanzagranadas, así como en tácticas de infiltración y emboscada.

Por otro lado, reciben información sobre supervivencia en el monte y, expresamente, se les adiestra en cómo combatir en pequeñas unidades y sobre tácticas de infiltración y emboscada.

Junto al riesgo de transferencia de conocimientos sobre manejo de armas y tácticas letales, la presencia de miembros afectos a la ultraderecha en una unidad se considera un riesgo para la radicalización completa de una compañía, como se ve en el ejemplo KSK alemán.

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