El PP responde a Marruecos y le culpa de la «invasión» a Ceuta «por acción u omisión»

Sostienen que fue «una violación grave de la integridad territorial» y reiteran que «Ceuta y Melilla son España»

Diario Vasco, Pedro Marín, 11-09-2026

El Partido Popular no mueve su posición ni un milímetro después de que Marruecos publicara un duro comunicado en relación con la crisis en Ceuta. Los populares respondieron a Rabat a primera hora de este viernes insistiendo en lo que vienen denunciando desde hace unas semanas: la responsabilidad de la entrada masiva de más de 70.000 personas en la ciudad autónoma, que tildan de “invasión”, es del régimen alauí «por acción u omisión». Los populares mantienen su diagnóstico de los hechos del pasado 30 de julio y reiteran que fue «una violación grave de la integridad territorial de España y, por extensión, de Europa», y salen en defensa de la investigación que está llevando a cabo la Audiencia Nacional. «Ningún pronunciamiento, ni interno ni externo, debe interferir, condicionar o deslegitimar este procedimiento», zanjan en el PP.

La tensión escala con Marruecos a niveles sensibles. El severo comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores del país vecino, durante la tarde del jueves, fue el primer pronunciamiento oficial que hizo el país sobre la crisis desatada en Ceuta tras la llegada de forma irregular de decenas de miles de inmigrantes a la costa ceutí. Rabat fijó su posición oficialmente con una advertencia contundente: «la ceguera estratégica puede convertir la vecindad entre ambos países en una fuente de desconfianza crónica y de tensiones recurrentes». De esta forma, el país vecino negó cualquier implicación en la avalancha y rechazó convertirse en «chivo expiatorio» de la política española.

En una referencia velada, Marruecos también tuvo unas palabras para el PP, al que acusó de avivar «una escalada irracional y populista», y lamentó que determinados «círculos políticos y mediáticos» sigan utilizando al país vecino para alimentar «agendas internas». Pero los reproches no se quedaron ahí, y también se extendieron fuera de la política. Marruecos consideró «lamentable» que instituciones legislativas y judiciales españolas hayan impulsado «iniciativas desafortunadas» que, a su juicio, «allanan el camino a la desavenencia». Unas palabras que hacen referencia a la investigación de la Audiencia Nacional, que ya investiga lo sucedido en la frontera de El Tarajal como un posible ataque contra la soberanía española.

Ante este comunicado, la reacción del PP no se hizo esperar. Los populares difundieron un comunicado en el que comenzaron sosteniendo que «nada está por encima de la defensa de España» y reiteró su diagnóstico conocido de la entrada masiva de inmigrantes durante los días 30 y 31 de julio. «Es un ataque híbrido con una instrumentalización de la inmigración irregular», sentenciaron, un análisis similar al que hizo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su última entrevista.

Del mismo modo, los populares quisieron dejar claro que corresponde «exclusivamente a la Justicia española, en el ejercicio de su independencia y de la soberanía nacional, determinar los hechos, valorar las pruebas y, en su caso, establecer las responsabilidades que procedan». Esta aclaración que dedicaron al régimen alauí la acompañaron de una petición del «máximo respeto a las instituciones españolas y a la investigación judicial actualmente en curso».

Por otro lado, Rabat preguntó en su comunicado por qué España no ha devuelto todavía a todos los migrantes en situación irregular si, tal y como sostienen, el Gobierno marroquí «se ha comprometido oficialmente a recibirlos». Una cuestión que también proyectan sobre los menores, ya que el país vecino ha solicitado «insistentemente» su regreso.

Estas declaraciones plantean dos interrogantes en el PP: «¿Por qué no se ejecuta el retorno de las personas que entraron irregularmente si el Gobierno marroquí se ha comprometido oficialmente a admitirlos? ¿Y por qué se mantiene a los menores alejados de sus familias, pese a que Marruecos ha solicitado urgentemente su regreso?», se preguntan. Y apuntan directamente al Gobierno, que está «obligado a dar respuesta a la razón que impide resolver esta crisis si tiene instrumentos para ello».

En todo caso, la respuesta a Marruecos difundida por los populares acaba reiterando la voluntad de mantener una «relación leal y estable» con el Reino de Marruecos, tal y como ha defendido Alberto Núñez Feijóo en las últimas semanas, «convencidos de que ambos países están llamados a mantenerla en beneficio de sus ciudadanos». Por ello, en el PP advirtieron de que una relación de estas características sólo puede asentarse sobre «principios innegociables de respeto mutuo, lealtad institucional, transparencia reciprocidad y pleno respeto a la soberanía de ambos Estados». Unas palabras que remataron poniendo de manifiesto a Marruecos que «Ceuta y Melilla son España».

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)