Milo Yiannopoulos, el comentarista ultra deportado por Estados Unidos: “Me avergüenza haber apoyado a Trump”
El británico relató en una entrevista con el periodista Piers Morgan la experiencia “humillante” y “aterradora” que supuso su expulsión la semana pasada
El País, , 02-09-2026Milo Yiannopoulos llegó a Reino Unido con el rabo entre las patas. El provocador británico de extrema derecha que durante años defendió la deportación masiva de inmigrantes dice ahora estar arrepentido de su apoyo a la ofensiva migratoria de Trump. Agentes del ICE lo detuvieron el jueves 27 de agosto en el aeropuerto de Nueva Orleans y lo expulsaron del país dos días después. En sus propias palabras, la experiencia fue “humillante”, “desorientadora”, “físicamente degradante” y aterradora. “Por primera vez sé lo que se siente al estar realmente aterrorizado (…) Creo que nunca había tenido tanto miedo”, afirmó en su primera entrevista tras la deportación, concedida este martes al periodista británico Piers Morgan.
“No entendía realmente la realidad física de lo institucionalizada que está la brutalidad en Estados Unidos. La manera en que te arrestan: te ponen grilletes, te encadenan las manos y los pies, todo junto. Duele mucho más de lo que parece en televisión. Lloré como una anciana durante una hora”, agregó. Yiannopoulos afirmó que durante su traslado entre centros de detención nadie le proporcionaba información sobre lo que ocurría y denunció haber sido trasladado repetidamente entre instalaciones. También aseguró que sus abogados no lograban saber dónde se encontraba. En resumen, vivió lo que cientos de inmigrantes han relatado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
El exeditor de Breitbart News, una de las plataformas que impulsaron su ascenso como una de las voces más reconocibles de la extrema derecha, reconoció que en el pasado había sido “un poco frívolo” e insensible ante los relatos de quienes hablaban del trauma provocado por las detenciones del ICE.
“Ahora lo entiendo. No se lo desearía a nadie”, aseguró. Pero fue más allá al enfatizar su ruptura con el presidente Trump, con quien marcó un distanciamiento por el manejo que el Departamento de Justicia hizo de los archivos de Epstein y el inicio de la guerra en Irán. Ahora, sin embargo, fue más lejos.
“La promesa, la esperanza, la alegría y la expectativa de Trump en 2016” terminaron, según sus palabras, transformándose durante la última década en un movimiento “feo, belicista y completamente loco”, dirigido por algunas de las personas “más inestables” y “lunáticas” que, a su juicio, influyen actualmente en las decisiones del presidente. “Si hubiera tenido alguna idea de que algo remotamente parecido a esto era posible, nunca me habría involucrado en apoyar a Trump en primer lugar (hasta el punto de llamarlo “papi” en su primera campaña presidencial), y estoy muy avergonzado de haberlo hecho”, afirmó.
Su testimonio supone un giro de 180 grados para alguien que apoyó las deportaciones masivas de inmigrantes. En una publicación en su cuenta de X el año pasado, Yiannopoulos aseguró que Estados Unidos debía deportar “millones y millones y millones de inmigrantes” y que, sin ello, “nada más” importaba. En septiembre de 2025, apenas dos semanas después de que un agente de ICE matara a tiros al inmigrante mexicano Silverio Villegas González durante un control de tráfico en Illinois, reclamó “inmunidad legal total para los agentes de ICE cuando estén de servicio”. Y en otro mensaje, propuso instalar puestos de control del ICE en las entradas de supermercados, gasolineras, centros comerciales, intersecciones y edificios gubernamentales de California, con la deportación inmediata de todo aquel que no pudiera demostrar su estatus legal. También pidió deportar a “todos los somalíes” sin distingo alguno, haciendo gala de su ya conocida islamofobia.
En un comunicado emitido la semana pasada, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que un juez de inmigración había emitido una orden definitiva de expulsión contra el británico el 22 de julio, “tras no presentarse a una audiencia en un tribunal de inmigración”. La institución también señaló que Yiannopoulos había “entrado legalmente en el país” en mayo de 2019, pero “decidió permanecer más tiempo del permitido”, violando así las leyes del país. Aún no está claro cómo operaba en Estados Unidos antes de esa fecha, cuando trabajó para Breitbart News y dio charlas en distintas universidades junto a grupos ultraconservadores.
El comentarista cuestionó la versión de las autoridades durante la entrevista con Morgan y negó haber permanecido en Estados Unidos más allá del plazo permitido por su visado. También dijo estar casado con una persona con ciudadanía estadounidense y aseguró poseer una tarjeta de residencia permanente que “renovaba cada dos años”. El provocador no ofreció detalles sobre su cónyuge. Años atrás declaró haber renunciado a su orientación sexual como hombre gay, y le dijo a Tucker Carlson el año pasado que normalizar “la homosexualidad en el Partido Republicano” fue “el mayor arrepentimiento” de su vida.
El británico mantiene desde hace varios años una disputa abierta con la activista de extrema derecha Laura Loomer. Ambos fueron cercanos hasta que Yiannopoulos se enfrentó a ella en medio de la pelea que Loomer mantenía con la congresista Marjorie Taylor Greene, de quien el británico fue becario en 2022. Loomer ha declarado en su cuenta de X que fue ella quien reportó a Yiannopoulos ante el ICE y el FBI y ahora lo acusa de mentir sobre algunos episodios de su detención.
Morgan le preguntó precisamente por los continuos ataques de su excompañera en el club MAGA. “Ella ha caído en una especie de relación simbiótica y algo tóxica con Trump: él no se cansa de sus elogios serviles y aduladores, y ella no se cansa de la influencia que le otorga esa cercanía. Y creo que él le permite campar a sus anchas porque le gusta cualquiera que lo alabe; sobre todo, supongo, en estos tiempos, ya que esas personas escasean bastante”, concluyó.
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