Dimite el jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta tras insistir en que sí trasladó el aviso del CNI
Sanz ratifica que hizo llegar los informes de inteligencia «ese mismo día» y considera insostenible mantenerse en el puesto tras el desmentido público del delegado
Diario Vasco, , 11-09-2026La crisis de Ceuta se cobra su primera víctima política. La polémica por la publicación de los informes que manejó el Gobierno en los días previos y posteriores a la entrada en la ciudad autónoma de más de 70.000 personas provenientes de Marruecos provocó que el hasta ahora jefe de gabinete del delegado del Gobierno presentase este viernes su dimisión tras el choque frontal de versiones con el delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, quien negó rotundamente haber sido informado del aviso telefónico y los mensajes que Gonzalo Sanz recibió de un agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) el 29 de julio, la víspera del asalto masivo. Ante esta contradicción sobre la recepción de la alerta, el alto cargo renuncia esgrimiendo una «evidente incompatibilidad» entre lo manifestado por su superior y su propio testimonio.
Su renuncia evidencia que el Gobierno, que continúa enrocado en la versión de que nada podía impedir lo que aconteció el pasado 30 de julio, está lejos de zanjar la controversia de por qué no logró atajar lo que el propio Pedro Sánchez calificó el día siguiente a los hechos de «ataque a la integridad territorial» española. En la carta de dimisión, el jefe de Gabinete del delegado asegura «no sentir acritud» y alega «razones personales y familiares». No obstante, su escrito revela un intento de autopresentarse como cabeza de turco al desmentir por completo la versión de su jefe y, por tanto, de Moncloa. Según su versión, trasladó «ese mismo día» la información de inteligencia remitida por el CNI y existen informes que demuestran la labor de alerta que se realizó desde la Delegación del Gobierno hacia los distintos ministerios.
Lejos de satisfacer a la oposición, desde el PP – que trata de redoblar la presión ante una crisis que, creen en Génova, supondrá el final político de Sánchez – reaccionaron a la dimisión acusando al Gobierno de «falsear» la información. El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructura del partido, Juan Bravo, recalcó que el hasta ahora jefe de gabinete señaló dos cosas «muy importantes»: «Que recibieron la información y que él se la transmitió al delegado del Gobierno y que el delegado del Gobierno informó a los ministerios correspondientes». «Con lo cual, todo ese relato del Gobierno que viene diciendo que no se conocía, que no había informes, pues se ha demostrado que hay informes y que algunos hablaban de 180.000 personas», afirmó.
Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz adjunta de los populares en el Congreso y una de las voces más duras de la formación, también salió al paso para señalar que Sanz no es más que una «cabeza de turco». «Empiezan a rodar cabezas, pero la cabeza que tiene que rodar es la del máximo responsable de este drama y de esta crisis y esta invasión que es Pedro Sánchez en España», destacó en un desayuno informativo organizado por su partido en Gran Canaria.
Los socios del Gobierno, por su parte, han mostrado en las últimas semanas reticencias al papel que Marruecos ha podido desempeñar en lo acaecido el pasado 30 de julio, pero sin pisar más el acelerador para cercar al presidente, que exculpa al país vecino. Sumar, el principal socio en la coalición, se pronunció ayer en la misma línea, aunque sin criticar al Ejecutivo por la dimisión de Sanz, la cual tildó de «correcta». La co – coordinadora y portavoz parlamentaria en el Congreso del partido, Verónica Martínez Barbero, aprovechó para atacar al partido de Alberto Núñez Feijóo señalando que Marruecos está haciendo «campaña» para que la ultraderecha llegue al Gobierno en España. «Tenemos clarísimo que Marruecos está haciendo una campaña para que la extrema derecha gobierne en nuestro país. Eso es lo que está haciendo Marruecos. Un país responsable de 141 muertes», apostilló.
