Seguridad, vivienda, desburocratización, nuevo estatus y el líder ¿en el pelotón?
La ronda del lehendakari como antesala del pleno de política general del jueves resulta un tanto descorazonadora, porque no da la impresión de que ante un escenario internacional y local muy complicado haya un propósito común.
Gara, , 14-09-2026Resulta muy difícil entender cuál es el objetivo de una ronda del lehendakari con los partidos al inicio del curso parlamentario y en vísperas de que se celebre el pleno de política general, en el que cabría suponer que Imanol Pradales va a marcar el rumbo de los próximos meses, y que nada más acabar, antes de que Ajuria Enea diga nada, PNV y PSE anuncien la propuesta de celebrar un pleno monográfico sobre seguridad que ninguno de los partidos mencionó tras pasar por sus reuniones en Lehendakaritza. Además, según lo hecho público, ese plenario tomaría como punto de partida las conclusiones del Basque Segurtasun Foroa, dentro del proceso de elaboración del nuevo Plan Integral de Seguridad 2026-2030. Y todavía es peor, porque cuando el consejero del ramo, Bingen Zupiria, anunció el 17 de junio en un curso de verano de EHU la presentación «antes de fin de año» de ese Plan Integral, nunca se habló de ese pleno monográfico.
Da la impresión de que no hay nadie al volante de la acción de Gobierno, ni tampoco unas prioridades claras. En medio de la situación excepcional y peligrosa en la que nos movemos, el PNV sale con que su objetivo para este curso es la «desburocratización» de la administración lo que algunos entienden como una desregulación de varias garantías legales existentes y el PSE con que hay que introducir en los presupuestos reformas en materia legislativa sobre vivienda cuando los partidos del Gobierno aprobaron en diciembre de 2025 una ley de medidas urgentes en esta materia que, por lo visto, habría pasado por alto estas urgencias actuales.
Otro ejemplo de cierto cortoplacismo e improvisación lo ofreció el jueves el secretario general del PSE, Eneko Andueza, que en diciembre de 2023 pactó y aprobó la ley de Educación, y ahora, con el revuelo mediático causado por los resultados del informe PISA, apunta la necesidad de cambios en una de sus bases, como es la euskaldunización de todo el alumnado. ¿Educar en la lengua materna incluye el árabe, el urdu o el ucraniano?
EL JUEVES SE VERÁ EN SU DISCURSO DEL PLENO DE POLÍTICA GENERAL QUÉ CONCLUSIONES HA SACADO EL LEHENDAKARI DE SU RONDA CON PARTIDOS, SINDICATOS Y PATRONAL,
más allá de la retórica habitual sobre la búsqueda de acuerdos y la extensión de los consensos a los grupos de la oposición, pese a la mayoría absoluta que tienen PNV y PSE. Porque la legislatura ha cruzado su ecuador y apenas ha habido pactos de fondo.
Tras su cita con el lehendakari, el parlamentario de Sumar, Jon Hernández, ya denunció que su experiencia demuestra que el Gobierno no busca acuerdos, sino adhesiones, al tiempo que exponía que las posiciones de su grupo están cada vez más alejadas de las que dirige el PNV y a las que cede el PSE.
Por otro lado, el PP que lidera Javier De Andrés también está endureciendo su oposición a la coalición PNV-PSE respecto a la etapa de Carlos Iturgaiz. No está dispuesto a regalarle nada, ni ofrecerle algo que pueda presentar como una victoria, lo que probablemente se podrá comprobar en las próximas negociaciones que se den en Gipuzkoa y Araba sobre los retoques fiscales que pretenden aprobar las diputaciones forales.
En ese contexto, EH Bildu ha sido el único grupo que ha acudido a la ronda del lehendakari con una propuesta que concreta posibles acuerdos. Y aunque Pello Otxandiano lo hace con convicción, desde el PNV suelen desdeñar sus ofertas tachándolas de pose. Ahora es difícil saber cuál es la posición jeltzale, porque prácticamente el mismo día el portavoz parlamentario, Joseba Díez Antxustegi, hablaba de apertura a pactos, y el miembro del EBB Markel Olano aseguraba que «en este momento no se dan las condiciones para un acuerdo con EH Bildu».
EL DEBATE SOBRE EL NUEVO ESTATUS ADQUIRIRÁ PROTAGONISMO TAMBIÉN PARLAMENTARIO EN LOS PRÓXIMOS MESES.
Habrá que ver si el lehendakari hace por fin alguna propuesta en esta materia. Aunque el debate está en manos de PNV, PSE y EH Bildu, esta última formación viene reclamando en público que el lehendakari adopte una posición de liderazgo tanto en esta materia como en muchas otras. La imagen utilizada es que Imanol Pradales parece más un gregario del pelotón que el líder del equipo que marca la dirección del mismo. Anunció que abordaría el tema con los grupos en junio, luego lo retrasó a julio y después lo ha diluido en esta ronda con otros temas.
Sumar tiene la llave de llevar el debate sobre el nuevo estatus al Parlamento, puesto que hace meses registró una proposición no de ley con este objetivo. El martes Jon Hernández dijo que no cree que los partidos estén haciendo nada en realidad, y reclama que sea la Cámara autonómica la que acoja los trabajos. En su momento declaró que «la ciudadanía desconoce por completo qué se está negociando, en qué términos y con qué calendario. Nos parece que ha llegado el momento de pasar a la transparencia». Añadió que «el autogobierno es una cuestión demasiado importante como para quedar reducida a conversaciones opacas entre tres partidos».
El miércoles, Otxandiano se mostró «optimista» sobre la marcha de la negociación y apuntó que está en su «recta final». Algo muy similar dijo ayer Pradales en “La Vanguardia’, pero al PNV le molesta que lo diga EH Bildu, aunque no desvele datos internos. Se lo afeó el lehendakari a Arnaldo Otegi y Joseba Díez Antxustegi a Pello Otxandiano. Sin embargo, cuando el PSE minusvalora este asunto en base a su «prioridad social», la respuesta del portavoz parlamentario jeltzale es que «el acuerdo será a tres o no será».
PARA ESTA SEGUNDA PARTE DE LA LEGISLATURA SE ANUNCIA UNA MAYOR ACTIVIDAD LEGISLATIVA.
El PNV avanzó que va a ser «un curso intenso con al menos 13 leyes previstas en el calendario legislativo y que deberán abordarse» en la Cámara autonómica. Es preciso recordar que en estos dos primeros años el Gobierno de Pradales no ha aprobado más que un proyecto de ley sustancial, el de Transparencia, que fue una copia exacta del texto que el Ejecutivo de Urkullu tramitó en diciembre de 2023 antes de que en febrero de 2024 disolviera el Parlamento con la convocatoria de elecciones.
Aunque se ha pedido que las próximas convocatorias electorales de municipales y forales, además de las de Cortes Generales, no influyan en la actividad parlamentaria, será difícil que esto sea así. Se sabe que las primeras serán el 23 de mayo, pero las de Congreso y Senado dependen solo de la voluntad e intereses de Pedro Sánchez. Su resultado, además, seguro que va a marcar de forma trascendental también el curso parlamentario en la Cámara de Gasteiz.
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