Una huelga paraliza la principal emisora gala tras la contratación de un periodista afín a la derecha radical
La protesta en Radio Francia refleja la creciente polarización en el país, donde los sindicatos acusan a la dirección de la cadena pública de prepararse ante la posible llegada al poder de Le Pen
Canarias 7, , 14-09-2026Los oyentes de France Inter, France Culture y de las otras emisoras públicas se despertaron este lunes con una programación fuera de lo habitual. En lugar de las voces de los presentadores de los programas matinales, oían una canción tras otra. Esto se debe a una huelga de los trabajadores de Radio Francia, que empezó el domingo y cuenta con un seguimiento importante, sobre todo entre los empleados de Inter, la cadena más escuchada en Francia. La movilización, sin embargo, no está motivada por las clásicas reivindicaciones de subidas salariales o mejoras de condiciones laborales, sino por otra controversia menos común: la contratación de un periodista afín a la derecha radical.
¿Hasta dónde debe llegar el pluralismo en los medios públicos? ¿Todas las ideas son igual de legítimas? ¿Se puede cuestionar la contratación de un periodista por el hecho de defender ideas de extrema derecha? Se trata de algunas de las cuestiones complejas detrás de esta huelga. Esta refleja, asimismo, la polarización creciente de la sociedad gala, cuando faltan prácticamente siete meses para las próximas elecciones presidenciales. Según los últimos sondeos, que deben cogerse con pinzas, esos comicios podrían desembocar en un duelo entre la ultraderecha de Marine Le Pen y la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon.
Los sindicatos y una parte de los trabajadores de Radio Francia protestan contra la contratación como editorialista de Charles Sapin, subdirector de la revista ‘Valeurs Actuelles’. Creada en 1966, esta histórica publicación semanal se caracterizó en las últimas décadas por ser uno de los medios más cercanos a Agrupación Nacional, el partido de Le Pen. La Justicia gala, además, la ha condenado varias veces por racismo, al haber publicado en 2015 un reportaje difamador sobre la «sobredosis de gitanos» o una caricatura que presentaba como una esclava a Danièle Obono, diputada negra de la Francia Insumisa (afín a Sumar o Podemos).
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