Preocupación y esperanza
La Vanguardia, , 08-09-2026El concepto “entrevista institucional” desnaturaliza el formato clásico de la entrevista a secas. La sospechosa denominación de origen institucional perjudica la naturalidad con la que los espectadores deberíamos mirar o escuchar un diálogo con el presidente de la Generalitat que, retransmitido por los medios públicos (TV3 y Catalunya Ràdio), podría ahorrarse esta pátina, sutilmente intimidatoria, de oficialidad.
Ricard Ustrell entrevista al president Salvador Illa. De entrada, se acogen al modelo de diálogo de pie y andando por la vistosa galería gótica del Palau. Es un recurso más escenográfico que periodístico. A la hora de la verdad, ambos se sientan y se someten a un intercambio tenístico de preguntas y respuestas más propio de un entrenamiento de élite que de un partido histórico con excedentes de adrenalina. Aunque este no sea el propósito, se impone la evidencia del chiste del dentista: ¿verdad que no nos haremos daño?
Concentrado en evitar cualquier sospecha de voluntarismo, Ustrell coloca todas las preguntas que retratan la turbulenta realidad política y social del país (y que facilitan que sus odiadores puedan insultarlo en las redes) sin traicionar las inquietudes que, como capitán de un programa de servicio público (El matí de Catalunya Ràdio), han recogido él y su equipo. El president las devuelve sin subir demasiado a la red, consciente de que le ampara el escudo institucional, el hecho de jugar en casa y la convicción de ser un político más de fondo que de explosivas distancias cortas.
El president aprovecha para, atendiendo la dimensión venenosa de la actualidad, sacar el genio y responder a los exabruptos de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, virtuosa en el arte de interpretar que cuanto mayor es la barbaridad que sueltas, más resonancia tendrá en todos los medios. El president repite lo que ya le hemos oído muchas veces: que debemos tener confianza en el país, que está preocupado pero también esperanzado y que “pasará lo que queramos y decidamos que pase”. Los cuarenta y siete minutos de entrevista no tardan en ser fragmentados y envasados al vacío por la industria del eco, que solo aprovecha una parte.
Otra entrevista a un político socialista: en La Sexta Xplica, Josep Borrell se pregunta qué pasaría si en España y en Europa mañana todos los inmigrantes tuvieran que marcharse. La pregunta, aparentemente progresista y humanitariamente solidaria, esconde una vieja contradicción: que siempre se hable de los inmigrantes como de los encargados de asumir los trabajos precarios y mal pagados que los indígenas se niegan a realizar. Entiendo que se hable de todo eso y de los resultados de las elecciones en el land alemán de Sajonia – Anhalt. Pero la noticia que más me impacta es que la pizzería – restaurante La Pava, de la autovía de Castelldefels, ha cerrado con, en la puerta, un letrero inequívoco: “Cerrado permanentemente”.
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