Réplica marroquí por la no enseñanza del árabe en los colegios: cerrar el Instituto Cervantes

Cuenta con seis sedes en el país vecino y no existe ninguna información oficial al respecto, salvo las periodísticas

La Razón, J.M. Zuloaga es periodista desde hace más de 50 años, especializado en información sobre el terrorismo de ETA primero y sobre el yihadista en la actualidad, 07-09-2026

Cualquier suspensión o reducción de los programas de enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí en España plantea, según la naturaleza y el alcance de la medida, interrogantes sobre hasta qué punto se respetan los compromisos mutuos en los que se basa la cooperación educativa entre ambos países, según medios marroquíes que titulan sobre la posibilidad de que Rabat repliique con el cierre del Instituto Cervantes sin que exista una información oficial al respecto.

El Instituto Cervantes fue creado por el Gobierno español en marzo de 1991 para dar respuesta a la necesidad estratégica de dar coherencia a la acción exterior del Estado en lo referido a la enseñanza del español y la promoción de la cultura española, tal y como establece su ley fundacional. Nació en el marco de las celebraciones del V Centenario, en el contexto de una operación de consolidación de la España surgida de la democracia que incluyó los Juegos Olímpicos de Barcelona o la Exposición Universal de Sevilla, entre otros hitos, según se indica en su página web.

En Marruecos tienes seis sedes:Casablanca, Fez, Marrakech (cuenta además con una extensión en Agadir)Tánger (cuenta con una extensión en Larache) y Tetuán.

En España se observan cada vez más indicios de una tendencia política y cultural que suscita preocupación por el creciente discurso racista hacia la lengua árabe y la cultura marroquí,

a raíz de las decisiones adoptadas por cinco comunidades autónomas de suspender o eliminar las clases de lengua árabe y cultura marroquí en los centros escolares públicos,

en el marco de un programa de cooperación educativa entre Madrid y Rabat, indican los mismos medios del país vecino.

El Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM) se enfrenta a una creciente ola de retiradas, después de que varias entidades españolas anunciaran su falta de voluntad para seguir trabajando en él, medidas que los críticos consideraron un retroceso en las políticas de diversidad cultural e integración de los niños de la comunidad marroquí, mientras que las autoridades locales las justificaron con consideraciones relacionadas con las políticas educativas y la gestión de los programas de estudio. Madrid y Murcia fueron de las primeras en anunciar su retirada del programa, antes de que se les unieran Aragón y Extremadura, en una maniobra destinada a frenar la organización de estas clases en los centros educativos públicos. En Andalucía, el gobierno local y el partido Vox llegaron a un acuerdo para no renovar el programa a partir del curso escolar 2027 – 2028, lo que significa que las clases continuarán durante el curso escolar 2026 – 2027, antes de finalizarlas en los colegios públicos andaluces. En Extremadura, el acuerdo de gobierno entre el Partido Popular y el partido Vox estipula la cancelación del programa en las instituciones educativas públicas, una decisión que ha suscitado críticas en los círculos educativos y políticos, en medio de advertencias sobre sus repercusiones en los estudiantes de familias marroquíes y en los esfuerzos por promover el multilingüismo y el multiculturalismo.

El programa de lengua árabe y cultura marroquí está coordinado entre el Ministerio de Educación español y la Embajada de Marruecos, mientras que las autoridades locales son responsables de la implementación y gestión de las clases. El programa está dirigido principalmente a estudiantes de origen marroquí, pero la participación también está abierta a estudiantes de otros orígenes, según el Ministerio de Educación Nacional de Marruecos.

Cabe destacar que la cooperación educativa entre Marruecos y España se basa en compromisos mutuos, principalmente el apoyo a la enseñanza del idioma español en Marruecos, a cambio de que los niños de la comunidad marroquí en España puedan aprender el idioma árabe y la cultura marroquí en las instituciones educativas españolas, algo a lo que el gobierno español no se ha comprometido al permitir el cese de la enseñanza del idioma árabe y la cultura marroquí en varias regiones, agregan.

Cualquier suspensión o reducción de los programas de enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí en España plantea, según la naturaleza y el alcance de la medida, interrogantes sobre hasta qué punto se respetan los compromisos mutuos en los que se basa la cooperación educativa entre ambos países.

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