Feijóo busca respaldo en Europa para presionar a Sánchez y Rabat: «Que siga insistiendo en el retorno»

«Bruselas no puede aflojar en su reivindicación de que ninguno cruce el Estrecho», defienden en Génova

La Razón, Pepe Luis Vázquez, 15-09-2026

«No vamos a dejar que este asunto sea entre Mohamed VI y Pedro Sánchez». El Partido Popular, luego de semanas de remilgos, en las que evitaba enarbolar una crítica rotunda, ha decidido ponerle el cascabel al gato y en los últimos días acusa directamente a Rabat de la invasión que tuvo lugar en Ceuta a fines de julio.

Tanto para intentar resolver la crisis humanitaria, social y de seguridad derivada de la presencia de un número indeterminado de inmigrantes en la ciudad autónoma; como para evitar que se vuelva a repetir un episodio similar,

Alberto Núñez Feijóo

busca una mayor implicación de la Unión Europea. El objetivo es poner al régimen marroquí en su sitio y, de forma paralela, marcarle una línea roja a

Pedro Sánchez.

En los próximos días, el presidente nacional del PP se centrará en «europeizar» la crisis de Ceuta. El jueves, tendrá una reunión en el Congreso de los Diputados con Magnus Brunner, comisario europeo de Asuntos de Interior y Migraciones de la Unión Europea. El lunes, acudirá a la ciudad autónoma junto con el líder del PP europeo, Manfred Weber. Un viaje al que Génova le da especial trascendencia.

«No es una visita simbólica sin más»

, sostienen en la cúpula. «Que el líder del primer partido de Europa vaya hasta la frontera sur es un mensaje a Marruecos».

De manera paralela, el PP quiere que la Eurocámara se pronuncie sobre Ceuta y este martes, en sesión plenaria, ha logrado con el apoyo de los Conservadores y Reformistas (el grupo donde se integran fuerzas como la de Meloni) que se celebre un debate que, posteriormente, votará una resolución contra la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez y a favor de

«una respuesta coordinada para proteger las fronteras europeas».

A juicio de Génova,

«Europa no está haciendo la labor diplomática y de presión»

que le podría corresponder en esta crisis

«porque no se lo pide el Gobierno».

En materia comercial, sin ir más lejos, Bruselas tiene margen suficiente para aplicar sanciones que pondrían en jaque a Marruecos.

El principal objetivo de Feijóo es que el pleito entre los dos países escale a otras instancias.

«Que sea un tema de Europa y de Marruecos»

, apuntan en el equipo del líder popular. «En el Gobierno quieren que Ceuta pase bajo el radar de los europeos, nosotros todo lo contrario». Hasta ahora, ningún miembro del Consejo de Ministros ha señalado a Rabat como responsable de la invasión. Pero en el PP lo tienen claro. De ahí el comunicado que emitió el pasado viernes para poner pie en pared ante las amenazas del país vecino.

A los movimientos de Feijóo hay que sumar la reciente visita del presidente ceutí,

Juan Jesús Vivas

, a Bruselas. Y otra maniobra más en el Parlamento Europeo, donde PP y Vox consiguieron que la Comisión de Peticiones diera luz verde a una misión de eurodiputados que viajará a la ciudad autónoma para analizar en primera persona la situación derivada de la crisis.

El segundo objetivo por el que el PP se ha propuesto «europeizar» la crisis es la respuesta del Gobierno y la tentación de aplicar un remedio que pase por repartir a los inmigrantes –mayores o menores– que siguen en la ciudad por otros puntos de la geografía española.

«Europa no puede aflojar en su reivindicación de que ninguno cruce el Estrecho»

, apuntillan los populares.

Tras los últimos cambios en política migratoria acometidos por Bruselas, el PP sostiene que España no puede demarcarse del camino marcado. Y para evitar un desvío, piensan en el entorno de Feijóo, es crucial

«que Europa siga insistiendo en el retorno».

No en el «reparto». En el mes de agosto, un portavoz comunitario afirmó: «Seguimos insistiendo en que la expectativa es que todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados».

Conforme pasan los días, el debate comienza a abrirse camino. Inicialmente, el Gobierno, por boca del jefe de la diplomacia,

José Manuel Albares

; y el responsable de Interior,

Fernando Grande – Marlaska

, dijo que todos los inmigrantes cogerían el camino de vuelta por donde entraron. Ahora, ha cambiado el discurso y el «acogimiento» entra dentro de las posibilidades. Desde luego, para los menores, el Gobierno ya plantea un reparto a las comunidades, que si no se produce es porque el gobierno ceutí –que tiene la tutela legal– se niega.

El argumento de Vivas es que trasladar a cualquier inmigrante, sea mayor o menor, a la península, sería tanto como avalar la forma en la que ha entrado y, lo más grave, intensificaría el «efecto llamada». El riesgo, insisten las autoridades ceutís y el PP, es que la presión migratoria termine siendo insostenible. Y, a día de hoy, la frontera presenta la misma vulnerabilidad que en julio: si Rabat lo permite, puede haber un nuevo asalto. Por tanto, la idea es disuadir a los ciudadanos al otro lado de la valla para que ni siquiera tengan el pensamiento de intentarlo.

Este lunes, al término del comité de dirección del PP, el portavoz

Borja Sémper

prosiguió en su ideario. «La política social de Marruecos no se hace en España, la hace el Gobierno de Marruecos», dijo. Y recalcó que no se puede ni «cronificar esta situación» ni tampoco «generar un precedente», porque «quienes entraron de manera irregular deben volver a su país». Los tres pasos, con relación a los menores:

«Humanidad, atención y retorno». Un camino para el que el PP busca la participación activa y directa de Bruselas.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)