Dos citas electorales deciden hoy el futuro de Merz como canciller
Dos elecciones regionales pueden sellar el ostracismo de Friedrich Merz como jefe de Gobierno alemán y presidente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Del resultado en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín también depende si su coalición con el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) continúa o no. En Berlín, Die Linke (La Izquierda) podría convertirse en la fuerza más votada.
Gara, , 21-09-2026Pocos días antes de la doble cita electoral, ocho ministros-presidentes demócratacristianos (de los 16 länder) declararon públicamente que apoyan al canciller federal. Sin embargo, no lo llamaron por su nombre. Por lo tanto, su respaldo es para cualquier jefe de gobierno, no para Merz en particular. El máximo responsable del Ejecutivo alemán y de la CDU ha convocado una videoconferencia con la dirección del partido y los jefes regionales para la tarde del domingo. Tradicionalmente, los colegios electorales cierran a las seis de la tarde. A esta misma hora, las televisiones publican sus pronósticos hechos a pie de urna.
Generalmente, los jefes de partido saben más o menos con antelación cuál es la tendencia que les espera.
HECHO INSÓLITO
Las miradas en la Konrad-Adenauer-Haus de Berlín, sede de la CDU, estarán puestas en los resultados de los comicios en Mecklemburgo-Antepomerania. En el land a orillas del Mar Báltico, el partido corre el riesgo de no superar el límite del 5% para estar presente en el hemiciclo de Rostock. Según las últimas encuestas, se mueve en el 6%.
Una causa de su declive es la campaña electoral de la ministra-presidenta Manuel Schwesig (SPD). Se basa en el «Yo o la AfD». Con ello quiere atraer a los votantes tácticos del entorno de la CDU. Mejor el voto «útil» para el SPD que uno perdido para la CDU, que podría obsequiar a la neofascista Alternativa para Alemania (AfD) con otro triunfo regional. El SPD y la AfD están empatados entre el 35-37%.
En caso de que la CDU se quedase fuera del parlamento de Rostock, sería un hecho insólito en la historia de la República Federal de Alemania. De Mecklemburgo-Antepomerania era la primera canciller, Angela Merkel. En 2005 se impuso a Friedrich Merz para liderar la CDU, aún en la oposición. Después, se mantuvo durante 16 años frente al Ejecutivo y al partido. Hoy por hoy, no parece que Merz pueda batir este tiempo. En todas las elecciones regionales desde 2025, cuando asumió su cargo, su imagen y la de su gobierno han restado puntos a la CDU en las regiones. Hace dos semanas, en Sajonia-Anhalt perdió la mitad del porcentaje obtenido hace un lustro y con ello, posiblemente, el poder ejecutivo en Magdeburgo.
«Nosotros podemos volver a alcanzar el 40% y partir a la AfD por la mitad. ¡Eso es posible!», dijo Merz en su cuenta de X cuando, en 2018, se presentó a presidir la CDU. «Pero para ello nosotros mismos tenemos que crear las condiciones. Este es nuestro deber», añadió. Ocho años más tarde, la realidad es bien distinta porque, a nivel nacional, la AfD lidera la intención de voto con nueve puntos por delante de la CDU.
OTRO PANORAMA EN BERLÍN
En Berlín, el panorama se presenta aritméticamente algo mejor. En el estado-ciudad, solo el partido Die Linke (La Izquierda) se sitúa, según las encuestas, 22 puntos por delante de la CDU (20%). Les sigue la AfD con 18 puntos. El cuarto puesto recaería en los Verdes ecologistas (15%) por delante del SPD (12%) y la Alianza Sahra Wagenknecht (4-5%). Como siempre, hay un error estadístico de 2-3 puntos. En Sajonia-Anhalt este detalle favoreció en el resultado final a la AfD y perjudicó a la CDU.
En sus recientes apariciones en televisión, Merz ha dado a entender que quiere terminar la legislatura en 2029. Actualmente cuenta sólo con el 10% de apoyo entre los encuestados, mientras que el 88% no está contento con su gobierno.
ATRAPADO EN EL CEPO
Su falta de liderazgo se hizo evidente esta semana cuando, a pocos días de las dos citas electorales, él y su gabinete empiezan a deliberar sobre cómo aliviar a las personas que necesitan el coche para su trabajo. Que los precios de los combustibles subirían por las nubes era previsible, al igual que el problema de abastecer al país de gas. Sólo ahora la ministra de Economía, Katherina Reiche (CDU), ha dado la orden de llenar los depósitos de gas, que están al 60% de su capacidad (20 puntos por debajo de la media de 2017-2021). Desde julio, el precio ha vuelto a crecer como consecuencia de las guerras en Oriente Medio y entre Ucrania y Rusia.
Atrapado entre la situación internacional, la crisis energética y situación en casa, Merz se ha quedado sin margen de maniobra. Hasta ahora ha defendido el no a la colaboración tanto con Die Linke como con la AfD. Por eso le faltan socios. Además, un sector de la CDU habla de acabar con la coalición del SPD por entorpecer el trabajo de gobierno. Una victoria de Schwesig en Rostock a costa de la CDU podría dar alas a esta idea que llevaría a Alemania a otra crisis política.
(Puede haber caducado)