Marine Le Pen seduce a los millonarios
Las grandes fortunas de Francia rompen su discreción para financiar y legitimar el asalto al poder de la líder ultraderechista
El Mundo, , 16-09-2026Marine Le Pen se enfrenta a las reticencias de los bancos y a los eternos obstáculos para poder financiar su campaña presidencial, pero a su cuarto intento cuenta esta vez con el respaldo no tan insospechado de los millonarios. El magnate ultraconservador de los medios Vincent Bolloré y el fundador de Smartbox, Pierre Edouard Stérin, se cuentan entre sus más devotos simpatizantes, aunque su radio de acción se ha extendido hasta Bernard Arnault, el hombre más rico de Francia.
Las publicaciones progresistas denuncian desde hace tiempo del proceso de “bollorización” que se está imponiendo en el panorama mediático francés, en honor al millonario Vincent Bolloré y a su poder tentacular que se extiende por la televisión y el cine (Canal +, CNews), la radio (Europe 1), los medios escritos (Le Journal du Dimanche y las revistas del grupo Prisma) y las editoriales (Hachette).
A sus 74 años, Vincent Bolloré, una de las 15 grandes fortunas en Francia (con un patrimonio estimado en cerca de 10.000 millones de euros) se ha convertido en el hombre más odiado por la izquierda. Durante años abogó por la unión de las derechas, aunque en el otoño del 2025 mostró definitivamente sus cartas con el encuentro privadísimo con Marine Le Pen y en el 2026 se destacó sobre todo por catapultar a lo más alto a su “delfín” Jordan Bardella (sus dos libros fueron publicados bombo y platillo por su editorial Fayard).
Vincent Bolloré, presidente del Grupo Bolloré y figura clave en medios como CNews, Canal+ y Europe 1.
Vincent Bolloré, presidente del Grupo Bolloré y figura clave en medios como CNews, Canal+ y Europe 1.Thibault CamusAp
Con Bernard Henri Lévy a la cabeza, un centenar de escritores vinculados a la editorial Grasset denunciaron la primavera pasada “la guerra ideológica que pretende imponer el autoritarismo en la cultura y los medios”. Capitaneados por la actriz Juliette Binoche, 600 profesionales del cine protagonizaron un boicot contra el magnate mediático y denunciaron “la expansión ideológica de la extrema derecha” y “el asalto fascista a la imaginación colectiva” en una carta abierta publicada por Libération en el Festival de Cannes.
El último escándalo relacionado con los medios de Bolloré ha sido la orden de expulsión de la comentarista de CNews Xenia Fedorova, considerada por el Gobierno francés como una agente de propaganda rusa. Como la Fox News en Estados Unidos o GB News en el Reino Unido, CNews se ha convertido en el vehículo predilecto de mensajes conspiracionistas, reaccionarios y xenófobos (como la humillación sufrida por el primer alcalde negro de Saint Denis, Bally Bagayoko, llamado casi literalmente un “mono” ante las cámaras).
Bolloré, devoto católico, se ha defendido autoproclamándose como “cristiano demócrata”, sin ocultar su deseo expreso de asistir a “la unión de las derechas”, pero negando ser la reencarnación de Atila. El multimillonario bretón aseguró ante un comité parlamentario que CNews “no tiene ningún proyecto ideológico” de extrema derecha y que su éxito se debe a que “cuenta la verdad”. Aún así, y a falta de un año para las presidenciales, Bolloré decidió desmarcarse con la creación de un “think tank” llamado Instituto de la Esperanza, con el objetivo de “devolver el sentido común y la prosperidad a Francia y los franceses”, y alinearse de paso con las líneas maestras de la “ultrafavorita” Le Pen en las presidenciales.
Bernard Arnault se acaba de caer de la lista de los 10 hombres más ricos del mundo, pero el patrón del imperio LVMH (con una fortuna estimada en 123.000 millones de euros), parece empeñado, a sus 77 años, a dar un volantazo político a su trayectoria. En abril de este año, compartió por primera vez mesa y mantel con Marine Le Pen y con una quincena de grandes empresarios, en una cena “secreta” en el restaurante parisino Drouant destripada por Le Nouvel Observateur.
El multimillonario y director ejecutivo de LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SE, Bernard Arnault.
El multimillonario y director ejecutivo de LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SE, Bernard Arnault.Benjamin Girette
La presencia de Bernard Arnault en la investidura de Donald Trump fue la primera señal de su acercamiento a la extrema derecha, de la mano de su hijo Alexandre, trumpista por definición y amigo personal de Jared Kushner, y también de Jordan Bardella (por afinidad ideológica y generacional).
De cara a las presidenciales, Bernard Arnault ha roto su proverbial discreción lanzando su propia cuenta en X (para mayor deleite de Elon Musk) y arremetiendo directamente contra Le Monde por un artículo de investigación sobre su imperio (“por lo visto, soy el jefe de la última familia real de Francia”). Fustigando con fina ironía al periódico de izquierdas (“seguiré haciendo sus crucigramas porque son excelentes”), Arnault puede ahora ejercer su influencia política directamente en las redes, pese al desmarcaje sonado de su mujer, la pianista canadiense Hélène Mercier, que provocó grandes titulares al revelar que votaría a Mélenchon y La Francia Insumisa en un hipotético mano a mano con Agrupación Nacional en la segunda vuelta.
El más discreto entre los millonarios, aunque el más activista a la vez, es Pierre Edouard Stérin. El fundador de Smartbox, con una fortuna estimada en 1.400 millones de euros, optó por el exilio fiscal en Bélgica en la época de François Hollande, aunque está tramando su vuelta a Francia su particular caballo de Troya, un vehículo de “metapolítica” bautizado como Projet Périclès.
El empresario y fundador de Smartbox, Pierre-Édouard Stérin.
El empresario y fundador de Smartbox, Pierre-Édouard Stérin.JAMES HILLEp
Siguiendo el camino trazado por la Heritage Foundation para la llegada de Trump con su Poyecto 2025, Stérin se ha propuesto servir en bandeja a Le Pen su propio credo: el renacimiento de Francia, el parón a la inmigración y la lucha contra el wokismo en todas sus manifestaciones. Definiéndose a sí mismo como católico tradicionalista y “ultraliberal”, se estima que ha podido financiar causas conservadoras por 150 millones en la última década.
Sus vínculos con la líder de RN son además muy personales. Durante la campaña presidencial del 2022 cedió a Marine Le Pen su mansión en Normandía para preparar su debate ante Macron. En el 2023 compró la villa en Rueil-Malmaison del patrón del Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen, por 2,5 millones de euros. François Durvye, la mano derecha de Stérin al frente de su fondo de inversión Otium Capital, ha llegado a ejercer de consejero económico de Jordan Bardella hasta este verano.
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