Negu Gorriak: «Los medios llevan una semana llamando etarra y yihadista a nuestro colectivo»
Decenas de ultras concentrados para impedir la entrada de miembros de la asociación iruindarra Negu Gorriak –confundido con el grupo musical en el llamamiento a través de redes sociales– han destrozado el coche de una diputada ceutí, creyendo que en su interior iban miembros de dicho colectivo.
Gara, , 21-09-2026Redes sociales, llamamientos ultras y desinformación. El cóctel perfecto para que en Ceuta se haya vivido otro episodio dantesco, que ha acabado en daños materiales y no físicos.
Recapitulemos. La asociación Negu Gorriak/Derecho a Techo, que solo coincide con el grupo musical en su nombre, pero que nada tiene que ver, había anunciado el pasado día 18 que tenía pensado enviar dos brigadas a Ceuta para dar apoyo humanitario al colectivo migrante concentrado en la ciudad.
Pues bien, llevados por la confusión, interesada o no, de susodicha denominación, agitadores ultras en las redes sociales realizaron un llamamiento este pasado domingo por la tarde a concentrarse en el puerto ceutí para impedir la entrada de dichos voluntarios, bajo el lema «No queremos que los grupos radicales proetarras entren en Ceuta».
Haciendo guardia a la salida del ferry que transportaba los vehículos procedentes de la península y guiados por el paroxismo de algunos de los manifestantes, la emprendieron con uno de los coches descendidos del barco, al entender que en su interior viajaban integrantes de Negu Gorriak.
Sin embargo, el automóvil, conducido por ella en esos momentos, era propiedad de la diputada de Ceuta Ya! Julia Ferreras, acompañada por el abogado y activista de la ONG Flotilla de Gaza Rafael Borrego, y la abogada de Derechos Humanos de la ONU Sofía Acevedo, quienes fueron confundidos con miembros del colectivo navarro.
A partir de ahí, lluvia de piedras y huevos, además de gente subida al capó y techo, que dejaron destrozado el automóvil y obligó, ante la tensa situación y el peligro físico para sus ocupantes, a la intervención policial que, según algunas fuentes, tuvo que realizar disparos al aire e incluso uno de los agentes coger el volante del coche, además de practicar al menos una detención.
Mientras tanto, algunos concentrados increparon a los policías por su actuación, reprendiéndoles porque «estos a los que estáis defendiendo son los que han provocado que algunos de vuestros compañeros estén bajo tierra».
La diputada Julia Ferreras ha pedido «no echar gasolina a un fuego ya encendido» y ha apuntado a la responsabilidad de los gobiernos español y ceutí en la situación de la ciudad.
En declaraciones a la Cadena Ser, recogidas por Europa Press, ha considerado «legítimas» las manifestaciones aunque ha censurado que la derecha instrumentalice la crisis migratoria con «discursos» que llevan a la confusión y derivan en actos violentos.
«Nunca diré que una manifestación no se produzca, todo lo contrario. Pero tenemos que empezar a dejar de echar gasolina a un fuego ya suficientemente encendido y eso es responsabilidad directa de las personas que nos gobiernan, tanto en Ceuta como a nivel central», ha argumentado.
En primer término, el vehículo atacado por los ultras concentrados. (EUROPA PRESS)
En primer término, el vehículo atacado por los ultras concentrados. (EUROPA PRESS)
La diputada ceutí ha opinado que la derecha está «alentando» para que la convivencia se frustre en Ceuta, afeando al PP sus fotos con «agitadores» como Vito Quiles.
El Gobierno de Ceuta ha expresado su «más firme condena» ante los hechos, si bien ha matizado que «Ceuta atraviesa momentos de enorme dificultad, entendemos el cansancio, la preocupación, la indignación e incluso la frustración de muchos ceutíes y entendemos que existen situaciones que pueden sentirse como provocaciones y, sobre todo, que los ciudadanos quieran salir a la calle para reclamar aquello que consideran justo y para exigir que Ceuta sea escuchada, atendida y protegida».
En todo caso, ha señalado que «hay una línea que nunca debemos cruzar y es que la violencia no es una alternativa porque ninguna causa, por legítima que sea, ninguna reivindicación, por justa que resulte, y ninguna provocación pueden justificar una agresión».
También el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha condenado los incidentes, expresando que «no podemos permanecer indiferentes ante la normalización del odio».
