Rueda rechaza fijar cuántos menores de Ceuta estaría dispuesta a acoger Galicia y acusa al Gobierno de querer "sacarse el problema de encima"
El presidente gallego reivindica que Galicia es una "tierra solidaria", pero exige a Moncloa información, planificación y fondos antes de abordar el reparto entre comunidades
El Mundo, , 15-09-2026Alfonso Rueda no piensa prestarse a ningún baile de cifras mientras Moncloa siga sin aclarar las suyas. El presidente de la Xunta se ha negado este lunes a concretar cuántos menores migrantes llegados a Ceuta estaría dispuesta a acoger Galicia ante un eventual reparto y ha cargado contra la “gestión disparatada” de un Gobierno al que reprocha buscar en las autonomías la salida más cómoda para una crisis que todavía no ha sido capaz de dimensionar, tratando de “sacarse de encima” lo que “consideran un problema”.
La negativa de Rueda a poner número a la acogida parte de una premisa simple. Antes de repartir menores, quiere saber cuántos son, cuál es su situación y qué pretende hacer con ellos el Ejecutivo central. “Me niego a hablar de cifras o incluso de si realmente tendrían que venir aquí en estos momentos, hasta que nos sentemos con el Gobierno y nos diga exactamente cuál es la situación”, ha advertido tras la reunión semanal del Ejecutivo gallego.
Más de un mes después de la entrada masiva, Rueda asegura que esa interlocución ni siquiera ha estado cerca de producirse y que Galicia sigue enterándose de los movimientos del Gobierno por vías bastante menos formales. “No tenemos ninguna información más allá de lo que dicen los ministros cuando están de gira por Ceuta o de lo que cuentan en entrevistas… Creo que no es una manera seria de hacer las cosas”.
Precisamente el secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez, había acusado el domingo en una entrevista en la Ser al Gobierno gallego de haber aproximado su discurso al de la “extrema derecha” y defendido el traslado de menores no acompañados a la Península para aliviar la presión sobre Ceuta.
Rueda ha rechazado ese supuesto giro y ha defendido que la posición de la Xunta no ha cambiado. Galicia, ha insistido, es una “tierra solidaria”, pero colaborar no significa aceptar que cada nueva llegada desemboque automáticamente en un reparto territorial decidido desde Madrid y comunicado después a las comunidades.
Por eso reclama “planificación, comunicación y financiación” antes de cualquier traslado y rechaza que la respuesta consista en distribuir menores “de un día para otro”, sin haber agotado otras vías ni garantizado los recursos necesarios para atenderlos. “Es muy fácil empezar a hacer proclamas políticas y hablar de ideologías. Nosotros siempre hemos mantenido la misma posición”, ha replicado.
El fondo del choque está ahí. La Xunta no niega que Galicia pueda terminar acogiendo menores, pero exige que esa posibilidad llegue al final del proceso y no al principio, una vez estudiada la situación de cada uno y explorada, cuando sea viable, la reunificación con sus familias. “Esto no puede ser la primera solución, tendría que ser la última”.
Y mientras el Gobierno pide compromisos concretos a las autonomías, Rueda le devuelve la exigencia de cerrar antes sus propias cuentas. “Todavía no saben cuántas personas entraron ni cuántos menores hay, y todos los días vemos contradicciones evidentes”, ha reprochado.
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