El arzobispo de Oviedo reclama una respuesta ante la inmigración en Ceuta: "No son simplemente moros en la costa"

Jesús Sanz Montes, ha reclamado este martes una respuesta "sensata" ante la inmigración y ha pedido que las medidas que se adopten no sean "populistas ni demagógicas"

La Razón, , 10-09-2026

El

arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha reclamado este martes una respuesta “sensata” ante la inmigración

y ha pedido que las medidas que se adopten no sean “populistas ni demagógicas”. El prelado ha planteado durante la homilía de la misa de la festividad de la Virgen de Covadonga, celebrada coincidiendo con el Día de Asturias, que la acogida debe tener en cuenta las posibilidades reales de integración laboral, educativa y sanitaria.

Sanz Montes también ha introducido en su intervención la situación de

Ceuta. A su juicio, lo ocurrido en la ciudad autónoma no puede analizarse únicamente como un flujo migratorio continuo. Ha hablado de una “avalancha” y de una “guerra híbrida” que, según su interpretación, plantea también cuestiones relacionadas con la seguridad, la soberanía española y la situación de las fronteras.

“¿Cuántos podemos asumir?”, se ha preguntado el arzobispo, antes de afirmar que “lamentablemente todos no caben”. En su discurso ha advertido además de que

deben descartarse, según sus palabras, quienes entren “con intenciones perversas de toda calaña inconfesables”. Al mismo tiempo, ha insistido en que los propios migrantes pueden ser víctimas de las estrategias que provocan sus desplazamientos.

El arzobispo habla de una “avalancha” en Ceuta

En su análisis, Sanz Montes ha asegurado que casi 80.000 personas han tomado una ciudad que ha definido como “entrañable” y que, según ha señalado, ha quedado “bajo la extorsión”. El arzobispo ha relacionado esta situación con la inseguridad y con los problemas que, en su opinión, puede generar una presión migratoria prolongada.

"

Cuando la inseguridad crece, la convivencia se ve amenazada, la paz puede estar en entredicho o el relato impuesto no siempre responde a la verdad

, tenemos entonces un verdadero problema moral que ni siquiera piadosamente podemos ignorar", ha afirmado.

Sanz Montes ha descrito a la población ceutí como “sitiada entre el miedo, la podredumbre, la intimidación y las violaciones de menores”. También ha planteado que detrás de lo ocurrido podría haber algo más que un movimiento migratorio, al considerar que existen posibles riesgos geopolíticos y una especial fragilidad de las fronteras españolas y europeas.

El arzobispo ha señalado también a los países de procedencia de los migrantes. Según ha sostenido,

“les sale a cuenta esa tremenda estampida

“, en referencia a los desplazamientos que, a su juicio, permiten obtener recursos de instituciones españolas y europeas sin afrontar los problemas que provocan la salida de población.

“No son simplemente moros en la costa con otros turbantes que ahora nos turban, sino que esos jóvenes ocupantes son igualmente víctimas de estrategias amañadas”, ha afirmado durante la homilía.

Sanz Montes pide evitar tanto el “buenismo” como la polarización

El arzobispo ha defendido al mismo tiempo una política de acogida que tenga presente la dignidad de quienes migran. Para ello ha citado al papa León XIV y ha reclamado una respuesta internacional que permita “desenmascarar las relaciones injustas de poder” que, según ha señalado, están detrás de situaciones de pobreza, desigualdad y guerras. También ha recordado el mensaje evangélico “fui forastero y me acogisteis”.

Su propuesta pasa por

reconocer los problemas relacionados con la inmigración sin caer, ha dicho, en el “buenismo ingenuo”. También ha pedido evitar que las diferencias políticas o sociales terminen convirtiéndose en motivo de enfrentamiento. “Cavar trincheras, levantar barricadas” no debe ser, a su juicio, la respuesta ante una sociedad plural.

La homilía se ha celebrado en la Basílica de Covadonga ante representantes civiles, judiciales y militares. Entre las ausencias ha vuelto a estar la del presidente del Principado, Adrián Barbón, que por tercer año consecutivo no ha acudido al oficio religioso. Tampoco ha asistido la delegada del Gobierno, Adriana Lastra.

Barbón sí tenía previsto participar en otra celebración religiosa por la Virgen de

Covadonga

en una ermita del occidente asturiano. Por su parte, el presidente de la Junta General del Principado, Juan Cofiño, sí ha acudido a la misa de Covadonga, al igual que representantes del PP, Vox y Foro.

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