El que sí se pronunció fue el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), quien calificó de «extrañísimo» el cruce de versiones entre el delegado y su dimitido jefe de Gabinete, además de recordar que el pasado 27 de julio ya planteó en la Delegación la necesidad de «activar la emergencia nacional y el mando único» ante el repunte de la presión migratoria, una propuesta ante la cual, según él, las autoridades le «pusieron cara rara». El líder autonómico advierte que estas discrepancias «dejan al Gobierno en muy mal lugar y dañan la imagen de España en el exterior». Asimismo, sostiene que «deja mucho que desear» el argumento del delegado de que trasladó todas las alarmas a sus superiores.
Fue el pasado miércoles cuando – tras hacerse públicos 40 informes desclasificados en los que figuran comunicaciones con la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil en las que el CNI trasladaba por Whatsapp su preocupación por las convocatorias en redes sociales para el 30 de julio – el delegado echó balones fuera y señaló a su propio jefe de Gabinete al afirmar de forma categórica que desconocía tanto los mensajes como la llamada, que duró once minutos, mantenida entre Sanz y el CNI.
«No fue nada más que un intercambio de información», señaló públicamente Triano, quien, por el momento, descarta abandonar también su cargo a pesar de las duras críticas recibidas desde el inicio de la emergencia y el desmentido de su subordinado. El delegado de la ciudad ceutí incluso dijo que «si el CNI hubiera tenido conocimiento de algo así, lo tendría que haber comunicado al ministro, no al delegado». En su opinión «fueron comunicaciones», que «en ningún caso» podían interpretarse como una advertencia de algo que podía ocurrir fuera de lo normal. La propia Delegación del Gobierno en Ceuta salió al paso este viernes de la polémica desencadenada entre el delegado y su exjefe de Gabinete insistiendo tajantemente en el mismo mensaje: que no tenía conocimiento alguno sobre los mensajes del CNI referentes a la alerta de entrada masiva.
Según los documentos secretos desclasificados este miércoles por el Gobierno, los mensajes que el CNI envió al gabinete del delegado el 29 de julio a las 13:52 horas concretaban las vías de entrada, la fecha y la hora exacta de la convocatoria que desembocó en la entrada de más de 72.000 migrantes a la ciudad autónoma. «En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana a las 20h», recogía la alerta. Pese a que Moncloa ha intentado restar importancia al aviso reduciéndolo a un «wasap ambiguo» dirigido a un «cargo menor», la transcripción oficial muestra dos destinatarios, respuestas escritas y dos conversaciones telefónicas cuyo contenido exacto el Ejecutivo mantiene bajo secreto.
Ese intercambio de wasaps entre el CNI y la delegación en la ciudad autónoma continuó con una explicación sobre la oportunidad elegida: «Aprovechando fiesta del trono y que sus FCS estarán liados». El agente aludía a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad marroquíes. Después dimensionó la difusión: «Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores». «Para q te hagas a la idea del alcance de la difusión», añadió.
La respuesta oficial remitida desde el gabinete del departamento que representa al Gobierno ante semejante advertencia se redujo a una única expresión coloquial de origen ceutí: «Sus rilas». Consta además una llamada telefónica de once minutos realizada a las 21:34 horas desde la propia Delegación del Gobierno, cuyo contenido exacto no ha sido desvelado. Por el momento, ninguna de las pruebas aportadas acredita de forma fehaciente que Pérez Triano llegase a intervenir directamente en las conversaciones, puesto que la documentación facilitada por Moncloa señala en todo momento a los miembros de su gabinete como únicos interlocutores.
La gestión de la crisis de Ceuta continúa erosionando la credibilidad del Ejecutivo y manteniéndose como un lastre político del que no logra desprenderse, a pesar de la implantación del mando único y de las ayudas económicas anunciadas. Sin embargo, lo que está complicando sobre todo el escenario para Moncloa – más allá de la situación de inseguridad y emergencia humanitaria que se vive en la ciudad autónoma desde el pasado 30 de julio – es la controvertida y benévola postura que el Gobierno mantiene hacia Marruecos, una actitud que resulta cada vez más difícil de sostener a la luz de los informes del CNI.
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