«Vivimos en una sociedad democrática que nos ha costado mucho construir. No podemos permanecer indiferentes ante la normalización del odio. La violencia nunca es el camino», ha señalado en redes sociales.
Negu Gorriak toma la palabra
Representantes de Negu Gorriak han dado una rueda de prensa para aclarar los hechos en Iruñea arropados por personas migrantes y miembros de otros colectivos solidarios de la ciudad. Allí han explicado que su intención era mostrar su solidaridad con los migrantes que se encuentran en Ceuta y hacerlo de un modo concreto: con material médico y otros de primera necesidad, como mantas y tiendas de campaña.
El colectivo ha subrayado que fue una acción pública porque, al difundir su brigada a Ceuta, consideraban que el acto podría incentivar a otros colectivos a sumarse a este tipo de acciones solidarias. Una de las portavoces, Nerea Fillat, ha asegurado que podrían «sospechar» cierto rechazo, pero nunca «un ejercicio de violencia tan extremo».
Negu Gorriak ha aclarado que la ayuda –que también incluye aportaciones del centro La Villana de Vallecas y la Enredadera– ha sido entregada ya y que hay miembros de la brigada que están trabajando ya en tareas logísticas y organizativas, si bien han rehusado dar más datos por motivos de seguridad. Han asegurado que los nombres, las imágenes y hasta las matrículas de los coches de estos activistas circulan ya por foros ultraderechistas en redes sociales.
«Esto no ha surgido de la nada. Los medios llevan una semana llamando etarra y yihadista a nuestro colectivo. Han estado preparando el terreno y lo que ha pasado después es la consecuencia», han aseverado en un manifiesto leído en euskara y castellano.
No obstante, aseguran que estas intimidaciones «no nos van a callar ni nos van a hacer retroceder». Han asegurado, en consecuencia, que habrá más brigadas en las próximas semanas.
«No nos van a callar ni nos van a hacer retroceder», han asegurado, para anunciar que habrá nuevas brigadas.
Negu Gorriak ha recordado que es una iniciativa que lleva tres años acogiendo a personas migrantes en situación de calle que no son atendidas por los servicios públicos durante el invierno. Su intención es que, de cara al próximo invierno, la acogida pueda realizarse en un albergue dentro de Fraktal, un proyecto que se encuentra ahora en fase de recogida de aportaciones y que dispondrá de 24 camas (ocho plazas más que en la campaña anterior).
Han aseverado que Negu Gorriak nació para atender una situación que vive Iruñea y que «no es una crisis migratoria», sino que la gente se encuentra en situación de calle debido a la especulación con la vivienda. Han apelado, en este sentido, a acciones de choque como las que promete la coalición de izquierdas que ha ganado las elecciones de Berlín y habla de expropiaciones de vivienda.
En este sentido, han recordado que al inicio de la guerra de Ucrania el Estado fue capaz de acoger a 350.000 ucranianos mientras que ahora se dice incapaz de dar cobijo a 10.000 personas de origen magrebí.
«La diferencia no es de capacidad, es de voluntad política y de morofobia», han afirmado.
En cuanto a la confusión con el grupo de música Negu Gorriak que, parcialmente, explica la salvaje agresión contra Ferreras, Borrego y Acevedo y el riesgo que hoy corren los brigadistas, han trasladado su solidaridad con Fermín Muguruza y el resto de excomponentes. «Lamentamos el acoso y las dificultades que pueda estar sufriendo por una confusión de nombres y por el odio que, aparentemente, el fascismo les tiene desde siempre».
Colectivo solidario
Negu Gorriak es un colectivo basado en la autogestión que comenzó su actividad en Iruñea alojando a 16 personas de origen magrebí en locales de Katakrak para protegerles de los rigores invernales, de ahí su nombre,.
Además, también ha realizado otro tipo de acciones solidarias, como una cena solidaria coincidiendo con las fiestas de la calle San Lorenzo, en apoyo a Kaleko Afari Solidarioak (KAS) tras la prohibición del Ayuntamiento donostiarra.
Negu Gorriak ha sido muy crítico con la labor que realiza el Ayuntamiento de Iruñea en este campo y también con los cuerpos policiales, al utilizar estos últimos las denominadas «citas trampa», mediante las cuales inducen a las personas migrantes a acudir a sus comisarías, con la excusa de resolver trámites administrativos, procediendo posteriormente a su detención y deportación.
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