La reunión entre el lehendakari y el PP se salda sin acercamiento: «El Gobierno Vasco no está a la altura»

Imanol Pradales ha abierto la ronda de partidos con Sumar, que ha criticado la posición del Ejecutivo autonómico en relación a la acogida de menores migrantes de Ceuta

Diario Vasco, Cristian Reino, 08-09-2026

El lehendakari, Imanol Pradales, ha iniciado este martes una ronda de contactos con los partidos vascos, la tercera que lleva a cabo en la presente legislatura, con el objetivo de buscar acuerdos amplios, evitando «el ruido y los conflictos estériles» en un contexto preelectoral y de «incertidumbre» internacional, según ha explicado la portavoz del Gobierno Vasco, Maria Ubarretxena.

Pradales, con los partidos vascos y los agentes sociales, busca analizar la situación de Euskadi y tratar de buscar consensos amplios, justo una semana antes del debate de política general y a las puertas de que el Gobierno Vasco presente los Presupuestos para 2027.

Pradales ha iniciado las reuniones con Sumar y el PP, que se han mostrado críticos con la gestión del Gobierno Vasco. Mañana será el turno del PSE, socio del PNV en el Gobierno Vasco, EH Bildu y finalmente los jeltzales. Entre el final de esta semana y la próxima se reunirá con los sindicatos y la patronal vasca.

La consejera de Gobernanza y Autogobierno ha enmarcado la convocatoria de estos encuentros en el compromiso del Ejecutivo vasco con «la escucha activa y la búsqueda de consensos. El objetivo, ha señalado, es »compartir un diagnóstico sobre las principales cuestiones que afectan a la ciudadanía vasca«. »Se trata de huir del ruido y de los conflictos estériles y, sobre todo, de buscar acuerdos amplios en un escenario marcado por la incertidumbre internacional y también por el ciclo electoral de 2027«, ha afirmado. »Es más necesario que nunca ser fieles a nuestra forma de hacer política, manteniendo el foco en lo que verdaderamente importa, y respondiendo a las preocupaciones de la ciudadanía vasca; es decir, a la economía, al empleo, a la vivienda, a un sistema de salud eficaz y eficiente«, ha asegurado.

El líder del PP, Javier de Andrés, tras su encuentro con el jefe del Ejecutivo autonómico, ha asegurado que «no ha habido acercamiento» en las posiciones de ambos. «Veo por parte del lehendakari un optimismo que yo no comparto», ha aseverado. «Creo que tiene que haber cambios importantes en muchas materias de gestión en el País Vasco», ha señalado. A su juicio, el Ejecutivo vasco «no está a la altura de lo que es la sociedad vasca». «Tenemos un Gobierno Vasco que está por debajo de la categoría y del nivel que tiene la sociedad vasca», ha apuntado. De Andrés ha trasladado a Pradales que el PP está dispuesto a «arrimar el hombro», pero no como a su entender hacen el PNV, Bildu y el PSE que «todo lo resuelven con dinero público ». El PP, ha dicho, es la «alternativa» al «socialismo».

Tras su reunión con el lehendakari, el portavoz de Sumar en el Parlamento Vasco, Jon Hernández, también se ha mostrado crítico con Pradales y ha constatado «una distancia cada vez mayor con el Gobierno Vasco y muy poco margen para alcanzar acuerdos». «Queremos ser críticos con sus políticas, pero también estamos dispuestos a cooperar cuando sea útil para la ciudadanía. El problema es que cada vez existe menos margen cuando no muestran voluntad de modificar sus posiciones y el PNV, además, mantiene una confrontación constante con los ministerios de Sumar», ha señalado.

Hernández ha advertido de que Sumar observa «un PNV cada vez más cerca del PP en sus posiciones económicas, fiscales y sociales». Como ejemplo, Hernández ha cuestionado la posición mantenida por el Gobierno Vasco durante agosto ante los menores migrantes llegados a Ceuta. «Habló de devoluciones y saturación incluso antes de saber si Euskadi tendría que acogerlos. Es un discurso muy parecido al de la derecha, aunque se formule con otro lenguaje», ha denunciado. «Estamos hablando de niños y adolescentes con derechos. No son una amenaza, una carga ni un problema de orden público. La inseguridad de la mayoría social no la provocan los migrantes, sino los alquileres imposibles, la precariedad y el deterioro de los servicios públicos», ha rematado.

Mientras, el líder de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano, planteará mañana al lehendakari, Imanol Pradales, la «necesidad de impulsar acuerdos básicos y liderazgos compartidos» para afrontar los principales retos del país y le trasladará la propuesta de su formación de «promover siete movimientos y un acuerdo político durante este curso».

EH Bildu también habla de la búsqueda de acuerdos amplios. Lo que está por ver es si a meses de las elecciones municipales y forales, el PNV y EH Bildu, adversarios en las urnas, serán capaces de cerrar consensos, como hicieron meses atrás en la reforma legal para blindar el euskera en las ofertas públicas de empleo. Otxandiano, según ha asegurado en un vídeo enviado por la formación soberanista, ha advertido de que la sociedad vasca se enfrenta a un contexto marcado por la incertidumbre y por desafíos de gran alcance como el auge de la extrema derecha, la emergencia climática, la revolución tecnológica, los conflictos bélicos o la crisis migratoria.

En este sentido, ha defendido que, pese a las diferencias existentes entre los distintos proyectos políticos, existe «margen para la colaboración en determinadas materias» y que esta «cooperación resulta necesaria».

Según ha señalado, «ningún gobierno puede afrontar por sí solo desafíos de estas características». EH Bildu apuesta por «sumar capacidades institucionales y comunitarias» a través de «amplios consensos entre las principales tradiciones políticas». Otxandiano ha destacado que existe una «base sobre la que construir nuevos consensos».

«Haciendo lo que estamos haciendo, no avanzamos», ha aseverado. Como ejemplo ha citado los resultados del informe PISA.

El líder de EH Bildu en el Parlamento Vasco ha defendido que, dejando al margen al «bloque reaccionario», existen amplias mayorías en las, lo que instituciones vascas para alcanzar acuerdos en «ámbitos estratégicos». También ha subrayado la existencia de una cultura política compartida que, en su opinión, facilita la construcción de entendimientos entre diferentes fuerzas.

Por todo ello, ha considerado que no existen excusas para no avanzar en esa dirección y ha reclamado liderazgos compartidos alejados de las lógicas electoralistas de los partidos.

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