Doce países elevan la presión sobre Israel por la colonización de Cisjordania

Reino Unido, Canadá y Francia dejarán de comprar productos de los asentamientos. Londres acusa a Netanyahu de “limpieza étnica”, que responde con el cierre del consulado en Jerusalén Este

El País, Eva Millán - Antonio Pita - Daniel Verdú, 09-09-2026

Francia, el Reino Unido y Canadá han anunciado este martes que dejarán de comprar productos a los asentamientos israelíes, ilegales, según el derecho internacional. La iniciativa, capitaneada por Londres, ha ido acompañada de una declaración conjunta con otros nueve países europeos —entre ellos España—, que apoyan (varios ya lo han hecho) o anuncian su intención de imponer restricciones o, directamente, vetar los productos procedentes de las colonias en el territorio ocupado de Cisjordania, donde su crecimiento y la violencia de ultranacionalistas radicales contra palestinos han aumentando en los últimos tres años a un ritmo sin precedentes.

La medida apenas afectará económicamente a Israel, porque solo el 5% de sus exportaciones proceden de asentamientos y son agrícolas, pero el Reino Unido abre una puerta inédita al señalar que, además del veto a los productos, “tomará acciones” contra empresas e individuos que faciliten servicios para la expansión de los asentamientos, como la construcción, lo que pone en el disparadero a los bancos israelíes.

Las represalias no han tardado en llegar. El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, las ha centrado en Londres, por haber “iniciado” la medida y contar con un “Gobierno laborista hóstil”, y subrayado que son de efecto inmediato. La más relevante es el cierre del consulado británico en Jerusalén Este, que data del siglo XIX, antes de la creación del Estado de Israel, en 1948. Es su representación diplomática con la Autoridad Nacional Palestina.

También impedirá la entrada al país de 12 ciudadanos británicos, casi todos diputados laboristas o expulsados del partido, o del partido verde de Inglaterra y Gales. Entre ellos figura el exlíder laborista Jeremy Corbyn. Saar ha anunciado asimismo la expulsión del Reino Unido del Centro de Coordinación Civil y Militar multinacional (con sede en Israel y liderado por EE UU) que supervisa el alto el fuego en Gaza, igual que hizo con España y Países Bajos. Tampoco le permitirá ya entrenar en Cisjordania a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina.

Los dirigentes de Francia, Emmanuel Macron; Reino Unido, Andy Burnham; y Canadá, Mark Carney, han presentado su anuncio como un “punto de inflexión” para “proteger la solución de dos Estados”.

Los tres países forman parte también de una declaración conjunta con España, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Portugal, Polonia y Suecia. En el texto, explican que estudian adoptar medidas nacionales, respaldar restricciones a escala europea o aplicar otras medidas dentro de sus respectivos procedimientos internos. No las anuncian, sin embargo, directamente.

Los firmantes señalan que están decididos a actuar en favor de una paz “justa y duradera” y a proteger las condiciones necesarias para alcanzar una solución basada en la coexistencia de dos Estados. Y han expresado su preocupación por el aumento de la violencia de colonos israelíes contra palestinos y rechazado cualquier medida que pueda conducir a la anexión de territorios palestinos o al desplazamiento forzoso de su población.

“11 países se suman a España para poner fin al comercio de productos de asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado”, ha anunciado en su perfil en la red social X el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. “Los asentamientos y la violencia de los colonos en Cisjordania dificultan la solución de dos Estados y una paz duradera”, ha añadido.

El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha explicado la decisión en la red social X. “¿Por qué hacemos esto? Porque Cisjordania está cerca de una explosión, hay una expansión frenética de las colonias, una ola de violencia contra los palestinos por parte de colonos extremistas, actos de terror denunciados por las propias autoridades israelíes”.

“Esta situación representa una grave afrenta a la dignidad del pueblo palestino. Hipoteca la seguridad de Israel, a la que Francia está inquebrantablemente comprometida. Compromete la solución de dos Estados, única alternativa al estado de guerra permanente”, ha agregado.

