Merz califica de "limpieza étnica" la "remigración" que un grupo ultra exhibió en Pamplona en la concentración por Ceuta

El canciller alemán cargó en el Bundestag contra el concepto defendido por AfD, apenas una semana después de que un grupo ultra lo exhibiera en la Plaza Consistorial ante la mirada de cargos de UPN, Vox y PPN

Diario de Noticias, DIARIO DE NOTICIAS, 11-09-2026

El término “remigración”, que el canciller alemán Friedrich Merz ha definido en el Bundestag como un concepto equivalente a la “limpieza étnica” basada en el origen y el color de piel, estuvo también presente en las calles de Pamplona el pasado 2 de septiembre. Una concentración convocada por el grupo ultraMovimiento Cívico del Pueblo en la Plaza Consistorial para protestar por la situación de Ceuta exhibió una pancarta con esta consigna.

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La concentración terminó además con insultos, intimidaciones y agresiones a periodistas, así como con descalificaciones dirigidas contra la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El Ayuntamiento de Pamplona aprobó posteriormente una declaración en la que condenó los discursos xenófobos, racistas y de odio difundidos durante la protesta y rechazó expresamente las consignas vinculadas a la llamada “remigración”. Pero, ¿qué significa exactamente ese término?

Un concepto de la extrema derecha europea

La palabra “remigración” no se utiliza únicamente para referirse a una política de retorno de personas que se encuentran de manera irregular en un país. El término ha sido incorporado por partidos y movimientos de extrema derecha europeos para plantear políticas de expulsión de población extranjera y, en sus formulaciones más radicales, también de personas con nacionalidad del país pero con origen o raíces migrantes.

El grupo detrás de la convocatoria por Ceuta en Pamplona defiende derogar la nacionalidad a inmigrantesA. Irisarri

Uno de los episodios que contribuyó a popularizar el concepto se produjo en 2023, cuando dirigentes vinculados a Alternativa para Alemania (AfD) participaron en una reunión de extremistas de derecha celebrada en Potsdam. Allí, el activista austriaco de extrema derecha Martin Sellner expuso un proyecto que contemplaba la expulsión de un elevado número de extranjeros y también de personas alemanas con raíces extranjeras.

Desde entonces, AfD ha incorporado el término a su discurso político. En Sajonia – Anhalt, por ejemplo, lo ha empleado para referirse a una política de deportaciones de inmigrantes en situación irregular y solicitantes de asilo, incluidos refugiados ucranianos.

El debate ha llegado al Bundestag

La dimensión que ha adquirido el término explica que el propio canciller alemán, Friedrich Merz, se haya referido expresamente a él en el Bundestag. Durante un enfrentamiento parlamentario con la líder de AfD, Alice Weidel, Merz afirmó que la “remigración”, tal y como la plantea ese partido, no es sino un concepto equivalente a una “limpieza étnica” basada en el origen y el color de piel.

Duelo en el Bundestag

El canciller alemán, Friedrich Merz, y la copresidenta del partido ultraderechista Alternativa para Alemania, Alice Weidel, han tenido su primer cara a cara tras el sonado triunfo ultra y la debacle conservadora en las elecciones regionales de… pic.twitter.com/gIVjgplzWw— DW Español (@dw_espanol) September 9, 2026

La discusión en Alemania permite entender por qué la palabra utilizada en una pancarta en Pamplona no puede interpretarse simplemente como un sinónimo de retorno de inmigrantes en situación irregular. El significado político que ha adquirido dentro de determinados movimientos de extrema derecha es considerablemente más amplio y plantea la expulsión de personas en función de su origen.

La propia líder de AfD defendió en el Bundestag la deportación de personas cuya solicitud de asilo hubiera sido rechazada, mientras que Merz advirtió de las consecuencias que tendría una política de “remigración” para una sociedad alemana en la que millones de personas de origen extranjero trabajan en sectores esenciales.

¿Y qué se reclamaba en Pamplona?

En Pamplona, la concentración fue presentada como una protesta por la situación de Ceuta, después de la llegada de miles de personas desde Marruecos. Sin embargo, la presencia de la pancarta y consignas a favor de la “remigración” introdujo en la protesta una reivindicación ideológica mucho más amplia.

Así lo recogió posteriormente una declaración aprobada por el Ayuntamiento de Pamplona, que denunció la exhibición de simbología y proclamas fascistas y xenófobas, así como los mensajes que presentaban a las personas migrantes como una amenaza o pretendían normalizar “postulados de exclusión y discriminación”.

La iniciativa aprobada también señaló expresamente que las consignas relacionadas con la “remigración” podían utilizarse como instrumentos para alimentar el odio hacia determinados colectivos.

Contigo – Zurekin fue aún más explícito en su iniciativa, al definir la “remigración” defendida en aquella concentración como un planteamiento que abogaría por la expulsión forzosa de personas migrantes, incluyendo, según su interpretación, a personas de nacionalidad española de origen extranjero.

La presencia de cargos de UPN y PP, otro de los elementos de la polémica

Otro de los elementos que provocó controversia fue la presencia de concejales de UPN y PP en la concentración. Contigo – Zurekin incluyó este hecho entre los motivos de su declaración, al considerar especialmente relevante que representantes políticos acudieran a una protesta convocada por un grupo ultra en la que se exhibían consignas vinculadas a la “remigración”.

La polémica posterior en el Ayuntamiento evidenció así dos lecturas diferentes de aquella concentración. Por un lado, UPN defendió la “españolidad de Ceuta” y criticó la actuación del Gobierno central. Por otro, los grupos progresistas centraron sus críticas en los discursos racistas y xenófobos, las agresiones a periodistas y la presencia de simbología y consignas vinculadas a la extrema derecha.

La concentración del 2 de septiembre fue, por tanto, algo más que una protesta por la situación concreta de Ceuta. La reivindicación de la “remigración” conectó aquella movilización de Pamplona con un concepto que forma parte del vocabulario político de la extrema derecha europea y cuyo alcance, en sus formulaciones más radicales, va mucho más allá de la deportación de personas en situación irregular: plantea la expulsión de población en función de su origen.

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