Los tripulantes de la flotilla a Gaza, en Bilbo: «Navegamos para denunciar el genocidio»
El ‘Kate / Tenacity’, uno de los barcos de la flotilla que tratará de romper el cerco israelí sobre Gaza en octubre próximo, zarpará del Itsasmuseum de Bilbo este martes para seguir su ruta por Europa. La tripulación final del antiguo pesquero noruego será de unas 24 personas.
Gara, , 07-09-2026El pasado 5 de septiembre, el barco ‘Kate / Tenacity’, de la Freedom Flotilla echó el ancla en el Museo Marítimo de Bilbo en su largo viaje hasta Gaza. Zarpará este martes hacia Vigo, pero estos días sus tripulantes han participado en varios actos para dar atención mediática al genocidio que Israel está cometiendo contra la población palestina.
Ana Cascón, colaboradora para la organización de los eventos de la flotilla, ha declarado que han organizado varios eventos, desde una charla el domingo que fue «muy exitosa» hasta un concierto por la tarde, en una rueda de prensa este lunes, en la cubierta del ‘Kate / Tenacity’, en la que han participado integrantes de la flotilla y Ongi Etorri Errefuxiatuak.
El barco recorrerá varios puertos de Europa de aquí a octubre, cuando tratará de romper el cerco marítimo que el Estado israelí mantiene alrededor de la Franja de Gaza desde 2007, para visibilizar un genocidio mediáticamente opacado por otros conflictos actuales.
«Nuestras navegaciones no son de ayuda humanitaria, para eso hay agencias muy preparadas, nosotras navegamos para denunciar el genocidio»
El pasado domingo se celebró en Gaza el funeral de 100 personas cuyos cuerpos fueron recuperados entre los escombros de edificios bombardeados por las fuerzas sionistas. El Estado israelí oprime también a la población de Cisjordania, a través de la anexión de territorios y la violencia que ejercen los colonos israelíes sobre los palestinos. La semana pasada, por ejemplo, el Ejército israelí demolió una aldea donde vivían unas 70 personas en las colinas del sur de Hebrón, en la Cisjordania ocupada.
Los activistas de la Global Sumud flotilla navegan «para denunciar el genocidio» que el Estado sionista, pese al alto el fuego acordado en octubre de 2025, sigue cometiendo contra la población palestina: «Nuestras navegaciones no son de ayuda humanitaria, para eso hay agencias muy preparadas, nosotras navegamos para denunciar el genocidio, la limpieza étnica y la ocupación de Palestina», ha explicado Sandra Barrilaro, coordinadora de la plataforma Rumbo a Gaza.
De EEUU a Gaza
Elisabeth Murray trabajó en el Gobierno de Estados Unidos durante 27 años en «asuntos de Medio Oriente». Ahora, ya jubilada, ha decidido navegar a bordo del ‘Kate / Tenacity’ porque siente que tiene «una responsabilidad particular» como ciudadana estadounidense. «Nuestro Gobierno está apoyando el genocidio, y quieren que desaparezca de la prensa», ha contado en la rueda de prensa.
Murray ha enfatizado en la importancia de los medios de comunicación, que le gustaría que «viajaran a Gaza, a Palestina, para ver qué está pasando». «Esto no es sobre nosotros, sino sobre los niños, las niñas y la gente en Gaza. Tenemos que enfocarnos en ellos y por ellos estamos aquí», ha concluido la activista.
Frank Romano es ciudadano estadounidense y francés. Abogado y profesor en la Universidad de París, se unió a la Global Sumud Flotilla hace dos años y se embarcó hacia Gaza en la última de sus travesías. Entonces el Ejército israelí lo secuestró en aguas internacionales: «Fuimos torturados, pegados…». Ha contado que, desde entonces, «la gente cree que los palestinos son maltratados» y, por tanto, está dispuesto a arriesgarse «para mostrar el sufrimiento de los palestinos».
«Cualquier persona en los Estados Unidos puede hacer algo contra el genocidio»
Aquella vez, ha relatado, soldados de las IDF le dijeron que, de volver a tratar de romper el bloqueo marítimo, se enfrentaría a 3 años de cárcel «automáticamente» en el Estado israelí. «Yo creo que es mentira», ha declarado en la rueda de prensa, pero aún así «es un riesgo necesario para denunciar el genocidio que continúa en Palestina».
