Albares desvela lo que pidió a Marruecos casi dos meses después del asalto a Ceuta
El ministro de Exteriores solicitó el pasado 30 de julio a Rabat la devolución de los migrantes y el compromiso de que «esto no puede volver a ocurrir nunca más»
Diario Vasco, , 23-09-2026Casi dos meses después del asalto masivo a la fronta de Ceuta, el Gobierno pone voz a las conversaciones al más alto nivel que se mantuvieron con Marruecos. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, detalló este miércoles que el contacto con su homólogo en Rabat fue «prácticamente permanente» tanto durante la jornada del 30 de julio como en los días posteriores y que le pidió tres cosas. «Su reacción fue inmediata y entré en contacto para decirle que había que movilizar todos los medios necesarios para cortar ese flujo y revertirlo; para decirle que los que entraban volvían; y para decirle que esto no podía volver a ocurrir nunca más», señaló el jefe de la diplomacia española sobre la conversación con Nasser Bourita.
Según su relato, esa línea directa de coordinación fue la que permitió contener la presión inicial y proceder al retorno de la gran mayoría de las personas que lograron acceder irregularmente. Asimismo, el titular de Exteriores remarcó que Marruecos está colaborando sin poner obstáculos en las devoluciones de quienes no tienen derecho a protección internacional, incluidos los expedientes de menores cuando su situación dependa de procesos de reunificación familiar.
Durante la entrevista que concedió a la Cadena Ser, Albares también buscó rebajar la tensión tras las declaraciones ofrecidas horas antes por el presidente del Gobierno en la televisión estadounidense CNN. Preguntado por las palabras de Pedro Sánchez – quien desde Nueva York afirmó abiertamente que «el control fronterizo de Marruecos falló» y confirmó haber pedido «explicaciones» al país vecino – , el ministro negó categóricamente que Moncloa haya elevado el tono con Rabat.
Sin embargo, más allá de los esfuerzos del jefe de la diplomacia por amortiguar las palabras del presidente, el hecho de que Sánchez señalase que el control de Rabat «falló» supone un pequeño giro en la postura mantenida hasta la fecha por Moncloa. Pese a que Albares insista en restar trascendencia al lenguaje utilizado, la realidad es que el Gobierno se había cuidado de no emplear un tono semejante con el país vecino. Hasta ahora, la única voz del Consejo de Ministros que se había desmarcado con una línea más contundente ante Rabat había sido la titular de Defensa, Margarita Robles.
Frente a las críticas por la actuación de las fuerzas marroquíes, Albares justificó la postura del Gobierno bajo un principio estricto de pragmatismo bilateral. «Con Marruecos no buscamos ni ser duros ni ser blandos. Buscamos ser eficaces para los intereses de España», sentenció. Aunque reconoció la constante detección de movimientos de migrantes subsaharianos en el norte del país vecino, encuadró estos flujos en la intensa presión que soporta la que catalogó como «la frontera más desigual del planeta».
Más allá del ámbito estrictamente migratorio, Albares avanzó compromisos clave para reforzar el encaje institucional de Ceuta y Melilla en Europa. El Ejecutivo trabaja para que ambas ciudades autónomas cuenten con representación permanente en el Comité Europeo de las Regiones antes de final de año. A ello se suma el avance en su integración en la unión aduanera europea, un procedimiento que, según estimó el ministro, podría completarse formalmente en un plazo de entre doce y dieciocho meses.
El ministro también se refirió a la anunciada visita de los Reyes Felipe VI y Letizia a las dos ciudades autónomas. Garantizó que los monarcas viajarán «pronto» y rechazó categóricamente cualquier tipo de servidumbre diplomática con el país vecino sobre este asunto. «Los reyes de España no tienen que solicitar autorización a nadie ni pedir permiso a nadie para acudir a ninguna ciudad española», aseveró con rotundidad. No obstante, y aunque pronosticó que dicho desplazamiento se producirá antes de final de año, Albares rehusó dar ninguna fecha concreta.
En clave geopolítica, el ministro evitó valorar el progresivo acercamiento entre Marruecos e Israel, descartando tener indicios de que el Gobierno israelí esté intentando interferir en la agenda bilateral entre Madrid y Rabat. Asimismo, restó trascendencia política al reciente encuentro en la sede de la ONU entre el presidente Pedro Sánchez y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, reduciéndolo a un saludo protocolario en los pasillos de las Naciones Unidas.
Por último, Albares hizo un cerrado alegato a favor de la ofensiva diplomática para lograr la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en la Unión Europea. El titular de Exteriores acusó directamente al Partido Popular Europeo de bloquear esta iniciativa por puros intereses partidistas, aunque se mostró convencido de que la medida terminará prosperando. «Lo único que van a conseguir es retrasarlo un poco, pero no lo van a evitar», concluyó.
(Puede haber caducado)