Un agente del ICE dispara y hiere a un inmigrante venezolano en Texas

La víctima se encuentra grave pero estable tras recibir un disparo en el torso y está en custodia de la agencia, confirmó el gobierno federal

El País, Patricia Clarembaux, 21-09-2026

Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparo e hirió a un hombre venezolano este domingo en Austin (Texas), y las autoridades locales están exigiendo una investigación independiente.

En un video del incidente compartido en redes sociales se ve un auto azul Toyota Corolla que choca con otro vehículo de tipo SUV. Tras la colisión, se oye el sonido de disparos y el auto azul reduce su velocidad. Un hombre se acerca entonces corriendo a la puerta del piloto.

La abogada de inmigración Kate Lincoln Goldfinch, que representa a la familia afectada, dijo en su cuenta de la red social Instagram que el hombre herido es un venezolano y lo identificó como Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años.

“No queremos vivir en un país donde el ICE mata a gente que está haciendo repartos de DoorDash”, dijo en un video. Pasada la medianoche informó que el hombre recibió el disparo en la parte alta de la espalda, detrás del cuello.

Un vocero del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respondió a EL PAÍS que el venezolano “entró ilegalmente” a Estados Unidos durante el gobierno de Joe Biden y que tiene orden de deportación. Agregó que se encuentra estable y confirmó que se encuentra en custodia federal a la espera de su deportación.

Lincoln reportó a medianoche que no pudo hallar al venezolano en el sistema de localización de detenidos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE): “Está en algún centro de procesamiento”, reclamó, visiblemente molesta. Por ende, tampoco ha podido comunicarse con él.

Por la tarde, el alcalde de la ciudad, el demócrata Kirk Watson, condenó el incidente. “Estoy muy molesto y extremadamente decepcionado de que una persona haya sido herida por el ICE en las calles de Austin”, escribió en su cuenta de X, y lamentó que la ciudad viva una escena como la que se vivió en Houston, con la muerte del inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo.

Watson aseguró que el Departamento de Policía de Austin no estuvo involucrado en el suceso, pero que se encargará de una investigación independiente que “aclare” lo ocurrido junto a los Texas Rangers. El vocero del DHS precisó que la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) lideran las indagaciones relacionadas con el oficial del ICE que disparó a Garcés Pérez.

Decenas de manifestantes acuden al lugar de los hechos, este domingo.
Joel Angel Juarez (AP Photo/Joel Angel Juarez)
El jefe de los Servicios de Emergencia Médica (EMS) del condado Austin-Travis, Robert Luckritz, dijo este domingo en una rueda de prensa que el incidente ocurrió después del mediodía y que funcionarios de emergencia llegaron al lugar tres minutos y medio después y sacaron al herido de la escena, “estable pero grave”, en nueve minutos. Fotografías del auto tomadas por agencias de noticias muestran dos impactos de bala.

Sin noticias sobre estado de salud del herido
Según la abogada Kate Lincoln Goldfinch, la esposa del herido acudió de inmediato al Centro Médico Dell Seton, en Austin, donde no obtuvo información sobre su estado; volvió a la escena, tampoco la ayudaron y entonces regresó al hospital, de donde seis funcionarios “nos echaron de la propiedad”, contó.

“No le dieron ninguna actualización de si él se encontraba muerto o estable y a las 4:30 de la tarde supimos por el abogado del hospital que fue transferido a custodia del ICE”, aseguró.

El congresista por Austin, Greg Casar, aseguró en su cuenta de la red social X que si Garcés Pérez es deportado, “desaparece el testigo clave del tiroteo. No debe ser expulsado del país y debe recibir la atención médica adecuada”.

Casar envió una carta al secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, exigiendo una investigación y la preservación de todas las evidencias, incluyendo la permanencia de la víctima en el país.

Fuerzas de seguridad acordonan el sitio donde ocurrió el tiroteo mientras manifestantes comienzan a llegar a la zona, este domingo en Austin, Texas.
Joel Angel Juarez (AP Photo/Joel Angel Juarez)
La abogada Lincoln explicó que el ICE no se ha comunicado ni con la familia del venezolano ni con ella. “Exigiremos justicia de todas las formas para esta familia”.

El suceso ocurre poco más de dos meses después de que en Houston el ICE disparara contra el inmigrante Lorenzo Salgado Araujo en un operativo en el que él no era la persona buscada, según reconoció el propio Departamento de Seguridad Nacional. El mexicano murió ese mismo día y el incidente desató fuertes protestas en la ciudad. El caso está siendo revisado por un gran jurado a petición de la Oficina del Fiscal del condado Harris, el más grande de la ciudad y donde ocurrió el tiroteo.

Igual que en el caso de este domingo en Austin, el hijo de Salgado, Ronaldo, no recibió información inmediata sobre la condición médica de su padre al acudir a la escena del tiroteo, en la calle Canal; se trasladó al hospital en que creía estaba su padre y tampoco le informaron de su condición. Para entonces, el DHS ya había explicado a la prensa sobre la muerte del inmigrante mexicano.

Horas después del tiroteo de este domingo, el congresista de Texas Joaquín Castro exigió que se den a conocer las imágenes de las cámaras corporales de los agentes.

El gobierno de Donald Trump ha presionado a sus agentes de inmigración a continuar con un número récord de detenciones. Para lograrlo, han recurrido a tácticas violentas que han sido condenadas por organizaciones de derechos civiles y por testigos en escenas en Chicago, Minneapolis, Houston o Bidderford, todas grandes ciudades que han visto escenas similares.

Además de Salgado, en enero esas tácticas llevaron a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, cuando más de 3.000 funcionarios de ICE fueron desplegados en la ciudad de Minneapolis. Ambos fueron heridos de bala.

Este domingo por la tarde, medios locales mostraban a decenas de manifestantes congregados cerca de la escena. Fueron contenidos por agentes del Departamento de Seguridad Pública del Estado con gases lacrimógenos.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)