Ambos activistas, procedentes de EEUU, el principal aliado del Estado israelí, han querido dejar mensajes para sus sus conciudadanos. Romano ha hecho hincapié en que «cualquier ciudadano de Estados Unidos» que no emprenda acciones contra el genocidio «es cómplice», porque pagan los impuestos que el Gobierno de Trump utiliza para apoyar al Estado israelí.
Murray, a su vez, ha declarado que «cualquier persona en los Estados Unidos puede hacer algo contra el genocidio», y ha puesto de ejemplo el boicot que se puede realizar simplemente «no comprando productos de origen israelí». La activista también ha recalcado que las personas que se embarcan en la flotilla «no tienen por qué llegar hasta Gaza», sino que «pueden hacer un viaje simbólico, corto, para mostrar su apoyo a Palestina».
Financiación particular
Ahora mismo hay 12 personas embarcadas en el ‘Kate / Tenacity’. Según Murray, «algunos bajarán, otros subirán» en diferentes puertos y espera que, en la última fase del viaje, que cubrirá la distancia entre Italia y Gaza a mediados de octubre, 24 personas formen la tripulación final.
«No tenemos financiación oficial de ningún Gobierno»
Sandra Barrilaro ha recordado la primera de las travesías de la Global Sumud Flotilla, en 2010, cuando la Marina de Israel asaltó al buque turco Mavi Marmara, uno de los seis que la componían, en aguas internacionales. «En ese momento los israelíes asesinaron a 10 personas e hirieron a más de 50», ha contado.
La activista y fotógrafa ahora trabaja en tierra, pero fue una de las 13 mujeres que en 2016 (junto a la Premio Nobel de la Paz Mairead Maguirre, entre otras) embarcó rumbo a Gaza en el buque Zaytouna-Oliva de la flotilla, en la iniciativa ‘Mujeres a Gaza’. En declaraciones a NAIZ, ha explicado que los costes de las diferentes expediciones se subsanan mediante «donaciones, conciertos, la venta de camisetas y chapas…» porque «no tenemos financiación oficial de ningún Gobierno». Los tripulantes, a su vez, asumen los costes de su viaje.
Entre el óxido y la esperanza
Barrilaro ha contado que el ‘Kate / Tenacity’ es un barco pesquero de origen noruego «de más de 60 años» que la plataforma estatal Rumbo a Gaza adquirió hace más de un año y que ha sido modificado para la travesía. Varios hierros de cubierta tienen picaduras de óxido, que se ha sobrepuesto a la pintura blanca. Murales, pintura y grafitis recientes contrastan con los signos de la edad de la embarcación.
Uno de los palos de proa está pintado con los colores de la sandía, símbolo de la resistencia palestina. La parte posterior del puente de mando muestra un grafiti con una paloma y, de una de las barandillas de cubierta, cuelga una tela pintada de aproximadamente metro y medio. El mural muestra dos barcos pesqueros con varias banderas palestinas y las palabras ‘Freedom Flotilla rumbo a Gaza’. Está firmado por Oihane Barrilaro, «mi sobrina», ha dicho, orgullosa, Sandra Barrilaro.
La coordinadora ha contado que los barcos nunca vuelven a manos de sus dueños: «Nos asaltan en aguas internacionales y nos roban todo». Aunque hubo una excepción. El Estelle, un barco «histórico, precioso, de madera y de unos 30 metros» y tres mástiles que recaló en Euskal Herria antes de navegar hacia Gaza, en 2012. Los tribunales israelíes, mucho después de que el Ejército requisara la embarcación, mandaron devolverla, eso sí, en mal estado, pues «la tuvieron amarrada, abandonada, durante años».
Erlazionatutako Albisteak
Bonos, sanciones y pactos militares dividen a la UE frente a Israel
Klikatuenak
Le Priol, eskuin muturreko militantea: «Arambururen heriotzaren egilea naiz»
Iker Aristu iruindarra hil da; torturaren biktima gisa aitortu zuen nafar Gobernuak
Adiós a Juan Mari Feliu, referencia del montañismo, del antifranquismo y del abertzalismo
Lekeitioko Antzar Eguna bertan behera geratu da 20 urteko gazte bat kaian hil ondoren
(Puede haber caducado)