Sánchez sostiene que Marruecos ha respondido a sus demandas y que ya hay mayor control de la frontera

El jefe del Ejecutivo vuelve a rebajar el tono con el país vecino y pone en valor que la alerta de un nuevo asalto a Ceuta para el 23 de septiembre quedara en nada

Canarias 7, Paula De las Heras Nueva York (Enviada especial), 23-09-2026

Pedro Sánchez se mueve, desde hace mes y medio, en un difícil equilibrio, entre la necesidad de neutralizar las críticas de quienes le reprochan una actitud excesivamente complaciente e incluso sumisa hacia Marruecos y la convicción de que enemistare con Rabat solo le servirá para complicar aún más la devolución de los migrantes aún siguen en Ceuta y, por tanto, la gestión de una crisis que ya le ha supuesto un enorme desgaste. Cualquier interpretación de sus palabras que incline la balanza hacia el platillo de la censura hacia el país vecino le genera un problema. Y eso es lo que ocurrió este miércoles.

Un día después de asegurar en la cadena de televisión estadounidense CNN a la prestigiosa periodista Christiane Amanpour que España había pedido «acciones y respuestas» a Marruecos ante la evidencia de que sus mecanismos de frontera «fallaron» el 30 y 31 de julio y de apuntar a ese fallo como determinante, el jefe del Ejecutivo se afanó en dejar claro que en este momento no tiene nada que reprochar y en insistir en que no tiene queja respecto a la colaboración de las autoridades marroquíes.
En una comparecencia en la que hizo balance de su participación en la semana de alto nivel de la ONU, en Nueva York, el jefe del Ejecutivo puso en valor que, como ya ocurrió el pasado 15 de julio, ante una alerta de un nuevo asalto a la frontera, este miércoles los avisos de un nuevo cruce masivo se saldaron sin problemas y se atajaron a tiempo. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya afirmó el lunes que había estado en contacto con el país vecino para que extremara los cuidados y ayudara a contrarrestar los mensajes detectados en redes sociales, donde desde hace días se llamaba a aprovechar que los gendarmes estarían centrados en la garantizar la seguridad en los colegios electorales, debido a los comicios que tuvieron lugar este miércoles en Marruecos, para entrar irregularmente en Ceuta.

«Hemos visto un despliegue importante tanto en la frontera de Ceuta como en la de Melilla y esto también hay que reconocerlo por parte de agentes políticos que son muy rápidos en criticar», argumentó el presidente. «Cuando digo hemos pedido datos y acciones por parte de Marruecos me estoy refiriendo a esto insistió. No he dicho nada nuevo que no haya dicho desde el inicio de la crisis. Y sí digo que queremos reforzar más las fronteras en unas ciudades que tienen su complejidad desde el punto de vista orográfico».

En la misma comparecencia, Sánchez también se afanó en quitar hierro a su decisión de no acudir la víspera a la recepción ofrecida en el hotel Lottus por Donald Trump a los líderes internacionales que participan en la 81º Asamblea General de la ONU, rechazó que pueda tener repercusiones en la relación entre España y Estados Unidos y negó que fuera un gesto buscado para mostrar un perfil ‘antitrumpista’. «No hacen falta fotos. Queremos trabajar en los asuntos de interés común. Y no es que haya una agenda contraria a nadie. Hacemos la agenda que consideramos que mejor sirve al interés general», alegó.

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