Navarra pone el foco en las comunidades no gobernadas por el PP para que acojan también a niñas migrantes de Ceuta
Público, , 10-09-2026Cuarenta y dos días después de la entrada multitudinaria que vivió Ceuta los días 30 y 31 de julio, empiezan los primeros traslados de menores a la Península. Así lo anunciaba, este jueves, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite. Su comunidad será la primera en acoger a un grupo de cinco niñas procedentes de la ciudad autónoma. Según ha podido saber Público, dos habrían llegado a tierras navarras este mismo jueves; las otras tres está previsto que lo hagan en los próximos días. “Hechos y soluciones”. Es lo que ha pedido la presidenta navarra al resto de comunidades para demostrar —más allá de eslóganes y pancartas— su solidaridad con Ceuta. En este sentido, Chivite se ha comprometido a hacer “todo lo que sea necesario dentro de nuestras posibilidades, responsabilidades y competencias” para “dar cobertura” y “contribuir a encauzar la situación” de los más de 2.000 niños, niñas y adolescentes que permanecen dentro (y fuera) de los sistemas de acogida de la ciudad. Cualquier otra cosa, apuntalaba la presidenta desde el Parlamento foral, “no cabe en nuestra manera de entender la política”.
“Es una muy buena noticia”, reaccionaba, en medio de una entrevista con Público, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, para la que el gesto de Navarra evidencia que existen “mecanismos de cooperación entre comunidades” —acuerdos bilaterales— que funcionan y pueden ayudar a destensar la situación de Ceuta (con apenas 30 plazas de acogida ordinarias). “No hay ninguna razón para que esto no se pueda replicar en otros territorios”, insistía la también dirigente de Izquierda Unida, recordando que el Gobierno central ha puesto los medios económicos para financiarlo (cerca de 90 millones de euros). En un audio posterior, remitido a los medios de comunicación, la ministra cargaba, específicamente, contra el Partido Popular por “negarse a colaborar”. “Está concentradísimo en lanzar mensajes que solamente agitan el odio y rompen el marco de convivencia, además de criminalizar a los niños”, reprochaba a los de Feijóo, exigiéndoles que dejen de “ponerse de perfil” y “materialicen” su solidaridad con Ceuta.
Catalunya, Euskadi y Asturias: un ‘sí’ en el aire
Pero el PP no gobierna en todas las comunidades autónomas. Cinco son las autonomías en las que los de Feijóo están en la orilla de la oposición: Navarra, Catalunya, Castilla-La Mancha, Asturias y Euskadi. En las tres primeras, las riendas del ejecutivo las tiene el Partido Socialista; en Asturias, el PSOE junto con Izquierda Unida y en Euskadi, el PNV con el apoyo de los de Pedro Sánchez. Tres de estas comunidades —Catalunya, Euskadi y Asturias— se han mostrado dispuestas (con matices) a participar en el reparto de los miles de menores no acompañados que permanecen, a día de hoy, en Ceuta. Una predisposición que, de momento, no se ha traducido en acciones concretas. Público ha intentado ponerse en contacto con las consejerías competentes de las tres comunidades. Hasta el momento de la publicación de este artículo, sin resultado.
“Ayudaremos en la acogida de los menores de Ceuta, pero sin ingenuidades”. Así se posicionaba este lunes, 7 de septiembre, el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, en una entrevista para Catalunya Ràdio. Catalunya, defendía su presidente, es una de las comunidades “que más solidaria se muestra: sin predicar tanto y actuando más”. Una solidaridad que, matizaba el dirigente socialista, tiene límites. Se puede ayudar, dibujaba Illa, siempre y cuando no se termine “en peor condición que quien recibe la ayuda”. De ahí que Catalunya esté dispuesta a colaborar con “lo que pueda dar”. No hay que olvidar que, recordaba su presidente, la comunidad quedó fuera del último reparto obligatorio de menores, allá por julio de 2025, por su “esfuerzo previo de acogida”. En términos muy parecidos se pronunciaba, también el lunes, el lehendakari, Imanol Pradales. En una entrevista en Hoy por Hoy, el mandatario vasco aseguraba que Euskadi tiene a 1.000 menores en acogida y que su sistema de protección a la infancia está, por tanto, “muy tensionado”. En cualquier caso, añadía el lehendakari, “no nos hemos negado nunca a esa solidaridad”. Eso sí, “con garantías”.
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