“Es importante remarcar que esta decisión es conforme al derecho internacional: las colonias son ilegales, pero no es un boicot al Estado de Israel, que continúa siendo un socio comercial y económico. Seguiremos oponiéndonos a intentos internacionales de boicot a Israel”, subrayan fuentes diplomáticas francesas.

“Limpieza étnica”
En Londres, en una intervención ante el Parlamento británico, el ministro de Exteriores, Ed Miliband, ha recalcado el “profundo sentido de vergüenza ante lo que ocurre en Palestina”, acusando incluso a Israel de “mirar hacia otro lado” ante la “limpieza étnica” perpetrada por “terroristas colonizadores”.

Tras reconocer que las autoridades británicas no habían hecho lo suficiente, Miliband ha dicho que estas sanciones reflejan en la práctica la posición de Londres: “No creo que nuestros ciudadanos quieran que apoyemos la ocupación aceptando en nuestras tiendas productos de los asentamientos”.

El ministro británico, quien se ha declarado un “judío orgulloso de serlo”, ha querido “dejar claro” que esta decisión “no es contra la gente de Israel, sino contra la conducta de su Gobierno”. “La posición oficial del Gobierno británico es que la ocupación es ilegal por la consolidación del control de Israel, por su intención de ampliar la soberanía permanente y por su agenda expansionista a través de los asentamientos ilegales”, ha apuntado Miliband.

El Reino Unido rechazará cualquier importación que “materialmente contribuya a la ocupación” y ha calificado la batería de sanciones de este martes como un “claro mensaje” al Gobierno de Netanyahu: “No consentiremos la destrucción de la solución de dos Estados” ante el conflicto palestino.

“Interferencia inaceptable”
Las explicaciones no han evitado el enfado de Israel. Su ministro de Exteriores ha comparecido en rueda de prensa para anunciar las represalias contra Londres, tanto en hebreo como en inglés, y se ha mostrado abierto a extenderlas a otros países. Considera la decisión de Londres una “interferencia inaceptable en el proceso electoral de un Estado soberano”, en referencia a los comicios que Israel celebra el próximo 27 de octubre.

“El mensaje para cualquier gobierno que nos dañe es claro: quien actúe contra Israel, Israel actuará contra él, y perderán su influencia y relevancia en la región”, ha asegurado, al defender que el pueblo judío tiene el mismo “derecho” a vivir en cualquier parte de la Tierra de Israel —el término de origen bíblico que incluye al menos Israel y Palestina— como los británicos en Gran Bretaña o los franceses en Francia.

No ha sido el único. Israel, en general, ha cerrado filas. Desde el extremo más derechista del arco político, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, pedía expulsar al embajador del Reino Unido en Israel y el de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, el reconocimiento de las islas Malvinas, de titularidad británica, como territorio argentino ocupado. Netanyahu y el presidente de Argentina, Javier Milei, mantienen una fuerte alianza.

La decisión llega en un contexto de creciente tensión entre Israel y varios países europeos. Sobre todo desde mediados de agosto, a raíz de la publicación del pliego de condiciones para la edificación de 1.234 casas, de las 3.400 previstas, de un estratégico plan colonizador, denominado E1. Varios miembros de la UE, el Ejecutivo comunitario y Canadá mostraron su firme rechazo a estos planes, por “socavar la perspectiva de la solución de dos Estados, abrir una brecha en Cisjordania y dañar la contigüidad territorial de los Territorios Palestinos”.

El embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, ha declarado a la BBC que las sanciones constituían una “discriminación contra el pueblo judío”. Advirtió que podrían llegar a limitar la capacidad del Reino Unido para hacer negocios en algunos Estados de EE UU que prohíben que las empresas que boicotean a Israel puedan optar a contratos con los gobiernos estatales, participar en procesos de contratación pública o recibir inversiones públicas.

La ONG Shalom Ajshav (Paz Ahora, en hebreo) ha calculado que solo en 2025, el Gobierno de Netanyahu aprobó el establecimiento de 54 nuevos asentamientos y promovió cerca de 28.000 viviendas, más del doble de los récords anuales anteriores. Más de medio millón de israelíes viven en estas colonias en Cisjordania, a los que se suman más de 200.000 que residen en la parte oriental de Jerusalén, según datos de Peace Now.

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