Feijóo urge a la UE a blindar Ceuta por inacción del Gobierno: «Europa tiene que estar»

El presidente del PPE, Manfred Weber, avisa a Marruecos de que si no se estabiliza la frontera, habrá «consecuencias»

Diario Vasco, Pedro Marín, 21-09-2026

«Europa tiene que estar aquí y vamos a hacer todo lo necesario para que no se vaya». Así se pronunció Alberto Núñez Feijóo este lunes en su cuarta visita a Ceuta desde la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes de manera ilegal en la ciudad autónoma. Una visita que adquirió un mayor empaque al hacerla junto al presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber. «Europa es un proyecto vivo y está dispuesta a defender sus fronteras», reiteró el líder del PP español, por lo que conminó a la Unión Europea a blindar Ceuta con una presencia «permanente, visible y continuada» de Frontex en la ciudad, así como a concederle un estatus similar al de las regiones ultraperiféricas europeas, con el fin de tener un papel «prioritario» en los fondos europeos.

En su estrategia de europeizar la crisis ceutí para implicar a la Unión, Feijóo visitó una vez más la ciudad autónoma acompañado de Weber y una delegación de eurodiputados conservadores, entre los que se encontraron el sueco Tomas Tobé o la alemana Lena Dupont, así como la secretaria general del PPE, Dolors Montserrat. De esta manera, en una rueda de prensa celebrada junto al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y el líder del PPE, Feijóo denunció que la situación en el enclave fronterizo dista mucho de volver a la normalidad pasados 54 días. «Es impropio de un territorio europeo», alertó el presidente popular, ya que siguen trascendiendo imágenes que transmiten el clima de inseguridad y tensión que aún se respira en Ceuta.

Todo ello tiene un responsable, según los populares, que no es otro que el Gobierno de Pedro Sánchez. «Estamos sufriendo todo lo que un Gobierno no debería hacer: primero no prevenirla a pesar de que fue avisado, después minimizarla yéndose de vacaciones de manera inmediata, más tarde no querer darle una respuesta rápida y definitiva, y finalmente buscar a quien responsabilizar de su incompetencia», relató Feijóo, que defendió con contundencia al presidente ceutí tras las palabras del jefe del Ejecutivo en los pasillos del Congreso el pasado miércoles. «Señalar a Vivas es miserable», reprochó duramente a Sánchez, que al ser preguntado por la situación de los menores a su salida del hemiciclo respondió seca y tajantemente: «Eso a Vivas».

En todo caso, Feijóo quiso poner encima de la mesa, y más ante la presencia de autoridades europeas, los pasos a seguir para evitar que suceda otra avalancha de personas sobre la frontera. «Esta frontera necesita protección, España debe contar con ayuda económica para ampliar el espigón del Tarajal», apuntó el líder popular, una petición que sumó a la presencia permanente de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. «La presencia de Frontex es la explicitación de que las autoridades europeas están defendiendo su frontera», zanjó.

En este sentido, Vivas comenzó la rueda de prensa haciendo recapitulación de lo sucedido en el Parlamento Europeo en la última semana, lo cual consideró como «histórico». «En un corto período de tiempo, ha habido resultados tangibles y de una profunda importancia de calado histórico para el presente y el porvenir de Ceuta», sentenció el presidente ceutí, en alusión a la resolución adoptada por la Eurocámara en la que tachó lo sucedido los pasados 30 y 31 de julio de «invasión», y a las palabras de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que aseguró sin ambages que «Ceuta es Europa». En contraposición, el presidente de la ciudad autónoma reiteró su crítica al Gobierno por su gestión de la crisis y manifestó que «no ha cumplido con sus obligaciones constitucionales».

«Me duele decirlo, pero su actuación ha sido incomprensible e inaceptable», censuró duramente Vivas, que hasta la fecha no se había atrevido a calificar el papel del Ejecutivo en la crisis ceutí. Además, el jefe del Ejecutivo ceutí también se animó a señalar algunas hipótesis que explicaban la inacción de Moncloa. «Igual se quiere utilizar a Ceuta como un escenario para un nuevo elemento de polarización en torno a la política migratoria, pero aquí lo que ha ocurrido es que la crisis migratoria es una consecuencia de haber sufrido una invasión», advirtió Vivas, que también comentó la posibilidad de que se pretenda convertir el enclave fronterizo en un «megacentro» de estancia temporal de inmigrantes. «No lo vamos a consentir», remató Vivas, que insistió en que la única solución para que Ceuta recupera la normalidad pasa por el retorno de todas las personas que entraron de forma ilegal, algo que también defendieron Feijóo y Weber.

Por su parte, el presidente del PPE quiso incidir en lo manifestado por la presidenta de la Comisión Europea durante la pasada semana, y reivindicó que «Ceuta es España y Europa». Pero también mandó un aviso a Marruecos, al que se le exigió desde el Parlamento europeo a «asumir sus responsabilidades como socio estratégico», y advirtió que si no impera la estabilidad en las fronteras comunes habrá «consecuencias obvias». Lo cierto es que la posibilidad de suspender el acuerdo de asociación entre la UE y Marruecos planeó sobre la capital comunitaria la pasada semana, aupada principalmente por los partidos de la derecha europea. Una medida que supondría un golpe duro a Rabat, que recibe fondos multimillonarios con el fin de proteger la frontera.

Weber también se mostró crítico con el Gobierno de España, ya que rememoró episodios que vivieron otros países, como es el caso de Grecia, que sí tuvieron una respuesta «correcta y adecuada ante los que utilizaron la inmigración como un arma». En concreto, el presidente del PPE advirtió que esa vez la coyuntura se saldó sin víctimas, mientras que la avalancha sobre Ceuta le costó la vida a 140 personas. «Si esto hubiera pasado en otro país europeo, no creo que se hubiese actuado de la misma forma y hubiesen aceptado esta situación durante tanto tiempo», sugirió Weber, en un dardo evidente al Ejecutivo de Sánchez, al que animó a «tomar nota» de la carta que firmaron pocos días después de los hechos hasta 22 países europeos, en los que arremetieron contra la política migratoria del Gobierno.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)