Negu Gorriak insta a no detener la solidaridad con los migrantes

Representantes del colectivo Negu Gorriak comparecieron ayer a la tarde en Iruñea para denunciar que integrantes del grupo desplazado desde la capital navarra a Ceuta para colaborar con organizaciones que trabajan con personas migrantes han recibido amenazas de muerte. Hicieron un llamamiento a que estos hechos «no hagan que se detenga la solidaridad».

Gara, GARA, 22-09-2026

Representantes de Negu Gorriak ofrecieron ayer una rueda de prensa en Iruñea, arropados por personas migrantes y miembros de otros colectivos solidarios de la ciudad, para aclarar lo sucedido en torno a su última iniciativa. Explicaron que su intención era mostrar su solidaridad con los migrantes que se encuentran en Ceuta y hacerlo de un modo concreto: con material médico y otros de primera necesidad, como mantas y tiendas de campaña.

El colectivo subrayó que fue una acción pública porque, al difundir su brigada a Ceuta, consideraban que el acto podría incentivar a otros colectivos a sumarse a este tipo de acciones solidarias. Una de las portavoces, Nerea Fillat, aseguró que podrían «sospechar» cierto rechazo, pero nunca «un ejercicio de violencia tan extremo».

Negu Gorriak aclaró que la ayuda que también incluye aportaciones del centro La Villana de Vallecas y la Enredadera fue entregada y que hay miembros de la brigada que están trabajando ya en tareas logísticas y organizativas, si bien rehusaron dar más detalles por motivos de seguridad. Además, aseguraron que los nombres, las imágenes y hasta las matrículas de los coches de estos activistas circulan ya por foros ultraderechistas en redes sociales.

«ESTO NO HA SURGIDO DE LA NADA»
«Esto no ha surgido de la nada. Los medios llevan una semana llamando etarra y yihadista a nuestro colectivo. Han estado preparando el terreno y lo que ha pasado después es la consecuencia», aseveraron en un manifiesto leído en euskara y castellano.

No obstante, afirmaron rotundamente que estas intimidaciones «no nos van a callar ni nos van a hacer retroceder». Manifestaron, en consecuencia, que habrá más brigadas en las próximas semanas.

Negu Gorriak recordó que es una iniciativa que lleva tres años acogiendo a personas migrantes en situación de calle que no son atendidas por los servicios públicos durante el invierno. Su intención es que, de cara al próximo invierno, la acogida pueda realizarse en un albergue dentro de Fraktal, un proyecto que se encuentra ahora en fase de recogida de aportaciones y que dispondrá de 24 camas, ocho plazas más que en la campaña anterior.

Expusieron que Negu Gorriak nació para atender una situación que vive Iruñea y que «no es una crisis migratoria», sino que la gente se encuentra en situación de calle debido a la especulación con la vivienda. Apelaron, en este sentido, a acciones de choque como las que promete la coalición de izquierdas que ha ganado las elecciones regionales en Berlín y habla de expropiaciones de vivienda.

En este sentido, desde el colectivo recordaron que al inicio de la guerra de Ucrania el Estado español fue capaz de acoger a 350.000 ucranianos mientras que ahora se dice incapaz de dar cobijo a 10.000 personas de origen magrebí. «La diferencia no es de capacidad, es de voluntad política y de morofobia», enfatizaron.

En cuanto a la confusión con el grupo de música Negu Gorriak que, parcialmente, explica la salvaje agresión del domingo léase la información contigua y el riesgo que hoy corren los brigadistas, trasladaron su solidaridad con Fermin Muguruza y el resto de excomponentes. «Lamentamos el acoso y las dificultades que pueda estar sufriendo por una confusión de nombres y por el odio que, aparentemente, el fascismo les tiene desde siempre», señalaron.

COLECTIVO SOLIDARIO
Negu Gorriak es un colectivo basado en la autogestión que comenzó su actividad en Iruñea alojando a 16 personas de origen magrebí en locales de Katakrak para protegerles de los rigores invernales, de ahí su nombre.

Además, también ha realizado otro tipo de acciones solidarias, como una cena solidaria coincidiendo con las fiestas de la calle San Lorenzo, en apoyo a Kaleko Afari Solidarioak (KAS) tras la prohibición del Ayuntamiento donostiarra.

Esta iniciativa solidaria ha sido muy crítica con la labor que realiza el Ayuntamiento de Iruñea en este campo y también con los cuerpos policiales, al utilizar estos últimos las denominadas «citas trampa», mediante las cuales inducen a las personas migrantes a acudir a sus comisarías, con la excusa de resolver trámites administrativos, procediendo posteriormente a su detención y deportación.

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