Una exultante AfD proclama que «lo siguiente será Alice Weidel en la cancillería de Berlín»
El partido ultra identifica el control de la inmigración y de las finanzas públicas como las claves de su éxito electoral sin precedentes en Sajonia-Anhalt
Diario Vasco, , 07-09-2026«El resultado es un más que claro mandato de formar gobierno», ha declarado este lunes Ulrich Sigmund, el colíder de la AfD y ganador de las elecciones regionales de Sajonia – Anhalt, en las que su partido ha conseguido el 44% de los votos. Después de una conversación tras de la noche electoral con la directiva de Alternativa para Alemania (AfD), Sigmund ha sugerido que la única opción diferente a su gobernabilidad sería una repetición de elecciones. Él ha dejado claro que le vale una coalición, pero también un tránsfuga: «Mantendremos conversaciones con grupos parlamentarios y con diputados individuales».
«Vamos a hablar, por supuesto, aunque no pensamos vendernos. Y ese es el mensaje central que debe llegar a Berlín, que hay temas no negociables, como la inmigración», ha dicho, antes de adelantar conversaciones «en los próximos días y semanas» con la Unión Cristianodemócrata (CDU). A este partido le ha recordado que «no tenemos tiempo que perder. Debemos negociar y existen cuestiones importantes y urgentes que han de ser resueltas, como inmigración o seguridad».
«Tienen que entender que lo que están haciendo aleja a sus votantes», ha lanzado Ulrich a los cristianodemócratas, sugiriendo que estas elecciones regionales son sólo el principio de un cambio muy profundo que está teniendo lugar en la política alemana. «Lo siguiente será ver a Alice Weidel en la cancillería de Berlín, no me cabe duda», ha vaticinado el dirigente, pasando así el relevo a la copresidenta y candidata federal, que por su parte está convencida de que «la CDU no volverá a ganar unas elecciones en Alemania», ha explicado en una rueda de prensa conjunta con la doble directiva de la formación de extrema derecha.
Sigmund ha mencionado una «mayoría estable» como requisito para formar gobierno y para ello cuenta con el partido de extrema izquierda y prorruso BWW, liderado por Sahra Wagencknecht, que logró entrar en el Parlamento regional en el último tramo del recuento y que ha avanzado este lunes que «no nos interpondremos en la investidura de Sigmnd». «Nos abstendríamos en la tercera vuelta», ha confirmado un portavoz, que también ha confirmado la disposición de este partido a ser «portador de estribos».
Pero la formación del Gobierno en Sajonia – Anhalt es ya lo de menos, en comparación con la crisis que se cierne sobre el Ejecutivo de Berlín y el canciller Friedrich Merz, que todavía no ha comparecido en público para hacer una evaluación de los resultados de estas elecciones regionales. El líder de su socio menor, Unión Socialcristiana bávara (CSU), Markus Söder, se ha adelantado hablando de un «punto de inflexión» y de «una lección que tiene menos que ver con Sajonia – Anhalt y más con Berlín».
«No puede seguir así, el Gobierno federal debe implementar un aumento significativo de las reformas, pero socialmente equilibrado», ha criticado abiertamente sobre los recortes de Merz. Söder ha reconocido una «ruptura épica« de los votantes conservadores con la marca CDU/CSU. Ha llamado a dejar de gobernar »a toda costa« con »micromayorías«. »El mandato está claramente con la AfD. Esto es democracia y es importante reconocerla primero«, ha dicho, desautorizando el cordón sanitario o «cortafuegos» contra la AfD al que Merz ha ligado su continuidad política.
En el oeste de Alemania, tamaño éxito electoral de la extrema derecha resulta todavía para muchos traumático. La superviviente del Holocausto Charlotte Knobloch ha declarado que «ni en mis peores pesadillas podría haber imaginado que los extremistas de derecha volverían a ganar elecciones en Alemania de esta manera». Considera que «el resultado electoral de Sajonia – Anhalt es una señal de que la estática de la democracia en nuestro Estado ya no funciona y, francamente, eso me da miedo y muchas personas probablemente sientan lo mismo».
Durante la triunfal rueda de prensa en Berlín, Weidel se ha encargado de aclarar a los alemanes que sienten miedo cómo «nuestro credo es que aquí todos son bienvenidos si llegan a aportarnos algo positivo: el cualificado, el trabajador, el que paga impuestos, el que respeta el orden. No se trata de trasfondo migratorio o si es extranjero o no. Pero a esos no cualificados que pasan ilegalmente la frontera para beneficiarse de nuestro sistema social, enturbiar nuestras ciudades, causar miedo, que hacen sentir a nuestros hijos en la escuela miedo porque forman parte de una minoría cristiana, que crean territorios en riesgo en nuestras ciudades… a esos no los queremos».
«Y queremos preservar nuestra soberanía, que incluye controlar nuestras fronteras y decir quién entra y quién no. Diferenciar quién tiene legalmente posibilidades de entrar y hacer que la ley se cumpla. ¡No queremos ser extranjeros en nuestro propio país!. Lo otro, sencillamente, no es financiable», ha añadido Weidel, pasando así a criticar la ingente deuda pública que está creando el actual Gobierno y que ella ve como otra de las principales causas de la debacle de la CDU, que ha obtenido el 17% de los votos. «Esta falta de seriedad política no tiene que ver con Alemania, que ‘de facto’ está en bancarrota», ha señalado.
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