Marlaska carga contra el CNI: no informó de «nada mínimamente relacionado con lo que ocurrió» en Ceuta

El ministro evita fijar una fecha para completar las devoluciones, cifra en más de 5.300 los retornos voluntarios y asegura que ya se han tramitado unas 300 expulsiones

Diario Vasco, Melchor Sáiz-Pardo, 14-09-2026

Fernando Grande – Marlaska volvió este lunes a descargar cualquier responsabilidad del Gobierno por la falta de anticipación ante el asalto masivo de Ceuta y apuntó directamente al Centro Nacional de Inteligencia (CNI). El ministro del Interior aseguró que los servicios secretos no alertaron de «nada mínimamente relacionado» con lo que terminó ocurriendo el 30 de julio, pese a que la documentación desclasificada acredita que el CNI avisó la víspera de una convocatoria para un «asalto por valla y mar» y advirtió del enorme alcance que estaba adquiriendo el llamamiento.

Marlaska se mantuvo así en la línea que el Ejecutivo ha defendido desde que comenzaron a conocerse los avisos previos: las señales existieron, pero ninguna permitía prever una entrada de decenas de miles de personas. Y volvió a negar cualquier error de apreciación política, de coordinación o de reacción por parte de Interior o de la Delegación del Gobierno en Ceuta.

«Respecto a las alertas, cualquier alerta que se diera era una alerta de las operativas y normales atendiendo a las circunstancias», afirmó durante una comparecencia en Mieres, Asturias, durante la inauguración del nuevo cartel de la localidad. Fue más lejos inmediatamente después. «El propio CNI refirió, subrayó, como ya habíamos dicho otros previamente, que no había ninguna alerta de nada mínimamente relacionado con lo que aconteció el 30 de julio», dijo refiriéndose a la nota enviada por Moncloa en nombre de los espías españolas, según la cual, éstos avalan la tesis del Ejecutivo central que le descarga de cualquier responsabilidad.

La afirmación choca con el contenido literal de algunos de los documentos que el propio Gobierno decidió desclasificar. A las 13.52 horas del 29 de julio, un agente del CNI destinado en Ceuta escribió al Gabinete de la Delegación del Gobierno: «En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h». El mensaje añadía que la convocatoria pretendía aprovechar la Fiesta del Trono, cuando las fuerzas de seguridad marroquíes estarían ocupadas, y precisaba que dos grupos implicados en la difusión sumaban «un total de 180.000 seguidores». Horas después, a las 21.34, consta una conversación telefónica de once minutos entre ambos interlocutores.

Ese mismo 29 de julio el CNI trasladó también la información a la UCE – 3 de la Guardia Civil. El mensaje era igualmente explícito: «Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la Fiesta del Trono». Posteriormente hubo una conversación telefónica de siete minutos y 38 segundos. Ese mismo día, a las 18.26, Inteligencia remitió además a los servicios secretos marroquíes una «alerta temprana» sobre la «planificación de varias convocatorias» por mar y valla durante la Fiesta del Trono.

Marlaska no entró este lunes en esas comunicaciones. Tampoco asumió responsabilidad alguna por la actuación de la Delegación del Gobierno después de que el ya exjefe de Gabinete asegurara que trasladó al delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, la información recibida del CNI.

Preguntado expresamente por si Pérez Triano debería dimitir, el ministro se desmarcó. «Lo desconozco», dijo sobre los detalles de aquella comunicación. Y sobre la continuidad del delegado añadió: «No me corresponde a mí tomar ninguna decisión ni decir lo que corresponde hacer a nadie».

La posición de Interior tampoco ha variado después de que la investigación judicial haya aportado una lectura mucho más severa de los antecedentes. La magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga el asalto, recoge en su auto del 7 de septiembre que el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras emitió el día 29 una «Alerta de Riesgo de Entrada Masiva» en la que contemplaba un escenario coordinado de entradas a nado y salto a la valla y atribuía a esa hipótesis un riesgo «extremo». La juez sostiene además que lo ocurrido no puede considerarse un episodio aislado, casual o surgido «por generación espontánea».

Marlaska también negó que hubiera recibido otra advertencia previa sobre la falta de preparación de Ceuta. Preguntado por una información que situaba al ministro en una reunión en Bruselas, en junio, en la que se habría alertado de que la ciudad no estaba preparada para entradas masivas, lo rechazó de plano.

«No ha habido ninguna reunión en la que yo haya estado presente», aseguró. Añadió que tampoco nadie de su equipo que hubiera participado en encuentros de ese tipo le trasladó una información semejante. Según explicó, los datos que manejaba entonces la Unión Europea apuntaban a una reducción de aproximadamente el 30% de las entradas irregulares en España y del 60% en Canarias.

Uno de los principales problemas pendientes sigue siendo precisamente la salida de quienes permanecen en la ciudad. Marlaska evitó ofrecer una fecha para completar las devoluciones y expulsiones. «A la mayor brevedad posible», respondió cuando se le pidió un calendario concreto.

Tampoco ofreció una cifra cerrada de triajes completados. Se limitó a asegurar que se ha realizado «un número muy importante» y que el dispositivo está alcanzando «velocidad de crucero».

Sí aportó datos sobre las salidas. Desde el 10 de agosto, según Marlaska, más de 5.300 personas han regresado mediante retornos voluntarios. A esa cifra sumó unas 300 expulsiones judiciales vinculadas a extranjeros detenidos por la comisión de delitos, casos en los que se solicita ante los tribunales la sustitución de la eventual pena por la expulsión.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)