Feijóo promete una España «cerrada a cal y canto» para quienes no vengan «a trabajar»

El líder del PP acusa a Sánchez de incapacidad para «gestionar una invasión» y plantea revisar las condiciones para otorgar y quitar la nacionalidad

Diario Vasco, Javier Arias Lomo, 20-09-2026

Paso al frente del PP en la batalla ideológica sobre el control de las fronteras, con Ceuta como gran telón de fondo. Durante un acto celebrado este domingo en Badalona (Barcelona), el presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, endureció su postura prometiendo una España «cerrada a cal y canto» para quienes accedan al país de forma irregular o cometan delitos. El jefe de la oposición, que realizó un discurso en clave preelectoral en uno de los feudos del partido en Cataluña, propone una revisión integral de los criterios de adquisición y mantenimiento de la condición de ciudadano español, advirtiendo de que su formación impulsará los mecanismos legales necesarios para determinar «cómo se puede perder la nacionalidad» ante incumplimientos graves de la ley.

«Aquellos que vengan a saltarse la ley que sepan que España estará cerrada a cal y canto», proclamó el líder del PP para marcar terreno frente al Gobierno y fijar las líneas maestras de su proyecto político en una comunidad clave, con Vox en auge desde años y la potente irrupción del independentismo ultra de Aliança Catalana. La grave crisis que atraviesa Ceuta tras las entrada masiva del verano le sirvió de ariete para cargar contra Pedro Sánchez y el conjunto de sus políticas. Feijóo contrapuso el pretendido discurso de «humanidad» de la Moncloa con las escenas de saturación y tensión vividas en las playas y el puerto ceutíes, acusando de nuevo al Gobierno de incapacidad para «gestionar la invasión en Ceuta».

El líder del PP – que también se jactó de haber conseguido el compromiso firme por parte de la Unión Europea en la tutela de Ceuta y Melilla – dibujó una nítida frontera entre la inmigración «ordenada» y quienes entran de forma irregular o reinciden en la comisión de delitos. A su juicio, es un «sinsentido» que resulte más sencillo acceder al país de manera irregular que a través de las vías legales de contratación laboral en el país de procedencia. El dirigente popular supeditó la sostenibilidad del sistema de bienestar al control del flujo migratorio, argumentando que los servicios públicos no pueden absorber una llegada «sin control». Con esta formulación, Génova fija el cumplimiento de la ley como el requisito ‘sine qua non’ para el arraigo y la convivencia en el país. «Vivir en España tiene derechos y los poderes públicos los tienen que garantizar. Pero vivir en España también tiene deberes», zanjó Feijóo.

La elección de Cataluña para lanzar este mensaje no ha sido casual. El líder popular vinculó directamente la inmigración irregular con los problemas de seguridad ciudadana y la okupación de inmuebles, recordando que la comunidad catalana concentra el 40 % de las usurpaciones de vivienda en todo el Estado. En este sentido, abogó por agilizar los desalojos exprés para quienes no posean un título válido de propiedad o arrendamiento, situando como meta de su eventual Gobierno convertir a España en «el país más seguro de la Unión Europea».

Feijóo también aprovechó para reivindicar al PP como alternativa útil para una Cataluña que, a su juicio, necesita dejar atrás el enfrentamiento político y centrarse en los problemas cotidianos. «No es verdad que haya un único discurso en Cataluña», defendió el líder de la oposición, que puso Badalona como ejemplo de que «otra política es posible» y presentó la gestión del alcalde, Xavier García Albiol – que habló en el acto antes que él – , como un modelo basado en escuchar a los ciudadanos y resolver sus problemas. Frente al separatismo y al socialismo, asegura que su partido quiere hablar de «trabajo, inversión, seguridad, prosperidad, servicios y futuro».

Feijóo insistió en que está dispuesto a «pasar página» del ‘procés’ – una afirmación que le costó críticas hace unos meses – , pero para cerrar la puerta a la colaboración con el soberanismo en clave identitaria. «No quiero una Cataluña en el bucle permanente, sentada en el diván de un psiquiatra preguntándose qué es», afirmó. El líder del PP comparó esa situación con su propuesta de una Cataluña «líder en la reconstrucción de España», capaz de «producir, crear, atraer, competir y prosperar», y aseguró que su objetivo es trabajar «con y por Cataluña». También señaló que no pretende «dar de comer al separatismo». «Para eso ya está Sánchez. Eso ya lo hace el PSOE», enfatizó.

Feijóo no cejó en su dureza con Sánchez ante la actual situación y con la mirada puesta en las generales del próximo año. En concreto, afeó al jefe del Ejecutivo la utilización de las instituciones del Estado al servicio de un «proyecto de poder personalista» orientado únicamente a «salvar a un solo hombre». Aunque en su discurso también criticó la presión fiscal y las políticas económicas de Moncloa, el foco central quedó monopolizado por el binomio seguridad – fronteras, un terreno en el que el PP busca marcar un perfil propio frente a la izquierda y frenar el empuje de Vox.

Feijóo cerró su intervención presentando sus propuestas de inmigración, seguridad y reforma institucional como parte de un cambio político más amplio. «España no necesita parches. España necesita un Gobierno que funcione», proclamó, antes de prometer una «ruptura democrática de la decadencia de Sánchez» y una «limpieza total» de las instituciones.

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