La izquierda «rojiparda» alemana allana el camino al poder a AfD

El partido populista BSW está dispuesto a apoyar al candidato de la ultraderecha para presidir el Parlamento de Sajonia-Anhalt

La Razón, Rubén Gómez del Barrio, 24-09-2026

Un partido nacido de una escisión de la izquierda alemana podría facilitar que

Alternativa para Alemania (AfD), de extrema derecha, presida el nuevo Parlamento de Sajonia – Anhalt. La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) está dispuesta a apoyar al candidato de AfD para dirigir el Landtag y aspira, a su vez, a ocupar una de sus vicepresidencias. Claudia Wittig, dirigente regional de la formación, confirmó este martes que su partido no se opondrá por principio a que la fuerza más votada asuma la presidencia. Todavía no hay un acuerdo cerrado, pero el acercamiento ha dejado de ser una hipótesis y algo inédito en Alemania.

La posición resulta menos sorprendente si se observa la trayectoria política de

Sahra Wagenknecht.

Diputada federal desde 2009 y durante años una de las figuras más conocidas y también más incómodas de Die Linke, llegó a copresidir su grupo parlamentario en el Bundestag. No obstante, sus diferencias con la dirección fueron a más. Wagenknecht acusaba a su partido de haberse alejado de una izquierda centrada

en salarios, pensiones y desigualdad

para prestar demasiada atención a cuestiones identitarias, criticó la política migratoria de Angela Merkel y mantuvo profundas discrepancias sobre Rusia y la guerra de Ucrania.

¿Qué defiende BSW?

La ruptura se consumó en 2023, cuando abandonó Die Linke junto a otros nueve diputados y puso en marcha la formación que lleva su nombre. Su salida provocó además

la disolución del grupo parlamentario de Die Linke

al perder el número mínimo de miembros necesario. La BSW nació oficialmente a comienzos de 2024 para ocupar ese espacio. En economía mantiene posiciones clásicamente izquierdistas, con la defensa de un Estado fuerte, mejores pensiones, regulación de los alquileres y una amplia protección social, mientras adopta un discurso mucho más conservador en lo que se refiere a inmigración, identidad y algunas cuestiones culturales. En política exterior, rechaza el rearme alemán,

critica el envío de armas a Ucrania

y defiende recuperar la relación económica y energética con Rusia. Esa mezcla, perfilada ya durante los últimos años de Wagenknecht en Die Linke, ayuda a entender algunas de sus coincidencias con la AfD.

En junio, los copresidentes federales de la BSW

, Amira Mohamed Ali y Fabio De Masi

, dieron un paso más en ese planteamiento al enviar una carta a Alice Weidel y Tino Chrupalla, líderes de Alternativa para Alemania, en la que daban por fracasado el cordón sanitario y proponían una fórmula de gobiernos encabezados por ministros presidentes independientes, obligados a buscar mayorías variables en los parlamentos regionales y, llegado el caso, también con votos de AfD. Las coincidencias entre ambos partidos existen, especialmente en la exigencia de una política migratoria más restrictiva, pero siguen separados por diferencias profundas, sobre todo en materia económica y social.

La posición de la BSW no pasa, por ahora, por una alianza clásica con la extrema derecha. Mohamed Ali ha insistido en que no habrá un Gobierno conjunto y rechaza apoyar a Ulrich Siegmund como ministro presidente de Sajonia – Anhalt. La diferencia está en otro punto. El partido ya no acepta que el cordón sanitario obligue a excluir a AfD de cualquier negociación o votación cuando existan coincidencias concretas.

Sahra Wagenknecht lleva meses defendiendo que esa estrategia ha fracasado

y que excluir sistemáticamente a la extrema derecha de cualquier acuerdo solo refuerza su discurso de que el resto de partidos pretende marginarla y silenciarla.

AfD y BSW podrían lograr la mayoría absoluta

Sajonia – Anhalt ofrece ahora el primer escenario en el que esa estrategia puede tener consecuencias políticas concretas. La AfD ganó las elecciones con el 43,8% de los votos y 39 diputados, mientras la BSW logró entrar en el Parlamento regional con un 5,3% y cinco escaños.

Entre ambas suman 44 de los 83 diputados, suficientes para alcanzar la mayoría absoluta. El partido de Wagenknecht fue además la única fuerza parlamentaria que aceptó la invitación de AfD a mantener conversaciones tras las elecciones y sigue defendiendo esa fórmula para la formación del nuevo Gobierno regional. No obstante, la apertura a AfD llega en un momento especialmente delicado para la BSW.

Después de quedarse fuera del Bundestag en 2025 por apenas unas décimas y de no superar el 5% en las recientes elecciones de Berlín y Mecklemburgo – Pomerania Occidental, Sajonia – Anhalt devuelve a la BSW una capacidad de influencia que ha perdido en buena parte del país. La formación surgida de una escisión de Die Linke descarta por ahora una coalición con AfD, pero ya no acepta que el cordón sanitario implique negarse a hablar, negociar o votar con ella cuando existan coincidencias concretas. En Sajonia – Anhalt esa posición deja de ser una discusión teórica. Con sus cinco diputados, la BSW puede facilitar mayorías a la extrema derecha sin entrar formalmente en su Gobierno y ese es precisamente el espacio político que intenta ocupar.

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