Italia mantiene su pulso contra España y prorroga 15 días los controles en puertos y aeropuertos a viajeros españoles
El ministro del Interior italiano insiste en “un posible peligro relacionado con eventuales infiltraciones terroristas” y Albares califica la nueva medida de ser “inútil y una vergüenza”
El País, , 16-09-2026Italia ha decidido prorrogar 15 días más los controles temporales en los aeropuertos y puertos italianos a pasajeros procedentes de España. Así lo ha hecho saber el ministro del interior, Matteo Piantedosi, en un escueto comunicado en el que se afirma que “persisten elevados niveles de riesgo para la seguridad interna, además de un posible peligro relacionado con eventuales infiltraciones terroristas”, según las conclusiones del Comité de Análisis de Inmigración y Seguridad de las Fronteras, reunido el martes en Roma.
La decisión alarga así a dos meses la suspensión temporal del acuerdo con España del espacio Schengen, ya que los controles se impusieron el pasado 1 de agosto, tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta el 30 y 31 de julio. El gobierno español respondió entonces a aquella decisión imponiendo a su vez controles en las fronteras españolas, que hoy ha vuelto a prorrogar otros quince días en respuesta a la última decisión italiana.
España se lo ha comunicado a la Unión Europea anunciando que los controles seguirán vigentes en aquellos aeropuertos y puertos que mantienen conexiones directas entre España e Italia. Estos controles fueron reintroducidos por España el pasado 8 de agosto y prorrogados por primera vez hasta el próximo 23 de septiembre. El Gobierno considera que se mantienen las circunstancias que motivaron la adopción de esta medida, por lo que ha decidido prolongarla hasta el próximo 8 de octubre, sin perjuicio de que un cambio de dichas circunstancias pueda aconsejar una modificación del plazo previsto.
En agosto, Matteo Piantedosi justificó la suspensión temporal de Schengen con España alegando que la llegada extraordinaria de migrantes a Ceuta había creado una situación que podría repercutir sobre otros países europeos. También presentó la suspensión como una medida “cautelar y organizativa” destinada a la protección de la seguridad de Italia y Europa y no como una decisión contra España, según declaró a mediados de agosto ante el Comité Parlamentario Schengen cuando explicó por qué pensaba prorrogar la medida entonces.
En una entrevista el pasado 10 de septiembre en el diario La Stampa, el ministro aseguró que “España es un país amigo. Con Madrid tenemos una relación constante y constructiva”. Preguntado sobre si prolongaría los controles más allá del 15 de septiembre dijo que “si las medidas adoptadas por España junto a la Unión Europea producen los efectos que esperamos podremos volver pronto a la normalidad. Nadie tiene interés en mantener los controles un día más de lo necesario”. Cinco días después, parece claro que Italia sigue pensando que lo ocurrido en Ceuta representa un peligro para Italia aunque a juzgar por los números que el propio ministro ha ofrecido, resulta difícil entender exactamente dónde está el peligro.
En la misma entrevista Piantedosi dijo que en estos meses se había identificado a más de 180.000 personas, se había prohibido la entrada a 42, entre ellas nueve ciudadanos marroquíes y se había arrestado a ocho personas. No especificó si alguno había llegado desde Ceuta – lo cual resulta improbable teniendo en cuenta que está fuera del espacio Schengen- y tampoco relacionó a ninguno con delitos de terrorismo.
La decisión original del gobierno de Giorgia Meloni fue duramente criticada por la oposición italiana en agosto, que la interpretó como un golpe de mano para mostrarse fuerte frente a la inmigración ahora que un nuevo partido, Futuro Nazionale, liderado por Roberto Vannacci, le hace sombra por la derecha con ideas y propuestas anti-inmigración y marcadamente racistas.
Pero la escasa incidencia de los controles hace cada vez más difícil justificar su mantenimiento. Al mismo tiempo, dar marcha atrás también tendría un coste político ya que supondría admitir que una medida presentada como fundamental para la seguridad no lo era tanto, lo que la convertiría en blanco tanto de la izquierda como de Vannacci.
Albares: “Es un absurdo”
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha criticado este martes con dureza la decisión italiana de prorrogar hasta octubre la suspensión del acuerdo Schengen con España: “Es absurdo, es inútil y es una vergüenza”, ha expuesto el jefe de la diplomacia española ante la prensa en el Senado. “Es dinamitar el espíritu, la filosofía, de lo que quiere decir ser socios europeos” y “un ataque directo a la dignidad de los españoles”, informa Guillermo Abril.
Tras el anuncio de la medida italiana este martes, el Gobierno español ha respondido de forma especular, con la decisión de dilatar igualmente la suspensión hasta octubre de los controles en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes de Italia, según han informado fuentes del Ministerio del Interior, y ha recogido Efe.
Albares ha recordado cuando en 2023 España acogió migrantes de la isla italiana de Lampedusa, y ha reclamado mayor “solidaridad” entre los miembros de la UE. “Europa sin solidaridad no puede existir”, ha asegurado.
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