Bizkaia enciende la alarma por la falta de plazas suficientes para atender a los menores extranjeros

La Diputación declara la situación de excepcionalidad en su red de acogida tras registrar este verano la llegada de 2,5 migrantes menores al día

El País, Mikel Ormazabal, 16-09-2026

El servicio de atención a los menores migrantes no acompañados en Bizkaia ha llegado a una situación que roza el colapso. La Diputación Foral gestiona en la actualidad un total de 17 centros de acogida, con capacidad para 406 personas, pero los últimos ingresos registrados durante este verano son insuficientes para acoger a los 594 niños y adolescentes tutelados. “Nuevamente, nos encontramos con una sobreocupación generalizada de los recursos asistenciales”, asegura el Departamento provincial de Acción Social. La red se encuentra saturada y la situación podría empeorar aún, porque está pendiente de que se resuelva el reparto de los menores llegados en la reciente crisis migratoria de Ceuta.

La Diputación de Bizkaia ha aprobado la declaración de una situación de excepcionalidad en su red de acogida, al amparo de la normativa vasca que regula los recursos sociales para la infancia y la adolescencia en situación de desprotección social. Es la segunda vez que lo hace en un lapso de dos años. La vez anterior ocurrió en noviembre de 2024, cuando en esta provincia se atendía a 600 migrantes menores de edad y se registraba la llegada de una media de tres menores al día, en pleno flujo migratorio procedente de Canarias.

Este fenómeno ha vuelto a repetirse en los últimos meses. La portavoz de la Diputación vizcaína, Leixuri Arrizabalaga, ha confirmado que la red asistencial ha vuelto a tensionarse “de manera significativa”. Entre el 1 de junio y el 31 de agosto se han contabilizado 224 nuevos ingresos, lo que supone una media de 2,5 incorporaciones diarias. No hay plazas suficientes para dar cobijo a semejante población extranjera no documentada, asegura la institución.

La declaración de institucionalidad en el conjunto de la red de acogida de menores migrantes no acompañados tiene la finalidad de “reforzar la capacidad de respuesta” del sistema de protección y “evitar que los niveles de ocupación comprometan la adecuada atención” de estas personas. La medida permite al Departamento de Acción Social habilitar nuevos recursos de acogida para aumentar la capacidad de respuesta y garantizar la atención. Es una solución “excepcional, temporal y transitoria”, aclara la Diputación.

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Con este acuerdo, se abre la vía para activar “un dispositivo asistencial de emergencia con carácter temporal. La Diputación de Bizkaia no ha informado del lugar donde estará ubicado este nuevo centro de acogida con el que se pretende descongestionar el resto de la red. Esta institución se reserva hacer público el emplazamiento a la vista de las protestas sociales que se han organizado en los municipios donde se han abierto nuevos albergues y pisos. Los vecinos se quejan de los problemas de convivencia que se dan en torno a estos centros de acogida. Es el caso de Sopuerta, en Bizkaia, donde una gran mayoría de sus habitantes salieron a la calle y organizaron manifestaciones a comienzos de 2024 para protestar contra la conversión de un palacete de este municipio en un centro para menores extranjeros no acompañados.

Pese a este tipo de quejas, la Diputación de Bizkaia reafirma su “compromiso con la protección de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad” por tratarse, además, de “una obligación legal”. Hay un reconocimiento expreso de las “serias dificultades” que se dan para cubrir las necesidades socioeducativas de los menores que deben integrarse en la sociedad, pero existe “una convicción firme” a favor de la tutela pública de estas personas.

Durante el periodo excepcional aprobado en 2024, Bizkaia adecuó sus recursos asistenciales y aumentó el número de plazas, hasta las 406 actuales. Estas medidas consiguieron aliviar la situación y aproximar los niveles de ocupación a la capacidad existente, sin dejar a ningún menor desatendido, siempre según la Diputación. El dispositivo de asistencia de emergencia finalizó el pasado 30 de junio. Sin embargo, la llegada de menores a este territorio no ha parado durante el periodo estival, hasta tensionar de nuevo la red de acogida.

“En Bizkaia estamos gestionando, no improvisando, y eso es precisamente lo que pedimos al resto de instituciones: responsabilidad, gestión y compromiso”, ha comunicado Arrizabalaga . El Gobierno vasco asegura que no ha dado la espalda en ningún momento a la atención de los menores migrantes, pero su máximo mandatario, el lehendakari Imanol Pradales, ha trasladado en sus reuniones con Pedro Sánchez que debe existir la misma implicación del resto de comunidades autónomas en la recepción de estas personas.

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