Sánchez admite que el Estado debe reforzar el control de la frontera en Ceuta y la prevención de «ataques híbridos»

El presidente del Gobierno defiende además que la crisis de julio prueba también que es necesario una «infraestructura de acogida» de «mayor envergadura»

Diario Vasco, Paula De las Heras, 09-09-2026

Pedro Sánchez insiste en que ni tiene pruebas para señalar a Marruecos como responsable de la avalancha de más de 70.000 personas que los pasados 30 y 31 de julio traspasaron la frontera de Ceuta, del modo en el que lo hacen tanto la oposición como sus propios socios de investidura, ni el Gobierno dispuso nunca de información que le permitiera pensar que algo semejante pudiera producirse. Y este miércoles admitió que de ese relato – que el Ejecutivo aspira a blindar con la desclasificación de los 40 documentos de la Polícia, la Guardia Civil, el CNI y los servicios de información de las Fuerzas Armadas – se desprenden evidencias que obligan a revisar la actuación del Estado. Entre los errores detectados: hay que ver «cómo nos preparamos ante ataques híbridos de esta naturaleza» y hay que invertir «mucho más» en el control de la frontera. La Comisión europea ya ha desbloqueado, tras la solicitud española, 114,7 millones de euros en fondos de emergencia destinados específicamente a tal fin.

El pasado jueves, en su comparecencia ante el pleno del Congreso, Sánchez ya remarcó que cuando habla de «ataques híbridos» no se refiere necesariamente a acciones de actores estatales, aunque así suele entenderse ese término. El jefe del Ejecutivo dio a entender que será difícil saber realmente quién estuvo detrás de una operación gestada, según planteó, a través de redes sociales. Y este miércoles, en una entrevista en TVE, atribuyó a la falta de capacidades técnicas el que, como siempre han defendido tanto el mismo como el ministro del Interior, Fernando Garnde – Marlaska – no así la ministra de Defensa, Margarita Robles, que tiene bajo su mando al CNI – , ningún cuerpo o servicio fuera capaz de prever lo que se avecinaba. «Sin desmerecer su profesionalidad», matizó

«Es evidente que en el ámbito de la anticipación, de la prevención, debe haber una inteligencia suficientemente sofisticada para que podamos ver, en el mundo digital, cómo se pueden dar estos movimientos tan importantes – apuntó – Es uno de lo elementos que tenemos que mejorar». Sánchez admitió, en todo caso, de manera somera, que al Gobierno se le pueda cuestionar por no haber puesto los medios suficientes para hacer frente al «pico habitual» de entradas en Ceuta en los meses de junio o julio. «Pero acusaciones como que el Gobierno de España está en Rabat, como hemos escuchado – dijo en alusión a las críticas del líder de Vox, Santiago Abascal – demuestran que por desgracia aquellos que quieren enquistar el problema no ayudan a Ceuta; la utilizan para desgastar al Gobierno».

El presidente insistió en que mantener un diálogo abierto con Marruecos es necesario para solventar esta crisis y evitar que vuelva a ocurrir. También defendió que otra lección de lo ocurrido es que es necesaria una «infraestructura de acogida» de «mayor envergadura» para que sea posible proceder a las labores de triaje y filiación con mucha más celeridad y agilizar los procesos de asilo o devolución. Y cargó contra el PP por el modo en el que está abordando la situación, entre otra cosa, por la negativa al traslado de inmigrantes de Ceuta a la Península. «Se puede ser duro con el Gobierno, pero si hay responsabilidades que afectan a sus competencias, que arrimen el hombro», reclamó.

Sánchez cuestionó además lo que habría hecho ante una situación similar un Gobierno de los populares y Vox y acusó a Alberto Núñez Feijóo de haber insinuado que la avalancha habría requerido una respuesta armada. «No son invasores, son personas que buscan una vida mejor. Las desigualdades existen. Hay una diferencia de renta per cápita entre España y Marruecos de ocho veces. ¿Qué hubieran hecho? ¿Se habrían liado a tiros con esos niños, esos jóvenes? ¿No es mejor permitir entrar para que el 90% saliera después y ahora podamos devolver a los demás? ¿En qué situación estaríamos ahora?. La crisis que tendríamos », arguyó.

Sobre la próxima visita de Felipe VI a Ceuta, pero también a Melilla, el jefe del Ejecutivo se limitó a subrayar que ya está trabajando en ella con la Casa del Rey, que será «en fechas próximas» – nada dijo de si antes o después de las elecciones en Marruecos el 23 de septiembre – y que está «más justificada que nunca» porque la ciudad autónomas necesita «arrope» de todas las instituciones del Estado. El presidente eludió además dar mayor entidad a la fotografía publicada por Zarzuela del rey con Margarita Robles y los jefes del Ejército en una reunión para hablar de Ceuta «desde la perspectiva de la defensa» el pasado lunes. «Creo que es una foto oportuna – dijo incluso – y normal».

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