Idioma, vivienda y derechos LGTBI, principales retos de las personas refugiadas en Nafarroa

El aprendizaje del castellano, el acceso a una vivienda digna y la defensa de los derechos del colectivo LGTBI son las principales «luchas» que afrontan las personas refugiadas en Nafarroa, que han planteado al Parlamento una serie de medidas para afrontar estas problemáticas.

Gara, Pello Guerra, 02-09-2026

Las principales «luchas» de los refugiados en Nafarroa son el aprendizaje del idioma, el acceso a la vivienda y la defensa de los derechos del colectivo LGTBI, según han desgranado este miércoles en el Parlamento varios representantes del Comité de Persona Refugiada (CPR) del herrialde, que han planteado en la Cámara una serie de medidas para acometer estas problemáticas.

Los citados representantes han intervenido en la Comisión de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias de la Cámara a petición de la mayoría de los grupos parlamentarios, a los que han trasladado los problemas más acuciantes que sufren, ya que el CPR es «la voz de quien no tiene voz», un comité «creado por CEAR para garantizar que las personas migrantes tengan voz en las decisiones que les afecten», según ha explicado Abdoulaye Sangaré, uno de sus diez integrantes.

Sangaré se ha centrado en la cuestión de los derechos del colectivo LGTBI al ser uno de sus miembros y como refugiado que tuvo que huir de Mali «para existir, porque mi corazón estaba en una jaula». Aunque «hoy ya no me escondo», ha pedido que se refuerce la protección de su colectivo a nivel laboral «en caso de situaciones de burla, comentario despectivo o humillación».

Pero uno de los principales problemas a los que hacen frente los migrantes procedentes de lugares que no sean hispanohablantes es «el idioma», que se convierte en una barrera a la hora conseguir la integración, como ha destacado la refugiada afgana Arzoo Mulavizada.

Mulavizada ha reconocido que «aprender español no es una opción, sino una necesidad», pero se encuentran con varios problemas para poder hacerlo. Existen cursos para aprender el idioma a un nivel básico, pero cuando se quiere perfeccionar esos conocimientos ,«no encontramos cursos» y los certificados que se llegan a obtener «no son oficiales», por lo que «no sirven para determinados trámites administrativos», como conseguir la ciudadanía.

Por ello, ha pedido «ampliar la oferta pública de español para extranjeros en todos los niveles, facilitar el acceso a la certificación oficial, adaptar los horarios a la necesidades laborales y que la situación económica no sea una traba para aprender el idioma», ya que a veces entraña unos costes que no pueden afrontar estas personas.

Cinco actuaciones en vivienda

En lo que respecta a la vivienda, Marisel Rojas ha señalado que el acceso a una vivienda digna se convierte «en una barrera insuperable para las personas refugiadas por su mayor vulnerabilidad y la falta de red de apoyo».

Por ello, ha planteado cinco aspectos en los que ha animado a los parlamentarios a actuar. Así, ha pedido «incrementar la oferta de vivienda protegida en alquiler», mejorar las conexiones entre vivienda y centro de trabajo en vista de que la mayoría de la oferta se concentra en Iruñerria y revisar las ayudas que se conceden en este ámbito «vinculándolas al precio del mercado y a los ingresos».

Otras medidas planteadas pasan por implantar un programa que ofrezca al propietario «información sobre la situación económica objetiva del inquilino» para reducir la «desconfianza añadida que existe hacia las personas migrantes» y blindar los derechos del inquilino frente a «los alquileres clandestinos y subarriendo de habitaciones, ya que se llegan a aceptar condiciones indignas con tal de tener un techo».

Sus inquietudes han sido compartidas por los grupos parlamentarios, aunque con Cristina López Mañeru, de UPN, señalando que las dificultades de las personas refugiadas «no son exclusivas» de este colectivo en el caso de la vivienda, ámbito para el que ha pedido conseguir prestar el mismo servicio «para todas las personas». Ha reconocido su mayor vulnerabilidad y que «tenemos que hacer lo posible para atenderles, pero los recursos son limitados».

Desde el PSN, Olga Chueca ha animado a las personas refugiadas a que se inscriban para que de esa manera salgan cursos para aprender castellano, ha recordado que el colectivo LGTBI cuenta con el apoyo del servicio Kattalingune y ha puesto en valor las reformas acometidas en el terreno de la vivienda para facilitar el acceso a la misma.

También el euskara

Por EH Bildu, Javier Arza ha recordado que la comparecencia del CPR tenía lugar en el contexto de «la crisis humanitaria que se está viviendo en Ceuta», aprovechada por «determinados agentes para hacer política», mientras «los derechos de los migrantes como seres humanos son olvidados».

En relación al idioma, Arza ha apuntado que «el euskara también es un instrumento de inclusión importantísimo» y ha preguntado por la experiencia que tienen los refugiados con este idioma, a lo que Mulavizada ha respondido que «se pueden aprender dos idiomas cuando hay oportunidades». El parlamentario ha pedido un mayor acercamiento a esta población de los recursos destinados al colectivo LGTBI y ha apostado por «fortalecer el mercado público de vivienda para atender a toda la población y que se adapte especialmente a un grupo vulnerable como el vuestro».

Javier Ollo, de Geroa Bai, también ha hecho referencia al contexto de los sucesos de Ceuta y ha compartido la importancia del conocimiento del idioma «para que se produzca la integración, que es clave para la incorporación al mercado laboral».

Por Contigo-Zurekin, Daniel López ha indicado que el dominio del idioma «es importante para relacionarse con la Administración, que es la puerta de acceso a derechos», ha reconocido que «queda mucho por mejorar en el terreno LGTBI» y en el ámbito de la vivienda, ha recordado «la bolsa de alquiler», que es «importante que la gente la conozca y se apunte».

Y desde el PP, Maribel García Malo ha valorado que las propuestas planteadas «son concretas y las podemos desarrollar en Navarra».

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