La invasión no fue masiva, fue esdrújula

Lo que ha pregonado el ministro Ángel Víctor Torres es que la palabra 'masiva' no significa realmente lo que significa, sino lo que ellos digan

ABC, Alberto García Reyes, 16-09-2026

La contorsión léxica es una de las grandes aficiones del mentiroso. El eufemismo puede caber en los parámetros de la política, pero el retorcimiento de las palabras para intentar convencer al interlocutor de que significan lo contrario es cosa de tahúres. Si el Gobierno hubiese … dicho que la expresión «invasión masiva» que contienen los informes de alerta previos a lo que ocurrió en Ceuta el 30 de julio no dimensionaba con exactitud la magnitud del asalto, podría justificar más o menos su error en la gestión. No sabíamos cuántos agentes había que enviar, en ningún momento tuvimos conciencia de la gravedad, no supimos medir bien las consecuencias, blablablá… Pero lo que ha pregonado el ministro Ángel Víctor Torres, mando único del asunto por delegación del presidente, es que la palabra ‘masiva’ no significa realmente lo que significa, sino lo que ellos digan. Literalmente, Torres ha dicho esto: «El término masivo es paradigmático, amplía un gran espectro numérico». Ahí queda eso. Casualmente, el diccionario de la Real Academia define así esta palabra en su segunda acepción: «Perteneciente o relativo a las masas humanas, o hecho por ellas». Y, ahora viene lo mejor, pone estos ejemplos: «Emigración masiva. Ataque masivo. Manifestación masiva». Como la hipótesis de que Muñoz Machado haya entrado hoy a modificar expresamente el texto para incluir lo de la emigración no se sostiene, quizá podemos concluir humildemente, sin ánimo de molestar al Gobierno, que la expresión «invasión masiva» utilizada por los servicios de inteligencia era extraordinariamente precisa. Y en ese caso también cabría inferir que estos malabarismos léxicos sólo pretenden que digamos que lo blanco es negro. Vamos, que somos tontos.
Sin embargo, como el ministro Torres le ha puesto tanto empeño a su contorsionismo verbal, le he propuesto a la IA que le haga un análisis semántico a la frase y así elimino cualquier atisbo de opinión personal en el resultado. Esto es lo que dice: «El enunciado afirma que la palabra o concepto ‘masivo’ resulta el ejemplo prototípico por excelencia para describir fenómenos de escala, debido a que su campo de aplicación abarca y extiende un rango de cifras o datos cuantificables sumamente elevado». A mí que me registren. Queriendo persuadirnos de que el concepto masivo no significa lo que dice el diccionario, ha terminado afirmando que sí significa eso. Una genialidad. Pero en la huida despavorida del Gobierno hacia no se sabe dónde, quizá lo más lejos posible de meterse en problemas con Marruecos, aún hay un detalle más que me epata de su neolengua distópica: el uso de las esdrújulas como eufonía de la solemnidad. Paradigmático, numérico y supercalifragilístico espialidoso. La manipulación es menos burda si suena a bóveda, pero es más descarada si se pasa de cursi. Y esta vez se le ha ido la mano al Gobierno porque la invasión fue masiva, paradigmática y esdrújula. Como su pésima, lamentabilísima y catastrófica gestión.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)