El ICE deja de publicar la localización de los detenidos que va a deportar

La imposibilidad de localizarlos facilita las deportaciones, porque impide que se recurran las órdenes de expulsión, dejando a los detenidos sin la posibilidad de defenderse

El País, Patricia Caro, 22-09-2026

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) dejó de revelar públicamente dónde mantiene a miles de detenidos sujetos a órdenes finales de deportación. La medida no anunciada ha hecho mucho más difícil que abogados y familiares puedan encontrarlos, según ha revelado la agencia AP citando a funcionarios actuales y anteriores que hablaron bajo condición de anonimato.

Según la información, el ICE retiró a los detenidos el pasado 15 de septiembre del localizador que tiene en su página web y por el que podía ubicarse a los detenidos. Lo hizo sin publicar un aviso previo. La imposibilidad de localizarlos facilita las deportaciones, porque impide que se recurran las órdenes de expulsión, dejando a los detenidos sin la posibilidad de defenderse.

“La semana pasada, los abogados comenzaron a recibir mensajes de las familias de las personas detenidas, informándoles que estas no aparecían en el sitio web público. Los abogados procedieron a buscar a sus clientes que tenían audiencias de deportación programadas y confirmaron que la información era verídica”, explica la abogada Annalise Araujo, del comité del ICE de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA). La Asociación alertó el viernes pasado a sus miembros de lo que estaba sucediendo.

Araujo cuenta que la esposa de uno de sus clientes le informó el fin de semana pasado que su esposo, que se encontraba detenido en Florida, estaba desaparecido. Al final lo localizaron en un centro de Luisiana porque él consiguió llamarla. En muchos casos eso no ocurre y el detenido queda desaparecido a la espera de ser deportado. El hecho de no poder ubicarlo facilita la deportación porque los abogados no tienen tiempo de presentar recursos.

Aun con una orden final de deportación, los detenidos pueden presentar una petición de habeas corpus y ser liberados bajo fianza. Según Araujo, la Administración podría transferir a los detenidos a los Estados donde las cortes de apelaciones no permiten su salida con fianza, como Luisiana. “Yo creo que el objetivo es que, si las personas tienen órdenes de deportación —ya sean órdenes que se reabren o aquellas que ya están firmes— y se encuentran bajo la jurisdicción de uno de esos circuitos, dejen de ser elegibles para ciertos beneficios. Por lo tanto, las consecuencias son muy graves”, advierte.

La falta de información sobre la ubicación de los detenidos ha sido una práctica constante desde que la Administración de Donald Trump inició la campaña de deportaciones. Los familiares de los detenidos pasaban días sin saber dónde se encontraban y en algunas ocasiones no han sabido su ubicación hasta después de ser deportados. No obstante, el ICE cuenta desde 2010 con el localizador en su página web y, si se conocía el número identificador de inmigración (Alien number), podían ser localizados. La dificultad radicaba en que los familiares suelen desconocer ese número.

La eliminación de los nombres del localizador no se aplica a detenidos recluidos en un centro de detención en Adelanto, California, ni en centros temporales de retención en Minneapolis, Nueva York o los suburbios de Chicago, indicaron las fuentes a AP. Varios fallos judiciales han obligado al ICE a incluir a los detenidos que se encuentran en estos centros en el localizador en línea de manera inmediata a su llegada.

La Administración ha impulsado las detenciones en los últimos meses. Agosto fue el tercer mes consecutivo en el que se registró un récord de arrestos. El mes pasado, el ICE detuvo a casi 51.000 personas.

Según los datos del Deportation Data Project, de la Universidad de California en Berkeley y la UCLA, en julio había casi 16.000 personas con orden final de deportación, de los 65.000 que se encontraban recluidos en los centros del ICE.

A pesar de contar con órdenes finales de deportación, los detenidos tienen derecho a pelear su causa por existir la probabilidad de que al regresar a sus países sean torturados o perseguidos. En esos casos, el Gobierno de Trump los está deportando en muchas ocasiones a terceros países con los que no tienen ningún vínculo, la mayoría de ellos en África. La semana pasada, un juez dictaminó que la Administración debe informar a los detenidos al país al que se les va a deportar y permitirles que manifiesten si temen ser perseguidos en su destino. Su desaparición del sistema del ICE hará casi imposible el recurso.

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