La izquierda del PSOE abandona a Sánchez con Ceuta: "No podíamos tragarnos esto como tragamos el Sáhara"

Izquierda Unida intenta llenar el hueco que ha dejado la desaparición de Sumar, recuperando banderas tradicionales de su espacio político

El Mundo, Lucía Mendez, 07-09-2026

“El último samurái”. Así es cómo definió la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, al presidente Sánchez en el pleno donde compareció para dar explicaciones sobre la crisis de Ceuta. “El último mohicano”, llama al presidente del Gobierno Iván Redondo, su ex director de Gabinete. En ambos casos, el presidente del Gobierno se ha incorporado a septiembre con los ropajes épicos de héroes que perecieron, casi en solitario, en nombre de sus causas. En el primer caso, la defensa de la casta de guerreros japoneses que desapareció con la llegada de la modernidad. En el segundo, la supervivencia de una tribu india arrasada por el Nuevo Mundo.

Aunque no es, ni de lejos, el principal motivo para quitarle el sueño, en este agosto el presidente del Gobierno ha sufrido su última pérdida. La izquierda del PSOE le ha plantado en la crisis de Ceuta. Por mejor decir, Izquierda Unida ha decidido llenar el inmenso vacío de Sumar.

“Sabíamos que esto no lo podíamos dejar pasar. Que no podíamos hacer lo que hicimos en el año 21, cuando nos tragamos la traición del Sáhara, con Podemos en el Consejo de Ministros. El Sáhara era nuestra causa, la de toda la izquierda, y el PSOE la traicionó porque siempre ha tenido una vinculación histórica con Marruecos para servir a sus intereses. Ahora mismo, el PSOE sigue defendiendo que Marruecos no tiene responsabilidad en lo sucedido, por lo que está aislado en el ecosistema político español. No podíamos permitir que la crítica al Gobierno por su mala gestión de la crisis de Ceuta la monopolizara la derecha”. Fuentes de IU explican así la dura intervención de su portavoz, Enrique Santiago, en la comparecencia del presidente.

La portavoz de Comunes, Aina Vidal, dejó en la tribuna algunos reproches a Sánchez, pero el grueso de su intervención muy aplaudida por Gabriel Rufián fue para censurar la actitud de un diputado de Vox que llamó a cazar a los inmigrantes que han colapsado Ceuta. En IU son críticos también con el silencio de los ministros de Sumar, quienes, con la excepción de la ministra Sira Rego que es de IU pero está en retirada apenas han abierto la boca acerca del papel de Marruecos en la avalancha de finales de julio.

sIN MARCA, SIN LÍDER
Destacan, por la elevada responsabilidad institucional que ocupa la Vicepresidencia Segunda del Gobierno, el mutismo de Yolanda Díaz ante una crisis que es de Estado. “Ni el presidente ni el Gobierno han sabido reaccionar, desde el primer minuto tenían que haber acudido a Ceuta, también el Rey que es el jefe del Estado. Ceuta necesitaba la presencia del Estado y ahora mismo el Estado es el Gobierno. La sensación de abandono que hay en la ciudad es un problema de primera magnitud que el Gobierno no ha sabido encarar”, señalan en la dirección de IU.

El coordinador general, Antonio Maíllo, fue el primero en pedirle a Pedro Sánchez que se instalara en Ceuta para resolver una crisis que, lejos de remitir, se agrava cada día por la situación límite que vive la ciudad autónoma. IU ha solicitado al Gobierno que traslade a los inmigrantes a la península, en tanto se tramitan sus expedientes de registro, pero Sánchez no quiere saber nada de esta demanda.

IU intenta llenar el desierto político de la izquierda del PSOE, que en este momento está sin partido, sin proyecto y sin liderazgo. La negociación Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y los Comunes sigue su curso y el objetivo es presentar a finales de septiembre o principios de octubre su marca y su líder.

Una vez que el intento de Gabriel Rufián de liderar la marca de la izquierda confederal parece fracasado, no hay ningún nombre claro en el horizonte. Las fuentes consultadas señalan que se ha sondeado a algunas personas, como Alberto Garzón y Ada Colau, sin éxito. Y en la recámara se sitúa también el secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo.

“Las negociaciones van bien, incluso mejor que cuando había figuras dispuestas a ser ellas las únicas protagonistas, como Pablo Iglesias o Yolanda Díaz. Queremos presentarnos ante los ciudadanos con un programa de izquierda federal y con un proyecto de país. No podemos dejar el carril de la izquierda para el PSOE, que es lo que busca Pedro Sánchez, quedarse con nuestros votos. Creemos que sigue habiendo un espacio al que puede sumarse mucha gente”.

El objetivo de Pedro Sánchez, revalidar el Gobierno de coalición progresista en las elecciones generales, sólo sería posible, aseguran dirigentes de IU, si hay una papeleta a la izquierda del PSOE. En este sentido advierten: “La crisis de Ceuta está teniendo un gran impacto social. El coste de la gestión va a ser mayor para Pedro Sánchez que todo lo anterior, incluidos los casos de corrupción”.

La disfunción de cinco ministros
El Gobierno de coalición progresista PSOE-Sumar es único en Europa por muchas razones y la situación a la que llega al último curso de la legislatura es una de ellas. Hay cinco ministros y una vicepresidenta que fueron designados en función de su pertenencia a una formación política que ahora mismo ha dejado de existir. La ex líder de Sumar dimitió de sus responsabilidades orgánicas en el partido, pero ella no se planteó la posibilidad de dejar el Gobierno, ni tampoco nadie del espacio confederal se lo pidió. Por contra, los dirigentes de casi todos los partidos señalaron que Díaz seguiría siendo el referente político de la izquierda del PSOE. Con la vicepresidenta segunda gestionando su propio futuro, los partidos de Sumar empiezan a darse cuenta de la disfunción de tener cinco asientos en el Consejo de Ministros y carecer de presencia política efectiva en instituciones y medios de comunicación desde la que construir un nuevo proyecto.

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