Miguel, vecino de Ceuta, tras superar un cáncer: "Acabé el tratamiento en agosto con ilusión de hacer mi vida y no puedo salir a la calle"

El joven de 18 años dice que no puede tomar algo por las calles de su ciudad porque "no puede arriesgarse a coger una de las enfermedades que traen" los inmigrantes

La Razón, Redactora en prácticas, 16-09-2026

Miguel acaba de ganar la batalla al cáncer, pero volver a su vida normal está siendo mucho más complicado de lo que esperaba. Terminó el tratamiento en agosto con la ilusión de retomar su rutina, pero asegura que ahora vive con miedo a exponerse a situaciones que puedan afectar a su salud.

Así lo ha contado en el programa

En boca de Todos

, donde también ha cuestionado

la forma en la que el ministro del Interior, Fernando Grande – Marlaska, aborda la inseguridad en Ceuta.

Críticas a Marlaska

El joven de 18 años ha asegurado que hablar de “inseguridad subjetiva” para nada refleja lo que viven en la ciudad. “Me parece que ‘miedo subjetivo’ no es la palabra”, ha puntualizado.

Miguel ha deslizado que la percepción del ministro, que visita Ceuta durante unos días, no es la misma que la de alguien que vive allí.

“Una persona que viene a la ciudad, va de hotel en hotel y no se pasea por las calles no está viendo la situación que hay en Ceuta. No se pasea por las noches, no ve las cosas que ocurren”

, ha sostenido.

Miedo a salir a la calle

El joven acabó su tratamiento el mes pasado, afrontando ese momento con la esperanza de recuperar su día a día. “Acabé el tratamiento con ganas, con ilusión de poder salir a la calle, poder hacer la vida que ya de por sí por el tratamiento no podía”, ha relatado.

Sin embargo, asegura que todavía no puede salir con normalidad por las consecuencias derivadas del

asalto de finales de julio. “No puedo salir a la calle. Si salgo, tiene que ser con mi madre en el coche”, ha contado. Su principal preocupación es que, tras el tratamiento,

sus defensas siguen bajas y teme contagiarse

de determinadas enfermedades.

“No puedo irme a una terraza a tomar algo porque estas personas traen enfermedades que nosotros ya no padecemos”

, ha afirmado Miguel, que ha insistido en que no quiere correr riesgos durante su recuperación. “No puedo arriesgarme a coger una enfermedad de este tipo e ir a peor”, ha añadido.

La situación también afecta a sus estudios. Este año no acudirá a clase por “el tema del tratamiento”, pero todavía tiene que realizar unas prácticas y no sabe cómo ir porque su madre trabaja.

“Podría ir en autobús, pero no puedo cogerlo porque estas personas también lo cogen y los apedrean”, ha explicado. "Entonces,

¿me arriesgo a coger el autobús con mascarilla aunque estén estas personas y que lo apedreen como ha pasado veces anteriores? ¿Voy andando con miedo de que me puedan hacer algo?

“, ha cuestionado.

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