Alemania: quitar agua al pez

La Voz de Galicia, Cristóbal Ramírez, 11-09-2026

Casi 44 % de los votos para la xenófoba y ultraderechista AdF en Sajonia-Anhalt. ¿Hay tantos neonazis juntos? ¿Son miles y miles los alemanes de ese pequeño estado los que niegan el Holocausto? Indudablemente no. Pero, también indudablemente, ese elevadísimo tanto porcentaje revela que existe un problema en Europa, y que ese problema lo intenta aprovechar la derecha radical proponiendo soluciones fáciles y siempre inaplicables por culpa de otros, sea Bruselas o sean los judíos. Y en Ceuta, atacando a los periodistas.

El error de las fuerzas democráticas es pensar que solo con el aislamiento de quienes quieren destruir el Estado de derecho ya vale. No es suficiente. Hay que quitar el agua al pez. Es decir, desactivar el descontento que está detrás del hecho de que docenas de miles de honrados ciudadanos votantes de la derecha tradicional respalden a quienes defienden a Putin y creen que en el fondo Hitler no fue tan malo. Y ese descontento procede de dos malestares.

Uno es el económico. Como toda Europa, los alemanes se quejan de lo que en español se expresa con la frase hecha «puro vicio». El crecimiento no puede ser ilimitado, y que si no queda otra que volver a vivir con el nivel de quince años atrás no pasa nada. El planeta, además, se está agotando. Promover la pedagogía sobre ello resulta fundamental porque la reducción del consumo se llevará a cabo sí o sí: por consenso social o por las armas.

El segundo malestar es la inmigración. Negar que el ciudadano de a pie no quiere tener a su lado a personas con una lengua, una manera de vestir, unas costumbres y un trato entre sexos distintos a los suyos, a los de sus padres y a los de sus abuelos es estar ciego. La inmigración necesita una regulación estricta y que sean bienvenidos los inmigrantes que deseen integrarse, y eso implica mostrar una voluntad de la cual muchos carecen. Por suerte hoy nada de eso afecta de manera automática a Galicia, donde el nivel de integración es alto. Pero sí entra en el capítulo de buenas ideas adelantarse y tomar nota: Austria se ha unido a la lucha por los amenazados derechos de las mujeres prohibiendo el hiyab a menores de 14 años. Algo es algo.

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