Extranjería avisó días antes de la invasión de una amenaza "consolidada y prioritaria" ante el incremento de entradas a nado en Ceuta

Aseguraron en un informe del 28 de julio de que había un "riesgo extremo" de producirse una entrada masiva a la ciudad autónoma

La Razón, , 09-09-2026

La Unidad de Inteligencia de la Comisaría de Extranjería (CENIF) avisó días antes de la invasión de Ceuta de que había una amenaza “consolidada y prioritaria” y un riesgo “extremo” de que se produjese una entrada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma ante el incremento de entradas a nado que se habían registrado días antes.

Los agentes advirtieron, entre otras cosas, de que habían detectado “comunicaciones internas en grupos de migrantes en que tratan de organizar entradas masivas en la noche del día 29 de julio”, que en redes sociales había un “ligero incremento” de publicaciones relacionadas con la venta de trajes de neopreno y alertas de natación y que ello, de forma indudable, constituía una “señal” de un cambio de comportamiento en los flujos migratorios que convenía “seguir monitorizando”, según consta en el repositorio de 40 documentos que desclasificó el Consejo de Ministros.

En ellos, hay, por ejemplo, una nota informativa del 28 de julio en la que se asegura que el día 26 de julio ya se produjo un “salto masivo a la valla de Ceuta en el que más de 600 personas lograron entrar de manera irregular tras un asalto muy violento, dejando a más de 20 agentes de la Guardia Civil heridos, algunos afectados por el uso de cal viva y otras sustancias lanzadas durante el asalto”.

En este sentido, los agentes ya advirtieron de que este episodio se enmarca en “un posible patrón geopolítico entre el aumento del riesgo de saltos masivos durante los últimos días de julio y las principales festividades nacionales de Marruecos, especialmente el Día del Trono, celebrado el 30 de julio”.

Se trata de un patrón, que según recogían en esas alertas, estaba fundamentado en tres factores: una posible relajación temporal del control fronterizo marroquí en los días previos a estas festividades, utilizada como mecanismo de presión política; la voluntad de reforzar la percepción de dependencia de España y de la Unión Europea respecto al control migratorio ejercido por Marruecos, y el conocimiento de esta permisividad por parte de los migrantes.

En esa misma nota informativa, la unidad de inteligencia de Extranjería también explicaba que, debido a la buena climatología esperada para el día 30 de julio (cuando comenzó la invasión), se reforzaba la hipótesis de un “incremento paulatino de intentos de acceso por los espigones fronterizos”. De hecho, descartaban un riesgo real de acceso por la vía terrestre y señalaban en la vía marítima la modalidad de “mayor riesgo” o de un “riesgo muy alto”, aunque no desechaban la posibilidad de una acción “combinada por mar y tierra”.

Al respecto, en otro informe fechado el 29 de julio, los agentes advertían de que la información disponible hasta el momento permitía afirmar que había una probabilidad “muy elevada” de que se produjese un asalto masivo a Ceuta. Para ello, se basaron, entre otras cosas, en datos de la presión migratoria en la ciudad autónoma durante el periodo del 1 al 28 de julio, cuando se produjeron 921 cruces a nado, cuyas cifras, a su juicio, reflejan la “magnitud de la crisis actual y consolidan una drástica tendencia al alza en comparación con el año pasado”. “En consecuencia, debe considerarse una amenaza consolidada y prioritaria”, señalaban.

También explicaron, en sucesivos informes, que desde la sentencia del Tribunal Supremo, que rechazaba las denominadas “devoluciones en caliente” y, por tanto, que una persona interceptada en el mar no podía ser entregada inmediatamente a las autoridades marroquíes, hubo más de 1.200 entradas de inmigrantes a Ceuta y que los efectos de esta doctrina durarían “indefinidamente” hasta que una “modificación normativa o jurisprudencia válida altere ese criterio”. Pero que, aún así, no se habían detectado interacciones relevantes en redes sociales sobre este asunto.

La Unidad de Inteligencia de Extranjería explicó tan solo un día antes de la invasión en la ciudad autónoma que había un “riesgo potencial” de entradas irregulares tanto en Ceuta como en Melilla previsto para el día 30 de julio como, finalmente, ocurrió.

En este sentido, los agentes detallaban que “las posibles consecuencias derivadas de la Sentencia del Tribunal Supremo y el antecedente existente previo a la celebración del Dia del Trono de Marruecos, sumada a la información obtenida en redes sociales, generan la necesidad de la realización de una previsión de escenarios”. Así, explicaban que existía un riesgo “extremo” de colapso ante una combinación de entradas a nado y salto a la valla de forma coordinada. Con todo, antes de la invasión, hubo tres alertas de riesgo.

Tras la invasión del pasado 30 de julio, la misma unidad policial alertó del intento de entrada en la Península por parte de los inmigrantes irregulares que estaban llegando a la ciudad autónoma, cuyo

modus operandi

, según dijeron, consistía en ocultarse dentro de los vehículos de conocidos que entraban a la Península por los Puestos Fronterizos de Algeciras, Tarifa y el Puerto de Ceuta. Así, solicitaron que debían realizarse inspecciones de cada automóvil y embarcaciones “de forma minuciosa”.

Por otro lado, a lo largo de los 40 documentos, se incluye también un anexo policial en el que detalla que, a lo largo de este año, se han visto incrementadas en un 150% las entradas irregulares desde Marruecos hacia Ceuta tanto a nado como a través de la valla perimetral. Por ejemplo, en julio del año pasado (desde el día 1 hasta el 29) hubo 109 entradas a nado y 338 a valla y en julio de este año ha habido 1.114 entradas a nado y 128 a través de la valla.

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