Von der Leyen rinde cuentas ante una Europa más vulnerable y dividida

La jefa de la Comisión afronta el Estado de la Unión obligada a responder al desafío ruso, la presión de Washington y las crecientes divisiones dentro del bloque

La Razón, marta-gallardo, 16-09-2026

El Ejecutivo de la Unión Europea se prepara para rendir cuentas. Este miércoles la fronteriza Estrasburgo se vuelve a convertir en

el escenario por excelencia de la política comunitaria. A partir de las 09:00 de la mañana, la alemana

Ursula von der Leyen

se subirá al atril para defender la acción de la Comisión en el bautizado como debate del

Estado de la Unión (SOTEU).

Una cita anual que este año contará con la presencia del primer ministro canadiense

Mark Carney

como invitado de honor de la presidenta del parlamento, Roberta Metsola.

Hace doce meses, Von der Leyen comenzó

su intervención aseverando: “Europa está en combate”.

Apenas unas horas antes, Polonia había denunciado la violación de su espacio aéreo por parte de más de diez drones, en una acción atribuida a Rusia. Desde entonces, el horizonte de seguridad europeo se ha ensombrecido aún más. Europa es víctima y testigo de las cada vez más comunes

acciones de guerra híbrida y campañas de desinformación

con las que Moscú busca la desestabilización de los miembros del club comunitario, mientras en Ucrania continúa intensificándose el intercambio de ataques sin perspectivas de un final inmediato.

El “efecto Trump”

La seguridad y defensa de Europa y el apoyo a Ucrania,

previsiblemente, volverán a erigirse como los pilares de un discurso donde la cuestionada presidenta de la Comisión deberá presentar a su vez la estrategia comunitaria en un contexto internacional inestable y altamente condicionado

por el “efecto Trump”.

La vuelta del líder republicano a la Casa Blanca y su doctrina exterior ha forzado a la UE a perseguir una

autonomía geopolítica, económica y energética

que se le sigue resistiendo. De forma paralela, la Administración Trump no ha dudado en volver a recurrir a la extorsión comercial para defender los intereses de las empresas estadounidenses frente a las leyes digitales europeas, haciendo

tambalear el acuerdo cerrado en Turnberry (Escocia)

en julio de 2025 entre la propia

Von der Leyen y Donald Trump.

Un pacto igualmente muy criticado, ya que, si bien evitó la imposición de aranceles del 30% a productos europeos, llevó a Bruselas a aceptar un arancel general del 15% sobre buena parte de los productos europeos, alimentando entre sus críticos la idea de que Bruselas había cedido ante Washington.

La guerra en Irán y sus efectos en la economía del bloque, y la respuesta europea a las acciones de Israel en Gaza y el sur de Líbano serán otros dos grandes bloques que pueden hacer acto de presencia en el hemiciclo. Este último resulta especialmente sensible para la exministra de Defensa alemana, ya que ha evidenciado el distanciamiento entre la Comisión y la alta representante para Asuntos Exteriores y jefa del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), cuya

pugna por el control de la diplomacia resuena

más en los despachos de Bruselas.

Falta de cohesión entre los socios europeos

El bloque europeo ha reclamado

unidad frente a un mundo cada vez más hostil,

pero a lo largo de este último curso político, esa cohesión ha flaqueado de puertas adentro. La UE no ha logrado hablar con una sola voz ante Gaza, protagonizó una complicada negociación para asegurar la financiación de Ucrania a raíz del

uso de activos rusos congelados

y ha sido testigo de cómo Francia y Alemania eran incapaces de salvar el proyecto para

la creación del caza europeo FCAS

, llamado a convertirse en un símbolo de la autonomía militar.

Además, en el terreno comercial, el acuerdo con Mercosur volvió a enfrentar a París con socios como Berlín y Madrid, y más recientemente,

la crisis migratoria en Ceuta

, provocada por la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos, llevó a Italia y España a reintroducir temporalmente controles fronterizos entre ambos países, poniendo bajo presión uno de los pilares de la integración europea: la libre circulación dentro del espacio Schengen.

Un curso político convulso

El escenario que se abre tampoco invita a la calma. Von der Leyen afronta un nuevo curso con numerosas citas electorales y marcado

por el avance de las fuerzas de ultraderecha

, reforzado tras la histórica victoria de AfD en Sajonia – Anhalt; por la batalla para aprobar el próximo presupuesto comunitario para 2028 – 2034, ante el rechazo de Alemania y otros contribuyentes al volumen y estrategia de gasto planteado por Bruselas; y por el desafío de mantener la competitividad europea

sin renunciar a sus objetivos climáticos.

El discurso que tiene lugar este miércoles será, sin embargo, solo el primer acto. A continuación tomarán la palabra los grupos de la Eurocámara para examinar el balance de la Comisión y confrontar sus propias prioridades con la hoja de ruta de Von der Leyen, en un debate que se anticipa áspero. Todas las miradas estarán de igual manera puestas en las filas del Partido Popular Europeo (PPE), su propia familia política y principal fuerza del Parlamento, cuya respuesta permitirá medir hasta qué punto la presidenta conserva el respaldo de los suyos ante un curso que se presenta,

una vez más, decisivo

para el futuro de la Unión.

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