10.000 diarios pensando lo mismo en Chivite que en Otegi, en Ituño que en Simón

Con el ejemplar de hoy, GARA ha publicado 10.000 números, sin contar centenares de revistas y otros productos. Una cifra redonda que recoge el devenir de un país a menudo negado pero siempre vivo, cuya ciudadanía desea expresarse democráticamente, también a través de sus medios de comunicación.

Gara, Iñaki Soto , 11-09-2026

En nuestro país hay periódicos cuyo foco es un territorio, otros que tienen como marco los Estados español o francés, hay uno cuya referencia principal es el euskara, y luego está GARA, cuyo objetivo declarado es la ciudadanía vasca. Un concepto que algunos consideran un animal político mitológico, pero que existe y muestra su fuerza en la pervivencia de cosas como este periódico.

En algunos momentos, ese animal mitológico puede llegar a ser mayoritario. Sin embargo, no por eso tiene por qué priorizar esa identidad o ese interés. Puede preferir leer más sobre su equipo de fútbol, sobre su pueblo o en el idioma en el que mejor se maneja. Por eso mismo, las ventas de prensa y los resultados electorales raramente coinciden en nuestro país. La sociedad está más a la izquierda que la prensa que consume, y tiene como referencia Euskal Herria y la cultura vasca, aunque sus periódicos casi nunca reflejen esa identidad.

Aunque lo intentemos a diario, saciar a un animal mitológico no es tarea sencilla. En principio, nosotras escribimos para toda la gente que sería llamada a las urnas si, idealmente, mañana hubiera un referéndum de autodeterminación en todos los territorios vascos. Incluidas aquellas personas que quieren que no se dé esa votación, aquellas que incluso apoyan prohibir que se pueda votar. O aquellas que no tienen ninguna conciencia de que, si por nosotras fuese, mañana mismo estarían llamadas a las urnas para decidir nuestro futuro común.

Nos dirigimos a gente que habla en euskara, a los que viven en castellano o francés, y a aquellas personas cuya lengua materna es otra e intentan aprender alguna de esas tres. Por supuesto, desde el compromiso con la supervivencia y el desarrollo del euskara, para lo que precisamente es importante que alguien les hable a esos otros ciudadanos vascos de nuestras necesidades y prioridades como cultura y nación. Hay gente que apuesta por vivir «como si ya fuéramos independientes» o como si no lo fuéramos a serlo nunca. A nosotras nos toca trabajar para conectar a la ciudadanía y a los territorios vascos, para promover a través del periodismo la emancipación de todos ellos y ellas. Queremos hacer un periodismo que sea útil para el país y sus gentes.

Escribimos para toda la gente que sería llamada a las urnas si, idealmente, mañana hubiera un referéndum en los territorios vascos, incluidas aquellas personas que rechazan esa votación o a las que no les interesa

Por supuesto, para nosotras toda la ciudadanía vasca tiene los mismos derechos, pero no todos los protagonistas tienen el mismo interés periodístico. Nos interesa especialmente esa parte de la sociedad que hace cosas, algunas grandes y otras pequeñas, pero que aporta a nuestra sociedad desde sus diferentes ámbitos, desde la cultura hasta el deporte, pasando por la economía y la política.

Creemos en la importancia de las comunidades. La pluralidad tiene un valor intrínseco, pero cuando hay algo que busca eliminar esa pluralidad, ataca ese valor y pierde por el camino el suyo propio. Más clases de totalitarismo no suman nada a la pluralidad. Si alguien sostiene un proyecto totalmente distinto al tuyo, pero entiende que ambos puede convivir, luchar y cooperar, el ecosistema se enriquece. Cuando ese proyecto tiene como elemento central tu inhibición o desaparición, jibariza todo lo que toca.

A nosotros nos creó una comunidad que, tras el trauma del cierre de “Egin”, quería que hubiera medios que contaran la historia, las preocupaciones, las ambiciones y las taras de quienes habitan Euskal Herria. Una comunidad a la que, en general, le gusta la pluralidad del país, que está conjurada con su futuro, con la democracia y con las libertades. No se sabe si mitológicos, pero si algo son nuestras lectoras y lectores es animales políticos.

A partir de ahí, esta es una comunidad compleja que, a menudo, tiene intereses contrapuestos: unos querrían más euskara, a pesar de la progresión imparable que han tenido nuestros medios en ese terreno, mientras otros no entienden un porcentaje demasiado grande de lo que publicamos; unos desean más deporte, u otras disciplinas, pero hay gente que piensa que deberíamos invertir ese esfuerzo en otras áreas; los hay que tienen nostalgia de otros tiempos y otras querrían pisar el acelerador más fuerte y cambiar más rápido. En esos equilibrios empeñamos gran parte de nuestros esfuerzos. No siempre acertamos, pero no es porque no lo intentemos.

El dramaturgo Arthur Miller dijo que «un buen periódico es una nación hablando consigo misma», y esa ha sido nuestra misión. Claro que, en una nación negada, pequeña y dividida, esa conversación resulta sospechosa para los grandes poderes y, por eso, la desprecian y la pretenden acallar. Si puede ser subiendo el volumen del resto de medios –o, directamente, dopándolos–; si no, saboteando nuestras opciones de competir.
Tras 10.0000 periódicos, esa es nuestra voluntad: seguir hablando alto y claro, y competir sin por ello dejar de cooperar, mirando al futuro, siempre al servicio del país y de la ciudadanía vasca.

Froga-kutxa: alfabetización, verificación y transparencia

Froga-kutxa es una metodología que está implementando la redacción de NAIZ para, por un lado, combatir la desinformación y, por otro, promover la alfabetización mediática de su comunidad. Basado en el manual “Verification Handbook” de European Journalism Centre y desarrollado por el equipo de NAIZ, este mecanismo recoge la pregunta principal de la verificación: «¿Cómo lo sabemos?». Y redobla esa exigencia con la pregunta «¿y cómo lo sabemos mejor?». Se garantiza así la pluralidad de fuentes y el contraste de los hechos.

Al tratarse de un ejercicio de transparencia, al mostrar tanto las pruebas como los límites de los artículos, se reafirma la confianza de la comunidad en el medio. Los lectores y las lectoras pueden evaluar el trabajo del equipo de redacción, mientras este promueve buenas prácticas que mejoran los contenidos y ayudan a entender mejor el mundo que nos rodea. Ya se han hecho las primeras pruebas y pronto se verá en más artículos.

Mediapart, alianza lingüística y periodística

El acuerdo firmado recientemente junto a Mediabask con Mediapart supone una alianza periodística por la que NAIZ y GARA ofrecerán en adelante artículos en euskara publicados en este medio digital con sede en París, y viceversa. Esta alianza tiene esas dos vertientes: la colaboración periodística, por un lado, y la asociación para promover contenidos de alta calidad en euskara, por otra.

Si en los pasados 10.000 números se pueden encontrar muchos artículos en los que se denunciaba la falta de respeto que las instituciones y los poderes franceses han tenido respecto a otras lenguas y culturas, entre ellas el euskara, es importante recoger en este el compromiso de Mediapart con el desarrollo de nuestro idioma, tal y como señalaba su directora, Carine Fouteau.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)