Tessy Ebosele, atleta: “En España he recibido más solidaridad que racismo”

La saltadora vasca denunció este verano la presión tóxica que sufren los deportistas en las redes

El País, Tereixa Constenla, 14-09-2026

Tessy Ebosele, atleta vasca de padres nigerianos, nació en Marruecos hace 24 años por azares migratorios. De bebé cruzó el Estrecho en patera junto a su madre. Aquello fue su prehistoria. Hace tiempo que se convirtió en una de las alegrías del deporte español hasta que el tendón de Aquiles dijo basta. Pensó que era el fin, pero se recuperó tan bien que este año, el de la vuelta, logró su mejor marca (6,86) en salto de longitud y todos aguardaban con expectación verla en los Europeos de Birmingham. Pasó en vela la noche antes de competir y saltó por debajo de sus posibilidades. Sus declaraciones posteriores sobre la presión dañina de las redes sociales sobre los deportistas se viralizaron. Recién llegada de un viaje por Albania, habla de todo ello en una terraza del centro de Vitoria.

Pregunta. De pequeña quería ser Nelson Mandela.

Respuesta. Tuve una etapa un poco reivindicativa, un poco antisistema. Estaba disconforme con las situaciones que veía y quería ayudar a mejorarlas. No se me ha ido esa inquietud, pero ahora mismo estoy más centrada en el deporte.

P. Y de mayor, ¿qué quiere ser?

R. Feliz. Para ser feliz ayuda que tu entorno y el mundo estén bien. Y si puedo transmitir felicidad y ayudar a que otras personas estén bien, mejor que mejor.

P. En los Europeos de Birmingham se rompió.

R. Me anticipé un poco. Soy una persona nerviosa. La noche de antes me pudieron los nervios, la pasé en vela y empecé a darle vueltas a las cosas. No podía parar de pensar en que sucedería si no cumplía con las expectativas tras la temporada que había hecho. El mensaje que quería mandar era para que la gente fuese más empática.

P. ¿Son peores las redes sociales que las lesiones?

R. No lo creo. De las redes sociales te puedes llegar a evadir aunque a las personas de mi generación nos puede costar algo más porque hemos crecido con ellas. Este verano he decidido priorizar mi salud mental en mi tiempo libre y no les he prestado tanta atención, pero cuando uno se lesiona es un recuerdo que tienes grabado en la piel.

P. ¿Por qué la presión en Birmingham fue más insoportable que en otros momentos?

R. Supongo que porque tuve más consciencia de lo que se cocía en redes sociales. Yo tuve una lesión fuerte que hacía complejo volver. Comencé la temporada sin la certeza de si podría alcanzar mi nivel otra vez, con dudas y miedos, lo pasé bastante mal. Cuando empecé a competir, vi que la Tessy que luchaba y rendía, seguía allí. A medida que conseguía buenos resultados, sentía que la exigencia aumentaba. Tenía que hacer marca y la frustración cuando no lo consigues es muy grande. Es muy complicado competir y rendir así. Creo que es distinto creer en una persona a imponer una expectativa a esa persona. Está bien que se nos exija el esfuerzo, pero lo que no se nos puede exigir es el resultado. Después de años pasándolo mal por la lesión, quiero disfrutar del atletismo pero sentía que me lo impedía una voz externa que me decía más, más, más. Tengo cualidades para conseguir mejores marcas, pero cada cosa va a su tiempo.

P. ¿Preferirían que no hablaran de usted como futuro del atletismo español?

R. No es tanto que prefiera que no se hable de mí así, pero creo que pones cierta presión sobre la persona. Siempre he tenido la sensación que desde pequeña ha habido muchas expectativas en mí. Esta presión puede producir en los atletas una relación un poco tóxica con el deporte, un nivel de autoexigencia que puede ser perjudicial.

P. Ha mantenido las redes sociales. ¿Por qué?

R. Tampoco tenemos que satanizar las redes sociales. Tienen muchísimas cosas positivas, son una plataforma que te puede acercar a miles o millones de personas. Mucha gente entendió mi mensaje y me envió comentarios positivos. No me las he quitado porque llevo toda la vida usándolas y he aprendido a ignorar los comentarios negativos porque creo que incluso muchas veces ni siquiera tienen que ver conmigo. Para algunas personas igual es más fácil proyectar ese odio en una persona que no conocen. También ha habido personas que han hecho comentarios lícitos desde el respeto y eso para nada me molesta. Hay lugar para la crítica, pero por favor que sea constructiva y no destructiva.

