Diego Luna, una mirada empática y diga a la migración en España

El mexicano dirige "Ceniza en la boca", una punzante disección familiar sobre el drama de la migración que compite por la Concha dentro de la sección Horizontes Latinos

La Razón, Marta Moleón, 20-09-2026

Diego Luna

se muestra convincente pronunciando una afirmación que en estos tiempos en plural mayestático de germinación del odio y la violencia ejercida hacia “el otro” encuentra o

debería encontrar un consenso planetario

: “La migración es el gran reto. Y es un reto que tenemos todas las sociedades a nivel global”, indica. "La única certeza que tenemos es que cada vez habrá más gente moviéndose, ya sea por razones políticas, de violencia o climáticas. Cada vez somos más y cada vez habrá más personas tratando de buscar una oportunidad, tratando de encontrar su lugar.

Y es un reto que nos toca a todos, que nos atraviesa.

Y no hay tema que la migración no atraviese, porque todos estamos de un lado o del otro. Todos somos el que se mueve o el que recibe. No hay manera de hacerse a un lado", continúa el también intérprete mexicano sobre el contexto tanto social como político que de manera indisoluble atraviesa su última propuesta como director presentada ayer dentro de la sección de Horizontes Latinos, “Ceniza en la boca”.

“España se ha vuelto la puerta para una migración más segura para muchos latinoamericanos”

Diego Luna

En esta adaptación de la novela de Brenda Navarro sobre

las grietas familiares de un núcleo formado por una madre que lleva ocho años trabajando ilegalmente en Madrid

para poder mantenerlos y unos hijos que se migran con ella tiempo después descubriendo que la vida en la ciudad es mucho más compleja de lo que pensaban, la experiencia migratoria desde ambos lados del Atlántico se aborda, en palabras del propio Luna, "poniendo el foco en algo que al menos nosotros en Latinoamérica poco reflexionamos, que es cómo España se ha vuelto la puerta para una migración más segura para muchos latinoamericanos. Entre que el paso por Centroamérica y sobre todo por México es violentísimo para los migrantes y luego la llegada a una frontera brutalmente hostil, violenta, con unas políticas migratorias que rayan la locura de Trump,

ha propiciado que buena parte de la migración voltea hacia España como esa puerta a Europa.

Y esa es la ventanita que abre esta historia y que para mí la abrió el libro".

El realizador, cuya participación en la icónica “Y tu mamá también”, de Cuarón, catapultó una trayectoria profesional que no sólo no se limitó a lo interpretativo sino que desde 2007, año en el que debutó detrás de la cámara con el documental J. C. Chávez, se volcó de manera notable en la dirección, comparte en entrevista con este periódico la intimidad de las sensaciones que habitan esta historia. “Hay algo que me gustaba mucho por ejemplo del personaje de Lucila, la hija, y es su resistencia y su sentido de lucha. Ella va a luchar y no para de buscar un espacio, una oportunidad. El personaje siempre está listo para replantearse la vida. Lo que es importante es lo que está dispuesta a hacer, lo importante es la decisión que está dispuesta a tomar, todo lo demás no importa. La película busca pacientemente quedarse en ella cuando estamos oyendo a otros y en ese sentido creo que esta es una cinta sobre quien escucha”.

“Esta es una cinta sobre quien escucha”

Diego Luna

¿Cómo lograr encontrar esa fina línea balanceada que estabilice el tono de una historia con varios elementos dramáticos para que no termine convirtiéndose en una radiografía lindante con la pornomiseria? "Qué bueno que me preguntes eso, porque precisamente pensé mucho en meterle unos brincos de tiempo a la historia justo para decirte “mira, no es importante cómo llegó aquí, lo que pasó antes de todo, lo que se vivió”, lo relevante es la conquista de este espacio, la conquista de esta oportunidad, la conquista de este encuentro.

Hablar de lo que somos capaces, no necesariamente de lo que estamos haciendo, y eso evita la evidencia del drama por el drama

“.

Y remata: "Pensaba mucho durante el rodaje de qué somos capaces entre padres e hijos, en este caso madre e hija. En qué somos capaces de convertirnos en el encuentro con el extraño. Qué deberíamos ser capaces de poner en práctica cuando hablamos de cuidados.

¿Quién cuida a nuestros hijos? ¿Quién cuida a los mayores?

La importancia de saber cuidar a quien te cuida. Estaba muy enfocado en todo eso y es lo que te mantiene lejos de revictimizar a tus personajes y meterte en un viaje emocionalmente manipulador que la película rehúye. La respuesta está en México", completa con una metáfora sobre el lugar en el que tal vez residan todas las respuestas.

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