La salvaguarda de Moncloa: los nuevos informes de Ceuta que afecten a la Seguridad Nacional irán a Secretos Oficiales

El Gobierno asegura que publicará toda la documentación que tiene ahora en su poder y se compromete a incorporar cualquier nuevo documento que pueda aparecer después

La Razón, , 08-09-2026

El Gobierno se guarda una última vía para los secretos de

Ceuta. Moncloa publicará toda la documentación que tiene actualmente en su poder sobre las alertas previas y posteriores a la entrada masiva de unos 80.000 migrantes, pero ha diseñado un procedimiento para los informes que puedan aparecer a partir de este miércoles. Si contienen información que afecte a la Seguridad Nacional, podrán ser trasladados a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso en lugar de difundirse públicamente.

La precisión es importante. El Ejecutivo sostiene que no tiene constancia de que falte ningún documento y parte de la premisa de que todos los organismos requeridos han entregado ya la información disponible. Pero evita cerrar la puerta a que, después de la publicación, alguna agencia o departamento localice nuevas comunicaciones relacionadas con

los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio.

«Van todos. En caso de que hubiera otro, se añadirá», explican fuentes gubernamentales conocedoras del proceso. Y si esa documentación sobrevenida fuera de «especial sensibilidad» por afectar a la Seguridad Nacional, existen otros mecanismos para permitir su conocimiento.

Entre ellos, trasladarla a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados.

El Gobierno quiere evitar así que la publicación se convierta en una fotografía cerrada que pueda quedar desmentida por la aparición posterior de nuevos papeles.

Pedro Sánchez se comprometió en el Congreso a enseñar todos los informes y avisos que manejó el Estado

alrededor de la crisis para demostrar su tesis de que ningún servicio anticipó una avalancha de las dimensiones que finalmente sufrió Ceuta.

La orden de Moncloa abarca la documentación correspondiente al

periodo comprendido entre el 1 de julio y el 1 de agosto. Policía, Guardia Civil, CNI e inteligencia militar han tenido que aportar la información relacionada con la evolución del riesgo migratorio y los acontecimientos que desembocaron en la entrada masiva. Y el barrido no se ha limitado a los informes formales.

El Ejecutivo ha decidido incluir también comunicaciones entre los distintos organismos, incluso aquellas realizadas mediante correos electrónicos, cuando contengan información relevante para reconstruir lo ocurrido. «No hay trampa ni cartón», insisten desde el Gobierno.

El criterio aplicado ha sido incorporar todo aquello que permita conocer qué información circuló dentro de la Administración durante aquellas semanas.

Moncloa asegura además que, entre la documentación recopilada hasta ahora, no contempla reservar ningún informe por razones de Seguridad Nacional. Preguntadas expresamente por esa posibilidad, las fuentes gubernamentales insisten en que el propósito es publicar íntegramente el conjunto que ha pasado por el Consejo de Ministros.

«Todos es todos»,

recalcan.

La salvaguarda de Secretos Oficiales se aplicaría, por tanto, a un escenario diferente: que en los próximos días o semanas aparezca documentación que ahora no obra en poder del Ejecutivo y cuyo contenido no pueda difundirse

sin comprometer intereses protegidos del Estado.

La posibilidad resulta especialmente sensible en el terreno de la inteligencia.

Defensa ya ha advertido de las particularidades de los documentos del CNI. A diferencia de los informes internos de Policía o Guardia Civil, el Centro maneja información obtenida mediante fuentes y métodos protegidos y mantiene relaciones de cooperación con servicios extranjeros que pueden verse comprometidas por la publicación de determinados datos.

La decisión de Sánchez de abrir los archivos persigue precisamente terminar con las sospechas sobre qué conocía el Gobierno antes del 30 de julio. La publicación permitirá comparar las alertas del CNI con las de Policía, Guardia Civil e inteligencia militar y reconstruir también qué información compartieron entre sí.

El Gobierno confía en que esa fotografía respalde la versión defendida por el presidente: hubo avisos sobre riesgos migratorios, pero ninguno anticipó una entrada de entre 70.000 y 80.000 personas.

Moncloa quiere que no queden papeles escondidos en ningún cajón. Y se compromete incluso a incorporar aquellos que puedan aparecer después. La única frontera que establece es la Seguridad Nacional: si un nuevo documento la compromete, no irá a la web.

Irá a Secretos Oficiales.

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