Tessy Ebosele corre en una rampa mecánica en Vitoria.
Raul Bodajo
P. Es mujer y tiene la piel negra. ¿La atacan más por esto?

R. Está claro que puede ser así. Soy consciente de que si bien hay muchísimas personas que no odian por el color de piel, hay otras que sí. Pero intento no prestarle mucha atención. La realidad es que yo soy igual de española que todos los que comentaban en los vídeos.

P. ¿Cuánto racismo ha sufrido en España?

R. A día de hoy tengo un círculo bastante pequeñito y racializado, me junto con personas que me protegen y que yo protejo, son de todas las partes del mundo. No sufro ningún ataque directo. Eso sí, no podemos negar el hecho de que el racismo sigue latente en la sociedad, no solo española, sino a nivel global. Hay un pasado colonial que poco a poco vamos soltando, pero hay barreras por superar. Recuerdo de pequeña más ataques porque los niños tienen menos filtro y yo no tenía las herramientas suficientes para defenderme. Me alegro de que poco a poco haya más figuras públicas racializadas para que las futuras generaciones tengan alguien en quien sentirse identificadas. Para mí, es poco lógico odiar a una persona solo por su color de piel, creo que todos somos personas, todos reímos, lloramos, comemos, somos iguales.

P. ¿Y cuánta solidaridad ha recibido?

R. Muchísima.

P. ¿Más solidaridad que racismo?

R. Sí. La realidad es que sí. He aprendido a despersonalizarme un poco de los discursos externos. Si una persona me odia por algo como mi color de piel o mi origen étnico, sinceramente lo ignoro porque es algo que no tiene ningún tipo de base, lógica o interés.

Es poco lógico odiar a una persona solo por el color de su piel
P. Llegó con 18 meses, habla euskera, estudia Derecho, tiene la nacionalidad española y compitió en los Juegos Olímpicos de París. ¿Los ataques racistas la hacen dudar de su sentido de pertenencia a España?

R. Está claro que son ataques que hacen daño en el sentido de que nunca va a ser suficiente lo que logres porque siempre va a haber gente que te va a diferenciar por algo que yo no he controlado. Cuando eres una persona racializada tienes más consciencia. A veces estás en un grupo de personas estereotípicamente españolas y puedes sentirte un poco más inseguro en cuanto a cómo te percibirán.

P. Algunos deportistas eligen competir con los países de origen de la familia, como Iñaki Williams en la selección de Ghana. ¿Usted tuvo dudas?

R. Tengo muy claro que no solo soy española sino que también soy gasteiztarra. Deberíamos alejarnos un poco del término nacionalidad. Al final los países no dejan de ser más que unas líneas y decidir representar a uno u otro no cambia el hecho de que todos somos personas que buscan lo mejor. Un chaval o chavala que haya sufrido muchos ataques racistas o que no haya llegado a sentir que forma parte de la identidad cultural de España igual decide representar al país de origen de sus padres porque se siente más identificado. No es mi caso, pero lo entiendo.

P. ¿Se siente identificada con las personas que han entrado en Ceuta?

R. Hace unos días estaba en Zaragoza en una zona donde se pueden cargar libremente los teléfonos y había muchas personas de origen magrebí y que parecían llegadas hace poco. Al principio pensé que tenía que vigilar la mochila por si me pasaba algo. Luego pasó el tiempo, me olvidé una cosa y uno me vino a ayudar super majo. Me entristeció pensar en los discursos de odio que se están mandando con esta situación. Se nos olvida que no dejan de ser personas que lo único que están buscando es vivir mejor. Es una pena que los deshumanicemos tanto. Entiendo que es una situación compleja, tampoco quiero decir que tengamos que abrir las puertas y pueda entrar todo el mundo sin control, pero sí creo que tenemos que entender que hay detrás, que son personas que sufren, que son usadas y criminalizadas sin haber hecho nada. No hay que fomentar discursos de odio.

P. ¿Cuál fue la situación que estuvo detrás de la salida de su madre de Nigeria?

R. Buscar un futuro mejor. Nigeria es un país magnífico, pero la vida allí es mucho más compleja. Encontrar un futuro digno es más difícil que aquí. La suerte es que en España tenemos unas garantías que en otros lugares no se viven. Aludiendo a lo de Ceuta, quiero recordarle a la gente la suerte que tenemos. Yo recuerdo cada día que soy una afortunada de poder vivir en el país que vivo, dedicarme a lo que más me gusta y tener a gente detrás que me anima y apoya.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)